Estaba sentada en un sillón individual en la sala de estar de mi casa, acurrucada entre cobertores por el frío. Parecía en estado de shock desde hacía cinco días, pasando mi tiempo sumergida en mi propia mente, ahogada entre memorias, recuerdos, posibilidades y decisiones que debía tomar a futuro.
Sólo había llorado, dormido y apenas ingerido algún alimento desde Bradford, alejándome de todo el mundo con mis auriculares puestos casi las veinticuatro horas, mi iPhone con la señal inhabilitada para evitar recibir llamadas. No quería hablar con nadie que no fuera Nathalie; y sabía que ella no llamaría por lo que me parecía inútil esperar llamadas de alguien de allí, que sólo generarían más problemas.
Como el correo lo había hecho. El lunes, había recibido cinco peticiones de entrevista en diferentes universidades de arte dramático de Inglaterra, incluyendo una de la facultad australiana y otra que ni siquiera sabía que me tenía en cuenta. Y estaban allí, sin abrir, arriba de la mesa de estar frente al sillón, esperando por una decisión o respuesta.
No había asistido al instituto, ni había atendido a ningún sonido de timbre ni grito que pude escuchar por mi ventana. Me dediqué a aislarme de todo mi alrededor, a encerrarme en mi propio dolor hasta que desapareciera con alguna idea maestra que me devolviera mi vida una vez más.
Aunque sabía, que todo eso eran estupideces.
Ya nada podría devolverme todo lo que había perdido; y no había forma de que quisiera ganar algo nuevamente en esa situación.
Esperaba por una pizza, pese a que mi estómago estaba cerrado. Recordaba cómo Harry me había invitado a almorzar y horneado para mí, sólo para que recobrara parte de mi estado de salud y sinceramente, eso era lo único que me mantenía alimentada al menos una vez al día. Escuché el timbre sonar y caminé hacia la puerta, envuelta en una de las frazadas y con mi pijama debajo. Trasladé mi expresión fantasmagórica hacia allí sólo para tomar mi pizza, pagar y volver a encerrarme del mundo. Pero cuando la abertura se vio descubierta, no pude encontrar a ningún idiota con uniforme y gorra simulando simpatía para obtener propina.
Sino que estaba Jennifer.
Por esos cinco días sentía que había estado en trance. No había sentido absolutamente nada dentro de mí, más que vacío y soledad profunda, que parecían ya haberse instalado en mi organismo hacía años, con una profundidad con la que me hacía dudar que tan grave podía ser su presencia. Pero ver a Jenn ahí, me había generado sorpresa; y eso -supuse- era bueno. Porque al menos era una emoción, y me hacía sentir que no estaba tan difunta como creía.
Pero quise cerrar la puerta en su rostro; porque no estaba lista para hablar y porque el pánico me había invadido. No sabía como reaccionar al tenerla enfrente, pero sabía que no sería bueno hablar al respecto. Sabía que no solucionaría nada, porque no existía vuelta atrás para mis problemas más que la aceptación.
- ¿Piensas encerrarte hasta morir entre tus lágrimas, Katelyn? -habló, sosteniendo su cuerpo contra la puerta para evitar que la cerrara.- Porque créeme, esa no es la solución.
Y tenía la maldita razón, como casi siempre.
- ¿Cuál es la solución entonces? -grité, frustrada, nuevamente una punzada recorriendo todo mi cuerpo, activando mis lágrimas.- Porque no se que demonios hacer.
- Te diría cual es, pero para ello debería saber la verdad. Dejame entrar. -reflexionó, calmada.
Luego de algunos segundos, abandoné la presión sobre la abertura, entregándome al llanto una vez más recostándome en la pared. Ella entró, encerrándonos y abrazándome una vez más, sin pretextos ni prejuicios como pensé que tendría. Mi catarsis no tardó en aparecer, la euforia y las teorías incoherentes siendo expuestas mientras ella nos dirigía al sofá.
ESTÁS LEYENDO
All Over Again [Harry Styles]
Fanfiction❝The best way of keeping a secret is to pretend there isn't one.❞ —Margaret Atwood
![All Over Again [Harry Styles]](https://img.wattpad.com/cover/11235048-64-k118106.jpg)