Vampiros y Lobos, libro 3:
Gabriel jamás se imaginó que sería la novia del diablo, pero sólo había que echar un vistazo al desastre que era su vida para comprobar que no estaba equivocada.
Como si eso no fuera problema suficiente, su tío paterno, Ta...
PovGabriel: No hay nada mejor que un día lluvioso para ir a dar una vuelta con tu mejor amigo.
–Oye podemos quedarnos aquí y ver una película juntos, por mi no hay problema –Dijo Scott mientras se tumbaba en el sofá y encendía la televisión.
–Pero yo quería ir al cine y ver la película de Assasin's Creed, Scott –Dije yo mientras hacía un puchero triste y agitaba mis pestañas.
–Bueno, puesto que no tienes poder para manejar a la madre naturaleza... El plan va a ser: televisión y palomitas ¿qué te parece? –Me preguntó Scott con una media sonrisa mientras daba toques en el sitio que estaba justamente a su lado.
–Supongo que tienes razón, en fin.... Pasame las palomitas –Dije yo mientras me dejaba caer en el sofá como un peso muerto.
–Por cierto, ¿le pasa algo a tu primo? –Me preguntó Scott en susurros mientras miraba hacia el umbral de la puerta, donde se encontraba Lucifer fulminándolo con la mirada.
No podía contarle a Scott lo que pasaba en realidad entre Lucifer y yo de modo que le conté que era un primo lejano que había venido desde California para hacer turismo por el pueblo.
–Oh tranquilo, está todo guay ¿Verdad Ryan? –Le pregunté a Lucifer mientras le llamaba por su nombre falso.
Porque estaba claro que si lo llamaba por su auténtico nombre, Scott empezaría a sospechar y terminaría por descubrirlo todo.
–Sí, todo va perfectamente –Dijo Lucifer con tranquilidad mientras se rascaba la barba, algo que me aseguró que no se quedaría tranquilo en una esquina.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Este planeaba algo en contra de Scott, eso fijo.
–Me alegra poder pasar el día contigo, se que después de lo que pasó con el capullo de Sefrid necesitas a un amigo –Dijo Scott poniendo su brazo encima de mi hombros y pegándose más a mi.