Viernes en la noche
---Lucy ---
Entró sin avisar, llegó haciendo caos y desorden. Fobos había atravesado el portal al que debíamos llegar para regular y controlar Oniria. Empuñó su lanza y se arrojó rápidamente sobre los Oniros. Hypnos lo detuvo rápidamente pero nadie lograba acertarle un golpe.
‒ Qué es esto, ¿resistencia? Creí que habíamos acabado con todos.
‒ ¡No es tan fácil! ¡Tienen humanos! ‒ Una voz chillona se quejaba al fondo del portal.
‒ ¿Y entonces? ¿Para qué te di la vida?
‒¡Para atormentar al estúpido de la máquina!
‒ ¿Y qué pasó?
‒ ¡Ya no puedo!
‒¡PERO HAY MÁS DE ESOS! ‒
Discutían como si no estuviéramos ahí mientras Fobos solo golpeaba y empujaba a todos los Oniros. Uno a uno caían atravesados por la lanza, o arrojados lejos contra cualquier árbol putrefacto. Finalmente la criatura con la que el Oscuro Mayor hablaba salió del portal.
En un principio solo fueron unos cuantos tentáculos oscuros asomándose,luego sus manos salieron lentamente y se agarraron fuertemente de las esquinas del vórtice oscuro. Su rostro salió primero, agredido por la guerra, sin un ojo, con cabellos dorados muy pálidos. Luego su ancha espalda y unas piernas grandes y musculosas.
‒¡Pues encuentra cómo atormentar a estos!
‒ ¿Y por qué? Si aquí está tu querido Jack. ‒ Sonrieron ambos con la vista totalmente desorbitada, pelando su dentadura y sus grandes colmillos. ‒ El tamaño y la presencia de ambos congeló por un momento la escena y todos, Oniros, Oscuros y Humanos, vimos a la más pura representación del terror.
‒ A tí te he visto antes... ‒ Me susurró algo al oído izquierdo, irrumpiendo entre la lluvia y el viento. Tragué saliva suavemente y traté de voltear, pero cuando los nervios me lo permitieron, no ví nada, nadie. Volví mi mirad ade nuevo a la criatura al lado de Fobos, que me miraba fijamente mientras comenzaba a quebrarse en una carcajada. ‒ ¡HAGAN LO SUYO MIS PEQUEÑAS! ‒ Gritó y retumbó hasta en el último rincón del espacio.
‒¡Ustedes también! ¡Sirvan para algo! ‒ Gritó Fobos, lanzándose de nuevo contra los pocos Oniros que quedaban y chocando de frente con Hypnos. Continuamos peleando por un momento, teniendo pérdidas a lado y lado. Se nos agotaban las provisiones, las granadas, las armas se deterioraban y nuestros cuerpos también.
‒Claro, eres la chica que ha sufrido mucho. ‒ Seguía recibiendo susurros que me desconcentraban de cuando en cuando y me hacían recibir un par de golpes, un moretón, una cortada.
‒¡Lu! ¡Concéntrate! ‒ Me gritaba Lila, luchando cerca de mí.
‒ ¡No sé qué me pasa!
‒ Yo sé qué te pasa. No puedes con todo esto, no puedes con la presión,no puedes con extrañar a tus compañeros caídos, no puedes con perder a nadie más. No puedes con todo lo que soy porque soy más que tú en todo aspecto... No puedes contigo misma, Lucy.
‒ ¡BASTA! ‒ No pude más con todo. Enfurecí y me abalancé contra la sombra, tenía que ser ella. Era la maldita sombra. No toleraría más ser salvada una y otra vez, o perderlos uno tras otro. ‒ ¡BASTA MALDITA! ¡NO JUEGUES CON NOSOTROS! ‒ Blandí mi arma fuertemente y la choqué con las largas garras que salían de una de sus manos. Ella se rió cínicamente y me empujó como si de una pluma se tratara. Caí a un par de metros sin tener tiempo de reaccionar.
ESTÁS LEYENDO
D.G.S.A.: La Guardia de los Sueños (Completa)
Science FictionEl mundo de los sueños siempre ha sido un enigma para la humanidad. Que si existe, que si se puede viajar, que si hay una puerta. La Guardia de los Sueños encontró cómo entrar a protegerte de tus pesadillas, pero había algo más al otro lado de la p...
