Capitulo 21: Resistencia

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Durante la comida las chicas estuvieron bien separadas la una de la otra, cosa que tampoco era demasiado raro aquellos días, pero esta vez Ada se encontraba rodeada de gente con la que no había hablado nunca pero que la felicitaban por su victoria en la prueba de orientación.

Después de que los concursantes se tomaran un largo descanso y de que sus respectivos amigos les dieran sus propios consejos, todos se volvieron a reunir para la segunda prueba, la cual era la de resistencia. Minho les aclaró que no era más que una prueba en la qual debían demostrar cuánto tiempo podían aguantar corriendo, ya que se requiere mucha resistencia para entrar al Laberinto, contando que se pasaban corriendo toda la mañana y toda la tarde sin demasiadas pausas.

Idoia y Ada ni siquiera se miraron mientras se preparaban recogiéndose el pelo o estirando. En esta prueba Ada sabía que no tenía tanta habilidad como Idoia, a diferencia de en la otra prueba, así que no quería que se le notara que estaba más nerviosa de lo normal. Por eso, ella se puso a hablar con varios clarianos que la animaban y seguían felicitándola. Idoia también recibió muchos ánimos por parte de los clarianos y de sus amigos y las palabras de Minho seguían resonando en su cabeza: si tanto te molesta, gánale tú en la siguiente prueba. Faltaban unos pocos minutos para que empezara la prueba, y los concursantes de dispusieron a colocarse ya en sus puestos. Entre Ada e Idoia había unos cuatro concursantes que impedían que se pudieran ver mútuamente, aunque tampoco ellas tenían ninguna intención de hacerlo. Después de un silencio incómodo, la prueba empezó y los concursantes empezaron a correr junto con su corredor asignado, estos iban cronometrando a cada concursante para ver si pasaban el mínimo y quién aguantaba más.

Al principio todos seguían el mismo ritmo y no parecía que fuera a acabar nunca, pero pasados los 10 minutos muchos empezaron a cansarse y fueron poco a poco descalificándose; hasta que sólo quedaban Ada e Idoia en el claro dando vueltas. Se podía notar el ambiente de competición entre las dos chicas en el aire y ninguna parecía estar dispuesta a parar y rendirse.

Mientras corría, Idoia sólo era capaz de escuchar la rápida palpitación de su corazón y el ritmo al que respiraba, no era consciente de nada más. Había desconectado de todo y su objetivo era aguantar corriendo, había olvidado que llevaba mucho tiempo corriendo, que le dolían los pies y que estaba siendo observada por muchos clarianos,lo había olvidado todo. Fue entonces cuando volvió por unos instantes a la realidad, a observar a los clarianos que dejaban de trabajar en sus puestos y se amontonaban a su alrededor y a los que habían decidido continuar con su trabajo. Entonces su vista se fijó en Gally, que había dejado de trabajar para mirar un rato cómo iba la prueba. Al ver que ella le estaba mirando, él le dedicó a Idoia una sonrisa cálida y sincera, en símbolo de darle ánimos. Idoia quiso devolvérsela pero no pudo, y volvió al estado anterior, el cual sólo consistía en seguir corriendo, pero esta vez sentía que tenía las fuerzas renovadas.

Después de unos largos instantes, Ada pudo encontrar entre los que observaban, a Newt, que estaba analizando bien la situación, cuando Ada miró a Newt a los ojos, se percató de que estaba tenso; segundos más tarde, este le hizo señas de que prestara atención a lo que ella estaba haciendo, y así hizo.

La cosa seguía muy reñida entre ambas, realmente eran buenas corriendo, pero Ada no pudo más y, muy a su pesar, paró en seco, pues se empezó a marear. Idoia, que no se había dado cuenta del parón de Ada ya que estaba muy concentrada en mantener bien la respiración y en aguantar, acabó parando porque para su sorpresa Minho ya estaba anunciando que ella era la ganadora de la segunda prueba y antes de que se diera cuenta, todos sus compañeros se acercaron para felicitarla, pero ella buscaba con la mirada ansiosamente a alguno de los suyos, para sentirse realmente acompañada. Entre toda la cantidad de clarianos que la felicitaban, se encontraba Gally, que le dio un abrazo a Idoia que casi la levanta del suelo; y también estaba Minho, que intentando mostrarse parcial como líder, la felicitó por su buen trabajo y también le dio un gran abrazo. Otras personas también como Newt, Thomas, Chuck, Teresa e incluso Fritanga la felicitaron. Idoia se dijo a sí misma que iba a intentar ganar de nuevo la última prueba, ya que iba a ser corredora fuera como fuese.

De mientras, Ada se adentró en el bosque a pensar en lo que acababa de ocurrir e intentar asimilarlo, pues no se acababa de creer todo lo que acababa de pasar. Mientras pensaba en todo, apareció Thomas el cual se sentó junto a ella y estuvo a su lado callado y, gracias a ese pequeño detalle, Ada recuperó la esperanza y se propuso no dejarse perder en la siguiente prueba.

El corredor del laberintoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora