Cuando Idoia despertó estaba muy alterada y nerviosa. Ada, en cambio, ya llevaba veinte minutos despierta, sin poder volverse a dormir. Hoy iba a ser un día muy largo e importante para ambas, Hoy se decidía quién iba a ser el nuevo corredor a partir de unas pruebas.
Durante el almuerzo no se dirigieron la palabra, como tampoco habían hecho los días anteriores, y casi no podían comer nada a causa de los nervios.
La primera prueba que iban a tener que hacer era la prueba de orientación y tenía lugar en el bosque, por la mañana. La segunda prueba era la de resistencia y esa se hacía en el claro, después de comer. La última, se hacía quasi al terminar la tarde y era la prueba de rapidez, también en el claro, no en el bosque como la primera.
Una vez las chicas se hubieron preparado se dirigieron al bosque con un grupo reducido de chicos que también intentaban conseguir el puesto. Los que se presentaban eran muy pocos, ya que todos sabían que el trabajo era muy peligroso y requería mucha responsabilidad.
- Muy bien, larchos. -dijo Minho, como líder de los corredores.- A cada uno se os llevará a una parte diferente del bosque junto con un corredor, quien no os podrá decir nada. Vuestra misión es llegar hasta aquí antes que el resto. Ahora se os vendarán los ojos, para que no recordéis el camino, y el corredor que os acompaña sólo está para llevaros hasta el principio y para asegurar que no hacéis trampas ni nada por el estilo. No podéis hablar con nadie ni interferir en el camino de los demás en caso de que os encontréis. Recordad que es mejor que vayáis lentos pero seguros que ir rápidos y que os perdáis todavía más. Creo que ya está todo dicho, así que buena suerte a todos.
Tanto a Ada como a Idoia les hubiera gustado que los corredores que las acompañaban hubieran sido o Minho o Thomas, pero ambos chicos se quedaron ahí, a esperar que los clarianos que hacían la prueba volvieran. Así que ambas chicas se tuvieron que ir con corredores de los que ni siquiera sabían el nombre. Se dejaron vendar los ojos y las guiaron por el bosque. Los corredores acompañantes, que eran algo brutos, no se dieron cuenta de que un par de veces tanto Idoia como Ada se tropezaban con ramas y piedras por el camino, pero no pareció importarles.
Cuando por fin llegaron, (cada una en lugares completamente distintos del bosque) se quitaron la venda y miraron alrededor, sin perderse ningún detalle, intentando reconocer el lugar. Al principio, sometidas a una gran presión, se sentían completamente perdidas, como si nunca hubieran estado en aquel lugar, pero después empezaron a caminar, intentando ver algo que les sirviera de pista. Aunque todos los árboles les parecieran iguales, las chicas seguían alguna especie de instinto que les decía por dónde debían avanzar, así que estuvieron un rato caminando hasta que sus caminos se cruzaron
Las chicas recordaron cuando antes de empezar se miraron una última vez. Ada sintió unas ganas inmensas de ganarla e Idoia no pudo contener la adrenalina, así que las dos chicas aceleraron el ritmo, aunque sus caminos eran muy diferentes, tenían los dos la misma meta.
Por un momento Ada notó que ahora sí que estaba perdida, así que se paró de golpe. Se tomó unos segundos para cerrar los ojos y respirar profundamente. Una vez se hubo tranquilizado, abrió los ojos, dispuesta a encontrar el camino, y recordó que el día anterior había estado allí con Thomas. Ambos habían estado hablando sobre toda clase de temas, paseando, y gracias a eso Ada recordó el punto exacto en el que se encontraba. Ya sabía hacia dónde ir, así que con paso firme se fue acercando a la salida.
Idoia, en cambio, había encontrado un arbusto con muchas ramas rotas y aplastado, el mismo sobre el que se había tirado cuando estuvo tratando de atrapar al escarabajo aquel hacía ya unos cuantos días. Consiguió orientarse por fin, pero al haber vacilado unos instantes antes había perdido bastante tiempo y ella sabía que el sitio donde se encontraba en ese momento estaba bastante lejos de su destino. Así que no tardó en reaccionar y avanzar rápidamente hacia la salida.
Estuvieron varios minutos medio caminando medio corriendo,ya que ninguna de las dos quería desorientarse por ir demasiado rápido entre los árboles.
Ada se encontraba ya a la mitad del camino, cuando empezó a ver rayos de luces, procedentes del final del bosque, así que siguió adelante. Cuando por fin consiguió salir, se dio cuenta de que no había ningún participante todavía, ni siquiera Idoia. Al llegar, todos la recibieron aplaudiendo y gritando, excepto los amigos de los otros concursantes, que parecían tristes.
Mientras, tras lo que a Idoia le pareció una eternidad, ella llegó a una llanura del bosque, donde por fin se encontró con Minho, Thomas y otros clarianos, aplaudiendo. Miró a su alrededor y se alegró al no ver a ninguno de los otros "concursantes". Sin embargo, su alegría se rompió de golpe al ver que Ada ya estaba con ellos. Ella ya había llegado, lo había hecho antes que ella.
Ada estaba hablando con Thomas, quien la felicitaba por haber llegado la primera junto con algunos clarianos que también se acercaban para felicitarla . A Idoia se le debía de notar la decepción en la cara, porque Minho le dijo:
- No te tienes que preocupar, Idoia. A penas ha llegado un par de minutos antes que tú.
- Pero aún así ha llegado antes. -dijo ella con un tono triste y cansado.
- Pero has quedado segunda. Lo has hecho genial. Y, si tanto te molesta, gánale tu en la siguiente prueba.
Y eso fue lo que Idoia se propuso.
Perdonen por haber tardado tanto en publicar, hemos tenido algunos problemas. Pero ya estamos de vuelta con capitulos muy emocionantes. Vota si te esta gustando :)
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El corredor del laberinto
Ficção AdolescenteAda e Idoia son dos chicas que al llegar al laberinto... harán cambiar todo cuanto había. Esta es una historia escrita completamente por James Dashner y los personajes también son creación suya. Hemos hecho este fanfic para demostrar cómo nos ha g...
