¡¡¡Hola a todos!!!
Me complace mucho contaros que he aprobado el primer examen de la oposición y que estoy felicísima. Aún queda otra parte práctica que no es nada fácil, pero al menos ya he pasado la primera criba. Lo que ocurre es que sigo estando fatal de tiempo porque ahora me he volcado en mi faceta de wedding planner y no saco horas al día para contestar a vuestros comentarios en el momento en el que me gustaría, que es inmediatamente... En fin, espero que sepáis perdonar mi tardanza... Un besazo grande.
El castillo era inmenso. Sarah paseaba su mirada por el gran salón donde había dispuestas al menos una docena de grandes mesas de robusto roble rodeadas por sillas, casi todas ocupadas por las gentes del clan Urquhart y los escasos hombres de su padre con los que habían llegado a Cromarty.
El suelo de madera estaba cubierto de juncos, aunque no desprendían el suave aroma a romero que ella se encargaba de que reinase en el salón de los Rose. Los muros de la fortaleza eran de sólida piedra y la construcción era en realidad muy sencilla, sin la ornamentada carpintería que sí tenía su hogar.
Era un castillo de guerra, concluyó. Las instalaciones eran enormes, pero muy desnudas y desangeladas. No faltaban grandes tapices que colgaban de los muros y notó que todos representaban escenas cruentas de batallas. La iluminación era tenue y procedía de las escasas lámparas de aceite que pendían de los muros laterales, y de otras dos grandes que colgaban del alto techo en el centro del salón donde había un pequeño grupo de música de tres hombres que tocaban varios instrumentos de cuerda. Una cythara y dos rabeles componían la pequeña banda, a la que acompañaba la voz estrangulada de un bardo demasiado mayor para entender la mitad de sus palabras. (5)
Sarah reflexionó sobre las vidas tan distintas que se vivirían en ambos clanes. Kilravock era un hogar donde la gente vivía de cultivar la tierra y del ganado. El comercio entre Nairn e Inverness también reportaba algunos pequeños beneficios a su familia y en los últimos años el "ale de Moray", la bebida que producía uno de los vasallos de su padre, estaba teniendo también muy buena venta.
En el clan Urquhart se dedicaban a guerrear. Allí había pocos padres y madres de familia cenando alrededor de la mesa, la mayoría eran guerreros. La pared del fondo del salón acumulaba decenas de espadas, lanzas y arcos apoyados contra ella, como si aquellas gentes estuvieran preparadas para lanzarse a la batalla a la menor señal.
Los perros de caza de Lord Thomas peleaban por los trozos de carne que los hombres iban tirando a sus espaldas, en lo que era una absoluta falta de consideración con los invitados. Aquellos hombres no tenían educación ninguna y la mitad de las mujeres parecían fulanas. La cena carecía del más mínimo refinamiento. No había pasteles de carne o emparedados, no había gollerías ni dulce hidromiel para ella, solo grandes bandejas con enormes trozos de carne asada y mucha, mucha cerveza. Todo en aquel sitio le desagradaba y dio gracias al cielo por ser tan afortunada como para que sus padres le hubieran permitido negarse a un matrimonio con Lord Thomas, porque no se imaginaba una vida más ruin que la que hubiera tenido que soportar aquí.
Pero el peor de los sacrificios era soportar las miradas petulantes y lascivas del barón. Él se obcecaba en prepararle grandes trozos de carne, aprovechando cada ocasión para rozar su brazo, su muslo. Sonreía como un lobo complacido mientras que le explicaba las recientes reformas que había llevado a cabo para fortificar su castillo.
Sarah miró de reojo a su padre y comprobó que él estudiaba las entradas y salidas al gran salón, las ventanas y el número de personas que pertenecían al servicio, así como el número de guerreros. Ponía esa cara tan intensa de cuando estaba contando el ganado y tuvo que contener una sonrisa. Lord Hugh de Rose era un gran estratega, aunque en los últimos meses hubiera estado un poco desentrenado.
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La ofrenda
Historical FictionEl hermano de Lady Sarah de Rose ha desaparecido poco después de la muerte de su madre. Ante la apatía de su padre y la difícil situación de su clan, la joven doncella está dispuesta a todo, incluso a renunciar a su futuro y a su honor, con tal de a...
