Una serie de catastróficos errores II

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Narra Rama

Salí corriendo en la dirección que se había ido Micaela. ¿Qué más podía pasar? ¿Alguien más quería unirse a la fiesta de intentar arruinarme la relación? estaba frustrado y entrando en estado de cólera. Nada me salía bien.

Entre al estudio de grabación y vi a Bruno hablando con Micaela. La tribuna no paraba de gritar ''Brunaela'' y ellos se sacaban fotos juntos, demasiado juntos para mi gusto. Me acerqué a ellos con los puños apretados y la mandíbula tensada. Era la última persona que me hacia falta.

-Bruno.-Sonreí falsamente.

-¡Amigo!.-Me abrazó.

-¿Mica podemos hablar?.-La llamé.

-No, estoy arreglando con Bruno para salir esta noche. No molestes.-Me echó.

Primer error de Micaela: Provocar los celos de Ramiro.

-Genial, podríamos salir los cuatro, Bruno, tú, Soso y yo.-Sonreí ampliamente.

Primer error de Ramiro: Desafiar a Micaela para ver quien de los dos podía mas.

-Sí, me parece una buena idea.-Sonrió Bruno.

-Sí, aunque hay personas muy sensibles.-Me miró fijamente la rubia.-Digo, que habría que ir a un sitio a comer que no fuera muy fuerte. No queremos incidentes. Podemos ir a un restaurante donde haya comida internacional, a Ramiro le gusta mucho comer cosas Brasileñas.-Soltó venenosamente.

-Por supuesto, mejor que comer algo que ya vomité.-Jugué a sus mismo juego.-Es que hace un tiempo tuve un problemita con la carne Argentina.-Miré a Bruno que no parecía entender mucho.

-Bueno, podemos ir al restaurante que dice Micaela, y cada uno que elija lo que quiera.-Atajó él.

Ambos asentimos sin dejar de mirarnos fijamente. No iba a dejar que su cita con Bruno le saliera bien, y menos estando yo delante. Por encima de mi cadáver.

Comenzamos los juegos que nos había puesto la producción. Más bien el juego, no importaba si el programa duraba media hora, o tres horas, ponían como máximo dos juegos los cuales ni si quiera eran físicos.

-A ver Micaela y Ramiro vengan, vengan Ramaela.-Nos llamó el conductor.

Nosotros fuimos juntos pero separados. Se notaba la tensión. Ella no dejaba de gritarme y presionarme, y yo solo la ignoraba y cuestionaba. Ninguno estaba de humor para compartir espacio y tiempo con el otro.

-Se habla de que entre ustedes hay algo.-Comenzó.

-No hay nada.-Dijo cortante Mica.

-No hay nada, ya lo ha dicho ella.-Me encogí de hombros.

-¿Tendrá que ver algo la llegada de Bruno?.-Preguntó.

-Seguramente, el problema es que para Micaela Bruno nunca se fue, por lo menos de su corazón parece que no.-Dije con sorna.

-Bueno, se quedó caliente como Nacho.-Hizo una mueca.

-Si, es que todos nos quedamos calientes con Mica, como ella es tan cálida.-Rodé mis ojos.

Segundo error de Ramiro: Hablar de la misma manera que Micaela, de una forma fría y soberbia, enfureciendo más a su compañera y algo más que amiga.

-Ah bueno.-Enfatizó la rubia sin poder creerlo.

-Creo que es mejor que sigamos jugando. Mejor dejarlo en este punto.-Rió nervioso el Pollo.

-Sí, algunos solo saben jugar con los sentimientos de la gente por puro show.-Se retiró Micaela del micrófono.

Segundo error de Micaela: Dejarse cegar por la furia y no medir sus palabras.

Silencio ; RamaelaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora