Capítulo 8-Dos segundos más / Preparación

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Inglaterra estaba en el suelo sentado, las piernas cruzadas, los ojos cerrados, concentrado en la energía que corría pir su cuerpo, notándola inestable e insuficiente como para poder enfrentarse a aquel monstruo. Suspiró levemente, no teniendo el mente el rendirse: tirara la toalla era lo último. Incómodo, abrió uno de sus ojos, encontrando a América apoyado en la pared que había enfrente con sus ojos zafiros clavados en su persona, sin moverse, sin quebrar ese silencio que los envolvía. Cerró el ojo, pero en ese instante sus nervios estaban crispándose, no logrando alejar de su mente esa sensación de que lo vigilaban con total descaro. Resopló, irritado, abriendo ambos ojos.

-What happen?-preguntó molesto.-Vas a taladrarme si sigues mirándome así.-comentó haciendo el gesto de ponerse en pie, pero cuando alzó la vista se encontró con la mano extendida del estadounidense. Inglaterra entornó los párpados, ocultando sus esmeraldas tras aquellas largas pestañas doradas, escudriñando el serio rostro de aquel silencioso joven, ambas cosas atípicas en él.-Now seriously... America, are you all right? (1)-

-Yeah.-contestó al tiempo que tiraba del británico, quedando cara a cara.-Sólo quiero saber una cosa respecto a sa magia tuya...-decía, viendo que Inglaterra ponía los ojos en blanco, pasando a ponerse a la defensiva, con el ceño fruncido y los brazos cruzados. América alzó ambas manos en señal de paz, pasando a rascarse la nuca, visiblemente nervioso.-No me mal interpretes... Sólo quería saber si concentrándote lo suficiente, podrías detener a esa cosa...-

Inglaterra parpadeó, elevando sus cejas, mirando sorprendido al norteamericano, el cual agachaba la cabeza, masajeándose aún la nuca y, si no lo conociera, hubiera dicho que esraba planeando algo que lo llevaba de cabeza.

-No se que ocurre, pero deja de poner esa cara de decaído... Entre tú y Japón acabaréis con la moral del resto.-regañó el de ojos verdes, encontrando al americano espiándolo entre sus cabellis rubios, esbozando una sonrisa por el comentario.-Cuando dije que podía detener eso que quiere merendarnos, no me creiste, ¿cierto?-

-What?¡En ningún momento he dudado de ti, Iggy!-se defendió América, encarándose a su ex-tutor.-Mi duda es si puedes darnos algo más de tiempo...-

Inglaterra lo miró receloso, recapacitando las palabras de América, alzando su mirada hacia el techo, pensativo. Después de unos segundos, que le parecieron eternos al joven norteamericano, suspiró, centrando su atención en él.

-De primera, mi concentración deberá ser extrema; de segunda... Puedo alargarlo, aunque no creo que pueda mantenerlo por más de tres segundos... Y por último, después de eso, estoy casi convencido que me desmayaré por haber forzado demasiado...-explicó con seriedad el británico.-

En ese momento América estalló a risas, dejando pasmado a Inglaterra, pensando que aquel muchacho estaba perdiendo la cabeza.

-Sorry!-pidió el estadounidense, limpiándose una lágrima de sus ojos.-Pero es que ahora estoy entendiendo la cara de Japón cuando dijiste aquello de "sólo dos segundos".-

-Claro...-suspiró Inglaterra, no pudiendo evitar sonreír levemente.- Fue algo cómica... Me miró con cara de ¿Eso es todo?¿De verdad?" Pero por respeto, prefirió callar.-

-Inglaterra...-susurró América, clavando de nuevo sus zafiros en el británico, regresándolo a la realidad.-

-WHAT!?-preguntó sobresaltado, no entendiendo aquella mirada profunda y preocupada.-

-Nothing. Dos segundos serán suficientes.-señaló con sonrisa triste.-No quiero que te excedas, pero si me das el segundo extra, me iría genial... Es para salvar a una de las naciones que está aquí con nosotros...-

HetaoniHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora