Martes en la madrugada
---Oniria ---
Morfeo y Zeus desaparecieron de la ciudad luego del encuentro con la Guardia de los Sueños. Debían organizar las rutinas de entrenamiento y los trucos para explotar al máximo el Tejido Onírico.
La ciudad hacía silencio. Los habitantes se habían ido a descansar y reciclar su energía para re-aparecer en unas horas y mantener a Oniria en equilibrio.
Las nubes que ocultaban el antiguo campo de guerra comenzaron a reflejar la luz de una ficticia luna que se asomaba, conforme la luz del sol imaginario bajaba.
Las corrientes llevaban de aquí para allá los susurros de todos los sueños que entraban y salían de Oniria, movidos por la energía del mundo.
‒ Hoy es una hermosa noche para morir, hagan que Oniria la aproveche al máximo, mis pequeños. ‒
Una oscura línea se dibujó lentamente sobre el suelo de la plaza central de la ciudad, abriendo un portal del que miles de sombras comenzaron a salir una tras otra.
La noche se tiñó de púrpura y escarlata, y la luna se desapareció suavemente entre la oscuridad de las hordas de Oscuros, guiados por la enorme Enio, que se alzaba sobre la noche.
‒ Vayan, mis hordas de Pesadilla, ¡Y acaben con todas las ilusiones de las almas que habitan este lugar! ‒ Enio extendió su sombra y su cuerpo hasta alcanzar la altura de la ciudad misma, y tomando dos cuchillas curveadas y manchadas de verde, se arrojó sobre los inocentes que salían de sus casas atemorizados, huyendo sin poder huir, reviviendo el horror de la guerra de hace dos milenios.
‒ ¡¿DÓNDE ESTÁ MORFEO?! ‒ Gritaban los habitantes desesperados, mientras caían atravesados por espadas y lanzas, por armas usadas en la época en la que se desató el caos por primera vez en el Tejido.
‒ ¡LOS PRIMEROS NOS ESTÁN DEJANDO MORIR! ¡LUCHEN POR SUS ALMAS! ‒ Gritaban los más valientes, enfrentándose al ejército oscuro.
‒ ¡DE NADA LES SIRVE! ‒ La gran sombra se movía con agilidad de un lugar a otro, atravesando por detrás a cada alma inocente que se le ponía en el camino ‒ ¡TODOS MORIRÁN Y LOS USAREMOS PARA DARLE ENERGÍA A EFIALTRA! ¡ES LA NOCHE DE LOS DEMONIOS! ‒
Una carcajada deshecha y agitada retumbó en los cielos de Oniria, mientras uno a uno, morían los sueños.
--- Thomas ---
Fuego a la distancia, gritos. Una voz llamándome. Volvía a sentir lo mismo que aquella noche que conocí todo D.G.S.A.
Abrí mis ojos esperando despertar, pero no fue así. Cuando finalmente logré conciliar el sueño, aparecí nuevamente sobrevolando un lugar que antes había llamado el infierno, pero que ahora sabía a ciencia cierta qué era. Nubes. Sombras. ¡El Tejido Onírico!
‒ ¡MÁTENLOS A TODOS! ‒ Gritos desgarradores en la distancia.
‒ Thomas ‒
‒ ¡QUE NO QUEDE NINGUNO! ‒Comencé a ver fuego.
‒ ¡Thomas! ‒
‒ ¡Basta! ¿Quién es? ‒ Me desesperé, y traté de ubicarme. Al principio creí que era una estrategia de los Oscuros para hacerme estar mal, mostrándome Efialtra y el sufrimiento para evitar mi buen descanso. Luego reconocí algunos edificios que estaban en llamas, algunas casas donde estuvimos unas horas atrás. ¡Era Oniria!
‒ ¡THOMAS!
‒ ¿Quién eres? ¿Dónde estás? ‒ El susurro se hacía más fuerte pero sonaba al interior de mi cabeza. Un par de enormes y brillantes ojos se abrieron en el cielo y me miraron fijamente.
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D.G.S.A.: La Guardia de los Sueños (Completa)
Sci-fiEl mundo de los sueños siempre ha sido un enigma para la humanidad. Que si existe, que si se puede viajar, que si hay una puerta. La Guardia de los Sueños encontró cómo entrar a protegerte de tus pesadillas, pero había algo más al otro lado de la p...
