Capítulo 47 ‒ Sin Permiso Para Soñar

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--- Thomas ---

Recuperé lentamente el conocimiento y me descubri fruto de la ira.Vencí a Fobos y aproveché el poder aumentado de la daga paratransportarme hastadonde estuviera Morfeo, pero no estaba en el lugarde siempre. Ya no había nadie por ahí. Ni en Oniria ni en Efialtra.

La última parte de las notas que leí de papá decían

"En conclusión siento que esto no puede entregarse a lahumanidad, es demasiado peligroso y ambicioso y cualquiera con estepoder podría corromperse. Yo ya perdí mi batalla. El Tejido Oníricodebe clausurarse y nunca más ser descubierto. Buscaré activamenteque esto pase en nuestras próximas reuniones con Jack."

Yo tenía una conclusión similar. Los sueños no podían seguirsiendo protegidos, pues ambas cosas se requieren para equilibrio. Noes posible darle solo alegría a la gente con sueños porque nuncapodrían diferenciar qué es bueno si no hay con qué comparar. Es unequilibrio constante, y no puedo permitir que ahora que dominé estelugar, se le de un mal uso. Para completar todo, tengo que matar aMorfeo.

Lo busqué por todo Oniria, luego recordé dónde se escondía.

Subí hasta la isla flotante y le ví, mirando al horizonte al bordedel vacío.

‒ Sabes qué he venido, Morfeo. Hagámoslo más fácil.

‒ No sabes lo que estás haciendo.

‒ Sí lo sé.

‒ Vas a cargarte todo este mundo encima. ¿Qué piensas hacer?

‒ Cerrar la puerta.

‒ ¿De nuevo? Te vas a perder en la energía de este espacio.

‒ No. Tengo más gente, estaremos bien.

‒ Espero que seepas lo que haces, en serio.

‒ Adiós, Morfeo.

‒ Espera. Tengo cosas que decirte.

‒ Habla entonces.

‒ Tu padre nos amó a todos. Y te amó fuertemente. Cuida de suobra, de lo que quiso hacer entre ambos mundos.

‒ Mi padre escribió muy claramente que quería clausurar esteespacio. Nunca más permitiré que los humanos usen esto parainflarse de poder y enfermar. Seré el último enfermo.

‒ Más te vale, Thomas.

‒ Descansa, Morfeo.

‒ Yo no tuve un nombre. Ni una familia, por eso hice aquí miparaíso.

‒ Tuviste a todos tus Oniros. Eso bastó.

‒ Tienes razón, habría querido tratarlos mejor y que no murieranen guerras. ‒

El espacio se empezaba a deshacer lentamente entre las rupturas. Midaga absorbía parte de esa energía rápidamente.

‒ Cambio de planes para este universo. ‒ Hice una cortada en elaire, atravesé el corazón de Morfeo, y lo empujé por la grieta.Cayó mientras se deshacía lentamente y la energía reparaba todo.Dejó de haber tormentas en todo el espacio y se conformó una solatierra, dividida en dos áreas para mantener el equilibrio. La islaaterrizó en un sitio donde encajaba perfectamente, entre elpalaciode Fobos y la tierra de Oniria. Era el puente, la conexión.

Pequeñas mariposas de todos los colores sobrevolaron varias áreasde la región. Se respiraba un aire menos pesado, y el cementeriocubierto por las nubes de Oniria desapareció.

Daisy se me acercó y me abrazó muy fuertemente.

‒ Oh Thomas, estaba muy preocupada. Creí que íbamos a morirtambién.

D.G.S.A.: La Guardia de los Sueños (Completa)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora