Capítulo 44 ‒ Nadie Se Salva

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Domingo

--- Chloe ---

Thomas tenía razón. Necesitábamos estar en el ahora, y cuidarnos. Seguía muy triste por las pérdidas y aún no asimilaba que no estaba Jack, ni Charles, ni Cup. Una muerte es una muerte. Me mantuve fuerte en la noche para abrazar al joven Chris y apoyarlo a que durmiera bien. Desde temprano hicimos rondas de meditación y relajación con Thomas y algunas técnicas para mantener la mente limpia, de las cuales Lila tenía conocimiento.

Ambos nos guiaron una y otra vez a ir y venir entre los sueños sin sentirlos. Desconectando nuestro ser consciente de la parte subconsciente. Luego de esa mañana terminamos Chris y yo con dolor de cabeza. Hicimos algo de comer para todos y compartimos la mesa.

‒ Vamos muy bien, muchachos.

‒ Lo dices porque tú tienes suerte de no soñar, Jhon. Chloe y yo anoche no pudimos dormir bien.

‒ ¿Ah no? Si dormiste como todo un bebé entre mis brazos... ‒Con mi comentario logré que Chris se sonrojara y se relajara un poco.

‒ ¡Tú tampoco dormiste! ‒ Me sacó la lengua con sus cachetes colorados.

‒ Bueno, sí, es que había un poco de ruido arriba, no sé, que nos digan Lila y Lucy qué hicieron en la noche. ‒ De inmediato ambas miraron para otro lado un poco cómplices.

‒ No creo que hiciéramos ruido, ¿O sí, Lila? ‒ Evidentemente habían hecho algo de ruido pero solo lo estaba exagerando para molestarlas, quizás era solo la vieja madera de la casa.

‒ No que yo recuerde... si nos dormimos temprano.

‒ Exacto, temprano. Igual y no tenemos la suerte de Daisy y Thomas que tienen su habitación lejos de las nuestras. ‒ Con un par de comentarios todos habíamos logrado causar un sonrojo en casi todos. Jhon se adelantó a la discusión.

‒ ¡Bueno! ¡Al menos estamos tranquilos! ‒ Todos sonreímos. Habían sido días pesados y estábamos conviviendo con gente del trabajo en una casa en medio de un valle alejado de la ciudad. Thomas interrumpió la paz.

‒ Esta noche procuren no dormir abrazados. Necesitan concentrarse en relajarse y dormir y sé que anoche algunos de ustedes quizás soñaron. Con toda sinceridad, ¿quién soñó? ‒ Chris alzó la mano, Daisy también. ‒ Estoy supremamente preocupado por esta situación, porque por muy tranquilos que estemos ahora, no sabemos cuándo va a atacar Fobos nuevamente, no quiero ver a otro como Charles...

‒ No hacía falta el comentario, Thomas. ‒ Lo interrumpí con el corazón arrugado.

‒ Lo siento.

‒ Prometo dormir bien, Thomas. Solo estoy muy preocupado porque ustedes tienen más experiencia en esas cosas que nosotros. Chloe y yo sabíamos combatir adentro de los sueños, pero lo que ustedes han aprendido afuera, va más allá de cualquier cosa que conozcamos.

‒ ¿Y Daisy?

‒ Sabes que aún estoy soltando la energía de Zeus, pero creo que eso puede ser una protección mientras tanto.

‒ ¿Ves a lo que me refiero, Chloe? Tienen más poder que nosotros y más conocimiento.

‒ Y más voluntad ‒ Thomas se le adelantó a Chris.

‒ ¿Qué estás tratando de decir?

‒ La meditación es en gran parte, voluntad. Creo que a estas alturas tenemos un peso muy grande y un proyecto muy grande y no podemos descansar hasta que hayamos sellado ese lugar.

‒ ¿Cómo que no tengo voluntad?

‒ A ver, Chris. No dije eso. Pero evidentemente si tanto te preocupa, creo que claramente tienes un problema con la meditación.

D.G.S.A.: La Guardia de los Sueños (Completa)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora