Mismo día
--- Lila ---
Entré una vez más al mundo de los sueños, después de incontables veces.
Incluso con tanto tiempo entrenada para esto, seguía plasmada en mi memoria la escena que vi en la antesala, cuando entré por primera vez:
Una segunda Lila se avecinó a mí, y me saludó con una sonrisa melancólica. ¿Soy así de seria?
‒ Hey... De alguna forma sé que sabes quién soy.
‒ Hola, Lila.
‒ Hola, Lili.
‒ ¿Lili?
‒ Así es como nos decía mamá, ¿recuerdas? "Ty-lili" "Litai" "Ta-lila", de mil formas distintas.
‒ Era un bonito modo de recordar nuestro apellido.
‒ No todo el mundo tiene el privilegio de amar su apellido sin conocer a la familia.
‒ No me lo recuerdes.
‒ Oh no, querida. Yo estoy aquí para consolarte un rato, nada más. Lo que sigue es pesado.
‒ Lo sé, hemos entrenado para ello.
‒ Respira profundo entonces, y cuando estés lista, abrázame, abrázanos, y camina hacia el portal.‒
...
Era una tonta en ese momento. No me daba cuenta de todo lo que me rodeaba. Creía que no merecía nada, ni a nadie, que solo me tenía a mí misma y no podía contar con nadie más. Siempre tratando de encontrar mi felicidad en la ajena para que no notaran el vacío que se hacía en mi interior conforme los veía a todos ser, con o sin mí.
"Nadie es indispensable."
O eso creía...
‒ Estoy lista.
‒ Te has tardado.
‒ Tengo que aferrarme mucho a lo que tengo antes de arriesgarme así.
‒ Esto es un trabajo por los demás, recuérdalo.
‒ Lo tendré muy en cuenta. ‒
Me despedí de mi alter-ego y le abracé para quedar unidas nuevamente. Mi consciencia era más dura de lo que yo podría ser personalmente con mis allegados.
Atravesé el portal a la pesadilla y me sumí en oscuridad por unos segundos.
Allí me esperaba aquello que yo muy bien conocía desde pequeña.
Esa sombra que me ahogaba cada que uno de mis hermanos se iba de la casa. Cada que uno de mis familiares moría, cada que mis amigos seguían su camino y disponían de mí a su voluntad. "Amigos".
La pesadilla me consumió. Todos se iban una y otra vez. Mi apellido me perseguía. Ser la única persona terca entre los Tyson fue un problema durante toda mi vida.
" ‒ Deberías aceptar que haces parte de una de las más grandiosas familias de la ciudad, Talilah Tyson.
‒ Me niego, quiero hacer mi propio camino.
‒ La ruina te perseguirá a todas partes, nunca has sabido hacer nada llamativo.
‒ ¿Ayudar no cuenta?
‒ ¿De qué sirve ayudar? Nosotros somos más que cualquiera."
Discusiones repetitivas donde me recordaban lo terrible que era no seguir el camino de los grandiosos magnates de Tyson Co., donde ayudar a la gente no valía la pena porque todos debían ser autosuficientes. Momentos en los que nadie me tendía la mano solo por mi apellido. Por mi familia. Por mi sangre.
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D.G.S.A.: La Guardia de los Sueños (Completa)
Science FictionEl mundo de los sueños siempre ha sido un enigma para la humanidad. Que si existe, que si se puede viajar, que si hay una puerta. La Guardia de los Sueños encontró cómo entrar a protegerte de tus pesadillas, pero había algo más al otro lado de la p...
