Rain of sins

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NARRA ESCRITOR

Pequeñas gotas comenzaron a caer débilmente en el campo de batalla, la atmósfera tornaba tensa y solitaria.El distrito estaba teñido de una inmensa cantidad de líquido vital derramado en cada rincón inaudito, tanto de ghouls como humanos emanando ese peculiar olor putrefacto. Un gran número de cuerpos yacidos en el suelo se volvía imposible imaginar.

Se persuadía los  ruidos provenientes de las quinques de algunos investigadores que continuaban luchando por la paz.

El grupo Quinx fue reforzado por el escuadrón Itou exterminando gran parte de Aogiri. Por otro lado el escuadrón Suzuya que había sido recientemente apoyado por integrantes de Crew Red, continuaron batallando con el grupo de Tatara y Noro dificultando el combate. Washuu había recurrido al investigador Arima solicitando su apoyo en el campo, quien no tardó en llegar.

Por última, Mika la investigadora de Nao se encontraba bien a pesar de ser estrellada ferozmente contra paredones.

La operación estaba ejecutándose con éxito, una gran cantidad de integrantes de Aogiri comenzaron a retirarse junto a Naki y Ayato. La derrota de los ghouls estaba llegando después de tantos tiempo. Los humanos se levantaron frente a dichos monstruos y la esperanza volvía a renacer como nunca antes.

Aquel mundo que tanto anhelaban aquellos compatriotas caídos en batalla, sin sufrimiento, sin dolor,  viviendo un paraíso alrededor de sus seres queridos. 

Aquel sueño que alguna vez se volvió tan lejano, hoy se transformaría en realidad. 

Porque era lo que tantos investigadores ansiaban.

Porque las lágrimas que derramaron durante tantas noches ya no importaba. 

Porque todo sacrificio  no interesaba si podías sentir la libertad. 

La brisa mecía los cabellos rojizos de la joven investigadora al mismo tiempo que eran mojados por gotas de cristal caídas del cielo gris. Las blancas mejillas de Nao eran adornadas por un tenue color rosa, y sus labios rojos dejaban ver una sincera sonrisa, sus ojos se abrieron de para en par conectando con Eto, aquella que no le quitó la vista ni por un segundo. La respiración de ambas partes eran reflejadas en forma de humo, agotadas y exhaustas de aquella lucha sin fin aquel momento fue único, la lluvia empapando los cuerpos, el viento soplando las leves hojas yacidas en el suelo, aquel humano, aquel ghoul.

Solo ellas dos.

NARRA NAO

El corazón me latía tan rápido que se mezclaba incluso con las veloces gotas de la lluvia. El oxígeno entraba de forma estrepitosa, mientras que la espesa y caliente sangre llenaba a cada célula de una sensación deliciosa y digna de admirar, pero agonizante y nostálgica.

Y son estos momento donde sientes que todo tu alrededor se congela y tu mente comienza a fluir de una manera que quizás nunca te imaginaste, o por lo menos yo pienso así. Pequeños pero enceguecedores rayos de sol se asomaban en el cielo gris  y fue en ese entonces donde maquine una comparación que podría tener una cierta lógica.

Hay días que están soleados, calurosos aunque para como están estos tiempos por la tarde el cielo podría tornarse nublado con nubes que alerten aguacero. Ahora nunca se sabe que climas tan raro, hacen que uno mismo se vuelva voluble, siempre se debe estar de acuerdo con el paisaje. Si el día propone sol, te debes de sentir alegre y lucir radiante. Si el día es nublado los matices de ánimo cambian a ser de un gris melancólico para tristear y recordar... quizás sollozar, añorar un poco. Y si el clima es tempestuoso con rayos y centellas, entonces uno se da permiso de sentirse enojado, es el escenario perfecto para gritar con la musculación de truenos y la lluvia que golpea la acera.

Crimson RedDonde viven las historias. Descúbrelo ahora