Capítulo 5- Tres caminos: revelaciones y misterios

355 38 3
                                        

Hola sufridores de mi ♥!
Se acabó este capitulo!!! Wiiiiiii!!! Al fin!!! Las cosas se complican para nuestros niños (lo siento, pero yo no hice las reglas TT_TT) Como siempre, espero que lo disfrutéis, que comentéis lo que os apetezca y a quien le apetezca... Y, sobre todo, ¡¡¡¡gracias por leerlo!!!!
Nos vemos pronto con nueva entrega de esta historia.

Sehen sie!!!♡♡♡♥♥♥♡♡♡
________________________________________

En ese momento la puerta de la sala se abrió, por la cuál cosa, Canadá actuó a toda prisa, tomando con fuerza su arco, colocando una flecha, dispuesto a disparar, temiéndose que aquel ser hubiera decidido regresar y hacer bien la faena. Canadá tenía los nervios crispados y tenía muy claro que iba a proteger a Inglaterra si él no se podía valer por sí mismo.

-¡Baja eso, Canadá! -ordenó el británico, colocando una mano en el brazo del joven.-¿Estás dispuesto a matar a alguien? Damnit!-regañó, señalando hacia la puerta.-Mira quien es...-

La cabeza castaña de Italia asomó por la puerta, al tiempo que se dibujaba una sonrisa en sus labios al ver al británico y al canadiense en la sala, abriendo de golpe la puerta, entrando a continuación Alemania, pareciendo cuestionarles con la mirada que hacian allí, hasta que el germano se fijó en Canadá, reteniendo por un hombro a Italia, colocándose delante del castaño, protegiéndolo con su cuerpo, retando con su gélida mirada a un decidido norteamericano.

-Put down the damn bow! (1)-ordenó de nuevo Inglaterra, pero esa vez alzó la voz, colocándose delante de la flecha con rostro furibundo, haciendo que Canadá se sobresaltará.-Now!-

El muchacho lo miró a él y luego al germano, viendo como Italia asomaba la cabeza por detrás de este. Suspiró, cerrando sus ojos lilaceos, asintiendo levemente al tiempo que bajaba su arco, guardando la flecha de nuevo en el carcaj que colgaba a un lado de su cintura. Inglaterra se masajeó las sienes, visiblemente cansado, pero Canadá no parecía estar mejor que él.

-¿Estáis bien?-preguntó Alemania después de ver el recibimiento.-

-Yes... Todo bien.-respondió el británico, acercándose al chico, dándole unas palmadas en el hombro.-¿Y vosotros?-

-También... ¿Sabéis algo del otro grupo?-

Ambos negaron con la cabeza.

-Ve~ Japón es fuerte.-dijo el italiano, aferrándose a un brazo del alemán, apoyando en este su cabeza.-Estará bien...-

-Eso espero, Italia. Eso espero.-
________________________________________

Japón se sentó en los escalones, apoyando la cabeza en el muro, sintiendo cansado como no se había sentido en siglos. Para colmo las heridas, sobre todo la del hombro que volvía a estar abierta, le estaban dificultando las cosas. Tenía los ojos entreabiertos, tratando de controlar el dolor, cuando se dio cuenta que una figura se acuclillaba ante él.

-No tienes buena cara, aru.-señaló China.-

Con esfuerzo se puso nuevamente en pie, haciendo que China se quedará perplejo, dándose la vuelta, acabando de subir las escaleras.

-Estoy bien.-mintió una vez más, no queriendo preocupar a nadie por su estado-¿Acabaron con la última sala?-

-En este piso esta todo en orden, da?-contestó el ruso, subiendo tras el oriental.-Pero tu no tienes buen aspecto, que digamos...-

-No se preocupe tanto por mi, Roshia-san... Será mejor que espavilemos a llegar a la Sala de Música.-

China se puso en pie de nuevo, mirando con preocupación a un taciturno Japón, agachando con pesadumbre la cabeza, siendo consciente que se encontraba mal, pero que no se dejaría ayudar. Cuando Rusia pasó a su lado y viéndolo con ese oscuro ánimo, dejo caer una de sus manos en la testa de China, provocando que este diera un respingo, alzando sus ojos dorados y llenos de tristeza hacia el ruso, que le sonrió ampliamente, guiñándole uno de aquellos ojos amatista.

HetaoniHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora