★ Especial Dorian y Paige ★
Dedicatorias para aquellos que han comentado en el capítulo anterior:
GSAVC07 (primer comentario)
villagra96_ (segundo comentario)
IamaVampir (tercer comentario)
Por cierto: Estoy viendo que últimamente dedico los capítulos a las misma personas, no digo que no me guste hacerlo porque sé que a todos os encanta mi historia pero sí que me gustaría que le tema de las dedicatorias fuese especial y sobretodo justo para todas de modo que en los siguientes capítulos, haré dedicatorias para aquellas personas que han comentado pero que aún no han recibido ni una sola de mis dedicatorias.
Espero de todo corazón que respetéis mi decisión y que no os enfadéis conmigo por ello, ahora por favor. Disfrutad de la lectura
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Pov Dorian:
Todos estábamos fuera de la casa, lejos pero no demasiado ya que aún debíamos estar atentos a los hombres de Taric, cuando de repente comenzaron a oírse gritos de dolor que provenían de la casa.
Gabriel levantó la cabeza de golpe con los ojos abiertos y cuando se levantó del tronco donde estaba sentada para ir hacia la casa, yo la retuve en mis brazos.
–¡¡Suéltame, Dorian. Debo evitar que Lucifer cometa una locura!! –Me decía Gabriel mientras se agitaba como un pez fuera del agua.
–¡¡Gabriel, debes mantener la calma y confiar en Lucifer. Él sólo hace lo mejor para ti, créeme!! –Le contesté yo, de repente Paige se acercó a nosotros y le puso algo a Gabriel debajo de su nariz que la dejó dormida de inmediato.
–¿¡Qué le has hecho!? –Gritó furiosa Jessica, la madre de Gabriel si no estoy equivocado.
–Tranquila Jessica, reconozco este tipo de planta. Es como la Belladona si la usamos en pequeñas dosis como acaba de hacer Paige, sólo la dejará dormida, pero si te excedes de la cantidad recomendada puede causar la muerte por infarto –Le explicó Elizabeth mientras examinaba detalladamente la planta.
Luego dejé a Gabriel en el suelo y entré en la casa, a medida que me acercaba al sótano los gritos de Yeila se hacían cada vez más fuertes.
Y cuando entré en el sótano, abrí los ojos de par en par, al contemplar a Yeila colgando en mitad de la sala debido a que sus manos estaban atadas a una cuerda y a su vez está estaba colgando del techo. Por último estaba Lucifer, que se encontraba con una cadena enrollada un poco en su mano derecha, quedando el resto colgando en el suelo.
Lo estaba usando como látigo y las horribles heridas en la espalda de Yeila, eran la prueba más clara...
Lucifer se percató de mi presencia y luego sonrió de una manera escalofriante, para finalmente dirigirse de nuevo a Yeila.
–Veo que mi padre aún no te ha arrancada las alas, como hicieron con Dorian. Sin embargo lo que él hizo no tenía nada de malo, se había enamorado de verdad y le arrebataron aquello que más quería para luego arrancarle las alas sin piedad alguna –Le dijo Lucifer después de haber pasado su dedo corazón por las aberturas de donde salían las alas de Yeila.
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Resurrection
Hombres LoboVampiros y Lobos, libro 3: Gabriel jamás se imaginó que sería la novia del diablo, pero sólo había que echar un vistazo al desastre que era su vida para comprobar que no estaba equivocada. Como si eso no fuera problema suficiente, su tío paterno, Ta...
