Capítulo 27.

2.4K 57 0
                                        

- ¿Hasta aquí llegó, verdad? -preguntó, aún manteniéndome entre sus brazos.- Me refiero a esto. Volveras a irte.

- Si. -dije, con un hilo de voz.- Nada ha cambiado. -expliqué, y él me separó algunos centímetros, continuando con la charla.

- Supongo que debía esperarlo... aunque así eres. -comentó, segundos después.- Jamás pude realmente predecir lo que podías llegar a hacer.

Una risa incómoda se plantó entre nosotros, y él mantuvo su sonrisa. Mirándome fijamente. Como si quisiera decirlo todo de esa forma… y funcionaba. Porque parecía poder ver su alma a través de sus ojos. Su tristeza. Su necesidad de mí. Y las millones de cosas que yo jamás podría darle. Porque él se merecía mucho más que los restos que habían quedado de mi con todos los años y las cosas que habían pasado a lo largo de ellos.

- No quiero dejarte otra vez. -comentó, casi susurrando. Como si fuera un secreto, como si nadie tuviera que enterarse al respecto, incluso como si no quisiera que yo me enterara. Pero sin embargo, ahí estaba. Diciéndolo. Y no sabía cómo interpretarlo, no sabía como tomar todo ese dolor y darle una solución, un consuelo que lo ayude a seguir adelante sin mí.- No quiero tener que... que.... que resignarme. -titubeó y mis cejas se elevaron en síntoma de tristeza.

- Y-yo... yo tampoco quiero.

Volví a abrazarme a su cintura instintivamente, dejando mi cabeza en su pecho. Sentí sus latidos acelerados debajo de mi oreja y lo comprendí, porque el mío latía con la misma rapidez y densidad. No lo entendía. Pero si sabía que no debía ser nada bueno. Y si lo era, no era el tiempo ni el momento adecuado.

Sentí mi cartera interponerse en nuestro abrazó y lo recordé: la pequeña pulsera. Ese trozo de hilos enredados formando un brazalete significaba más de lo que yo creía en nuestra amistad. Zayn me la había regalado tiempo después de conocernos, para sanar parte del dolor que sentía, traído de Doncaster.

Louis me había obsequiado una pulsera de plata, con un pequeño corazón de dije grabado con sus iniciales, luego de haber cumplido un año de novios. Aquella pulsera era más valiosa para mí que cualquier otra cosa material que tuviera, incluso mis primeros meses en Bradford. No quería quitármela, por más que comenzara a odiarlo o a sentir rencor por haberme abandonado. Finalmente lo hice con ayuda de Zayn. La única persona que logró que me despegara de mi ex novio, solo con consejos, sin siquiera conocerlo o saber su nombre realmente. No lo necesitaba. Casi como un reemplazo, él pidió ayuda a Nathalie para hacer una pulsera solo con hilos, verdes y celestes opacos. Y me la regaló. Para que la pusiera en el lugar donde estaba mi antiguo regalo, significando así que él siempre estaría para mí, cada vez que necesitara hablar sobre ese tema, o sobre cualquier otro. Cada vez que me sintiera triste y necesitara a alguien que me consuele, como Louis lo había hecho durante nuestros años de relación. Reemplazando completamente su lugar, no solo en mi muñeca sino también en mi corazón.

- Tengo algo para tí. -musité, algo nerviosa, revolviendo mi bolso.

Tomé nuevamente la tela entre mis manos y cerré mis ojos antes de extender mi mano rápidamente ante él. Casi de una forma infantil. Al no escuchar su respuesta, ni su mano tomando la mía para obtener su regalo, abrí mis ojos. Y vi su sonrisa. Esa sonrisa radiante, de niño, de felicidad pura y real. Mientras observaba el objeto, se animó a tomarlo entre sus manos. Seguramente había pensado que ya no la tenía. No después de haberme acostado con él, de todo lo que me había dicho y de todas nuestras peleas. Y así era. La había cortado la semana después de asumir que realmente habíamos roto nuestra promesa. Y si esa promesa no servía, pensé que ninguna más podía servir.

Aunque ese fue uno de mis principales errores.

- No voy a mentirte, Nathalie la tomó sin que lo supiera de mi escritorio cuando vió que la había cortado y ahora me la devolvió. Dijo que podía regalartela y... quiero que la tengas. -admití, mirándolo a los ojos, encontrándome con lo suyos desbordando alegría. Tomé la pulsera entre mis manos, envolviendo su muñeca con ésta, haciendo algunos nudos para que no se saliera de allí, asegurada en su piel.- Yo necesito... más tiempo. Aún no puedo superar todo, ni deseo hablar con nadie de aquí salvo Nathalie y Mandy. Porque todo me lleva a lo que nos ha sucedido y... quiero superarlo. Para que podamos volver a ser amigos. -pronuncié la última palabra, y sus ojos rodaron al suelo, nostálgicos y anhelantes de algo que jamás podría tener y que me asustaba pensar.- Se que no es lo mismo, pero... es para que me recuerdes.

All Over Again [Harry Styles]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora