Capítulo XVII

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****ELRIC****

Cuando entramos en la habitación Daw estaba ya despierto. Se estaba probando los ropajes que Leda y yo habíamos comprado en el mercado. Gracias a Otl cuando entramos no estaba desnudo. Los dos muchachos nos miraron alarmados. Debíamos de tener muy mala pinta después de la pelea. Miré a Adri que estaba al lado mío sujetándose el brazo herido. Estaba algo despeinada, el sudor hacía que algún mechón de pelo se le pegara a la frente, y tenía alguna gota de sangre seca en la cara, pero aún así, estaba hermosa. Definitivamente era la mujer más hermosa del mundo. 

—¿Qué es lo que ha pasado?—preguntó Daw haciéndome volver a la realidad.

El muchacho se acercó corriendo a Adri al ver que la manga de su camisa estaba manchada de sangre. Yo aún seguía un poco en shock por lo sucedido unos minutos antes así que no respondí. No quería recordarlo.

—Estábamos afuera hablando y de repente apareció un viejo amigo de Elric y mío. Tuvimos hace días un enfrentamiento con él y ha venido a por nosotros. Venía con cinco amiguitos. Y bueno, hemos tenido que luchar.

—¿QUÉ? ¿Les habéis matado a todos?—Leda estaba claramente asombrada. La verdad que haber luchado dos para seis y que la única herida fuera un corte en el brazo era poco creíble.

—¿Por qué habéis tenido que pelearos? ¡Así vais a llamar la atención! Mañana nos va a ser muy difícil escapar—era de las pocas veces que había visto a Daw perder la calma.

Adri iba a contestarle pero la corté. Las palabras salieron de mi boca sin darme cuenta.

—¡¿QUÉ POR QUÉ NOS HEMOS PELEADO?! ¿Tienes idea de lo que pensaban hacer a Adri?—grité sin poder contenerme. Noté como la sangre había subido a mi cara, y no era por vergüenza.

Para mi sorpresa Adri ni se inmutó ante mi comentario. Tenía miedo de que la mención de lo que hubiera podido pasar la hubiera hecho estremecerse, pero no era así. Su mirada mostraba valor en vez de miedo. En los ojos de los demás se veía asombro y estupor ante mi comentario.

—Yo...eh...—tartamudeó Daw—no sabía eso. Lo siento.

—No pasa nada. Estamos bien los dos y eso es lo que importa.

Una pequeña sonrisa se extendió por mi cara. Había dicho que lo importante era que estábamos los dos bien, no que ella estaba bien y era lo que importaba. Daw se acercó a Adri y le remangó la camisa. No mostró preocupación alguna, por lo que me tranquilicé. Adri estaba en lo cierto (cosa que no iba a comentar en alto para evitar aumentar su ego), tan sólo debía de ser un corte superficial. Daw rebuscó entre sus cosas y sacó un par de brebajes y vendas. Además sacó las mismas hojas que le había estado colocando a Adri en las muñecas. Comenzó su trabajo en silencio en completa concentración. Me desplomé en la silla que había en la habitación.

—Adri está bien, tan sólo es un corte superficial. ¿Tu Elric? ¿Has recibido algún golpe o corte?—preguntó Daw sin apartar la mirada del brazo de Adri.

—Yo no he recibido ningún corte.

—No conocía esa faceta tuya. Osea te he visto luchar con espadas de madera y más mayor reales y no se te daba nada mal, pero haber acabado con todos esos hombres y no recibir ni un rasguño...¡es simplemente increíble! Además, nunca pensé que pudieras matar a una persona a la hora de la verdad—comentó Leda tan normal.

Noté como el ambiente se enfriaba un poco a la vez que la sangre abandonaba mi cara por el comentario de Leda. Me hizo volver a recordar aquel momento que tanto intentaba olvidar. Miré a Adri puesto que la temperatura había descendido un poco. La muchacha estaba echando una mirada asesina a Leda. Si las miradas matasen, Leda estaría más que muerta.

La Princesa de HieloHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora