Después de varios intentos como cocineras las chicas se dieron cuenta de que querían ser corredoras, ya que parecía más divertido y más importante, así que decidieron hacer mal todos los trabajos siguientes para conseguir el puesto de corredoras.
Ya con esa idea, las chicas se dirigieron hacia donde les esperaba Gally, para empezar su prueba como constructoras.
- Muy bien, chicas. Empezaremos con algo sencillo así que arreglaréis el techo de la sala de asambleas porque ya está hecho polvo, y también...
- Buenos días a ti también. Gally. -le cortó Idoia, a lo que Ada soltó una risita.
Gally arqueó las cejas, pero sonrió levemente. Era la primera vez que Ada e Idoia lo veían sonreír, se notaba que esa respuesta no se la esperaba. seguramente los verduchos hacían todo lo que les decía sin rechistar.
Ambas chicas se hicieron una coleta para que el pelo no les molestara y se pusieron manos a la obra.
Al principio las chicas seguían las órdenes de Gally al pie de la letra, y cada vez les resultaba todo más fácil. De vez en cuando, Gally las felicitaba por su buen trabajo. Fue entonces cuando Ada recordó a Idoia que debían equivocarse en algo y hacerlo mal.
Así que un tablón que debía ir a la izquierda, Ada decidió colocarlo en la derecha, lo que hizo que el techo crujiera por la descompensación del peso. Y así fueron haciendo las cosas. El toque final fue cuando Idoia fingió haberse dado con el martillo en la mano y las chicas insistieron en que no querían trabajar de eso. Así que bajaron del tejado y se fueron corriendo a buscar a Newt. Cuando lo encontraron fingieron estar agotadas por el trabajo duro.
- ¿Y bien? ¿Qué tal como constructoras?
Ada y Idoia respondieron al unísono, intentando sonar convencidas e indignadas.
- Horrible.
- ¿Enserio? -Newt suspiró.- Muy bien pues probad con otro trabajo distinto.- Y dicho esto se marchó.
Pasaron un par de días más haciendo trabajos como cortadoras, mediqueras, enterradoras, carniceras, etc. Se sentían como unas deambulantes, lo que era Chuck.
Como vieron que no conseguirían llegar a ser corredoras de buenas a primeras, quisieron ser mediqueras, ya que se ocuparían de los corredores heridos y así podrían acercarse más a ellos y sacar información de más.
Tras decir que es lo que más les gustó y lo que mejor se les dio, a Newt le pareció bien ya que no todos los días conseguían nuevos mediqueros. Jeff y Clint, los dos mediqueros del Claro, estaban encantados.
Tras asignarles sus horarios y explicarles unas normas básicas, llegó la hora de la cena. Newt invitó a las chicas a sentarse con él. Ellas aceptaron su propuesta, entonces vieron que Thomas y Minho estaban sentados con él. Ada e Idoia, como ya habían hecho varias veces desde que llegaron al Claro, se miraron de manera cómplice y se dirigieron hacia la mesa.
Estuvieron un rato hablando de la experiencia de las chicas en los diferentes trabajos. Los chicos se las escuchaban atentamente y de vez en cuando hacían algún comentario y reían. Ada explicó a los chicos, aunque Newt ya lo sabía, que al final iban a ser mediqueras y a todos les pareció bien.
La cena aquel día estaba muy buena, lástima que no pudieran repetir.
- Tomad, coged un poco de la mía si queréis. -les ofreció Thomas a las chicas.
Las chicas no se lo pensaron dos veces y se acabaron el plato de Thomas, entre las risas de sus compañeros.
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El corredor del laberinto
Ficção AdolescenteAda e Idoia son dos chicas que al llegar al laberinto... harán cambiar todo cuanto había. Esta es una historia escrita completamente por James Dashner y los personajes también son creación suya. Hemos hecho este fanfic para demostrar cómo nos ha g...
