Narra Mica
Eran las once de la noche y la tormenta no cesaba, los truenos eran el único sonido audible. Él estaba sentado en la cama, recargado en el cabecero de ésta. Yo estaba sentada encima de él, esperando una respuesta a su petición. Rama se limitó a posar sus manos en mi cintura y acariciarla.
-¿No lo vas a hacer?.-Pregunté bajando la mirada para ver como sus manos se movían lentamente por mis caderas.
-No.-Contestó.
-¿Por qué?.-Aparté sus manos de mi cuerpo molesta.
-Estás con Pitu.-Dijo apartando su mirada de mi y dirigiéndola a la ventana.
-No.-Negué.
-Te vieron con él. Entrenando, en un evento...-Volvió a posar sus ojos en mí.
-Eso no significa nada, sólo me llevo bien con él.-Contesté.
-Me has vuelto a ocultar algo. ¿Cómo puedo confiar en ti? ¿Y luego tú me pides confianza? por favor Mica.-Me agarró con delicadeza pero molesto, y me quitó de encima suya.
-Porque sabía que justamente tú ibas a reaccionar así. La gente ve cosas donde no las hay.-
-Como tú con Sol.-Me interrumpió.
-Sí...-Suspiré. Tenía razón, tendría que habérselo dicho, pero no encontraba la ocasión ¿Qué le digo? además no es mi novio ni nada por el estilo no tengo por que darle explicaciones. Me levanté de la cama y me dirigí a la puerta del cuarto.
-¿A dónde vas?.-Frunció el ceño.
-No tengo nada que hacer aquí.-Hice una mueca.
-Estoy molesto, pero no quiero que te vayas. ¿Seguro que no estás con él?.-Dijo mientras daba palmaditas en la cama haciendo señas para que fuera a su lado de nuevo.
-No, no estoy con él.-Volví a negar mientras me volvía a sentar a su lado.-Se que todo esto es mi culpa.-Bajé la mirada.
-Deberías de haberme dicho la verdad, no tiene nada de malo. Lo malo no es lo que has hecho, sino lo que no has hecho.-Me acarició el pelo.
-Debería haber sido honesta. Pero te prometo que no va a suceder más, no quiero estar así contigo. Necesito estar bien, no me importa si estás con ella o no.-Dije refiriéndome a su ex que horas antes estaba con él.
-Si de verdad me necesitas tanto, vas a tener que quererme mucho más, y demostrarlo también.-Me rodeó con sus brazos.
-Y si tu quieres tenerme a tu lado te digo lo mismo.-Me deshice del abrazo y me senté nuevamente encima de él.
-Ya no hace falta que lo pidas o me incites.-Sentenció, después me acercó a él y me besó.
Narra Rama
Tomé con delicadeza su cara entre mis manos, la atraje hacia mi y la besé de la manera más romántica que podía para transmitirle que conmigo se podía sentir segura, que iba a estar bien protegida, que no iba a fallarle. Nos separamos y ella me miró con una sonrisa tierna.
-Te quiero.-Dijo entrelazando sus manos con las mías y volviéndome a besar.
-Me desespera el saber que mañana te va a dar amnesia y todo esto para ti no va a significar nada.-Me quejé entre besos.
-Cuando se trata de ti solo veo lo bueno, tengo memoria selectiva. Y no me da amnesia, me da miedo.-Me susurró.
-¿De qué?.-Pregunté mirándola. Ella tenía los ojos cerrados y su respiración era pausada. Yo seguía sentado en la cama recargado en el cabecero, y ella estaba sobre mi, ahora con su cabeza apoyada en mi pecho. Se incorporó un poco para mirarme fijamente con esos ojos que tanta paz me transmitían, no pude evitar sonreír.
-De que me gustes más de lo que yo quiero que me gustes.-Respondió.
-Tu a mi ya me encantas.-Contesté. Ella sonrió.
Volvimos a besarnos, sentí como el beso tierno pasó a ser uno más subido de tono, pero siempre con amor, no haría algo si no fuera de esa manera. Ella comenzó a sacarse la camiseta que había tomado. Yo me quedé admirando su cuerpo unos segundos.
-¿Qué?.-Se mordió el labio.
-Eres preciosa, con ropa o sin ella.-Respondí volviéndola a basar mientras acariciaba con mis manos sus muslos causando que su piel se erizara.
-Quiero que dejes de salir tanto Ramiro.-Me pidió con la respiración agitada.
-¿Quieres ser mi novia?.-Pregunté.
-Quiero ver como te comportas y ya después hablamos.-Sonrió sin dejar de besarme.
Nos deshicimos de toda la ropa, la cual nos molestaba mucho en ese momento. Los besos cada vez eran más apasionados, y las caricias con las cuales las manos del uno recorrían el cuerpo de otro cada vez más intensas. Ella estaba debajo mía, con los ojos cerrados, la respiración agitada, y mordiendo su labio inferior. Se veía tan sexy y tan bonita.
-¿Estás segura de esto?.-Le susurré al oído mientras no dejaba de acariciarla.
-Sí.-Dijo con la voz ahogada. Enterró sus uñas en mi espalda y yo le entregué todo de mi esa noche, tratando de hacerla la mujer más feliz del mundo.
Narra Mica
-Mica...Mica.-Me zarandeaba Rama lentamente.
-¿Qué?.-Pregunté confusa.
-Te has dormido esperándome mientras salía de la ducha.-Rió divertido.
-¿Espera qué?.-Me sobresalté.-Tu y yo entonces no...-Arqueé una ceja.
-¿A qué te refieres?.-Frunció el ceño confuso.
-Nada.-Dije molesta. Un sueño. Había sido un sueño, encima con Ramiro.
-Cincuenta sombras de Micaela.-Rió.-¿Qué soñabas conmigo?.-Me guiñó el ojo.
-Eres un imbécil, me voy.-Me levanté de la cama. Pero él me agarró del brazo.
-Era una broma, lo siento.-Se disculpó.
-No vuelvas a hacerlo.-Contesté molesta.
-Puedo hacer tu sueños realidad igualmente.-Me miró, y al ver sus ojos pude saber que no era una broma.
-No me conquistas, a mi no Rami...-No me dejo acabar la frase. Me cortó. Me interrumpió...con un beso. Y este sí que era real. Sus manos no estaban en mis caderas, sino un poco más arriba, este gesto me hizo sonreír mentalmente, era cuidadoso, sabía como era y mi carácter. Yo posé mis manos en su pelo, el cual acariciaba y despeinaba mientras lo besaba.
-Deja de histeriquearme.-Me agarró de los muslos y me cogió en brazos. Yo enrosqué mis piernas alrededor de su cintura.
-Eres un desubicado Nayar.-Lo reté.
-¿Por qué me gustas tanto a ver? ¿Qué me hizo usted Viciconte?.-Dijo con un tono de voz desesperado.
-No losé.-Reí.
-Te quiero Micaela, elijas estar a mi lado o no, no cambiará eso.-Me abrazó.
Yo solo me mantuve en silencio. Al rato me bajó y me soltó en tierra. Nos miramos fijamente en silencio.
-Quizás...-Dije poniéndome detrás de él.-Si me demuestras que de verdad quieres estar conmigo...-Acaricié con mis manos su espalda haciendo que le diese un escalofrío.-Podamos estar juntos.-Sentencié.
-Ya te lo dije.-Se giró para volver a quedar frente a mi.-Voy a estar contigo, te voy a demostrar que me gustas de verdad.-Me sonrió dulcemente, yo no pude resistirme y volví a besar.
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Silencio ; Ramaela
FanfictionEso es lo único que quedaba entre nosotros, un silencio que era tan tenso que cortaba la respiración, ¿Qué se supone que pasa después? «No actúes como si me conocieras» «¿Es un aviso?» «Esto puede dejarte sin respiración o con una desagradable cicat...
