Después de terminar las clases, Fran guardó los apuntes en la carpetadonde lo solía hacer y se dirigió a Susana que estaba a su lado.-El otro día Maika vio los apuntes que me diste y le gustaron mucho.Me ha dicho que te pregunte si querrías venderle una copia.-¿Venderle una copia de mis apuntes?-Sí. Dice que le facilitaría mucho el trabajo. Ya sabes que trabaja porhoras en el McDonald's.-No pienso vender mis apuntes. Dale una copia sin más, Fran.-Ya le dije que no te importaría, pero aun así quiso que te lopreguntara.-Dáselos a ella y a cualquiera de la pandilla que te los pida.Varios días más tarde, Maika se acercó a Susana mientras bajaban lasescaleras de la facultad.-Susana, Fran nos ha pasado los apuntes. Son fantásticos.-Gracias, espero que os sirvan.-Las gracias te las tenemos que dar nosotras a ti. ¿De verdad que noquieres que te paguemos nada por ellos? Todas sabemos que la vida delestudiante es dura.-No voy a cobraros por ellos, ni hablar. Somos amigas.-Bien. Entonces te diré lo que solemos hacer entre nosotras cuandonos debemos un favor. Normalmente nos reunimos un día por semanapara almorzar, «chicas solas», ya sabes. Para charlar y cotillear de los tíossin que estén delante y también de cosas que no les importa. Y cuando unade nosotras hace algo por las demás la invitamos un día. Así que ya sabes,estás invitada a comer con nosotras esta semana.-No tenéis por qué hacerlo. De verdad que me gusta poder ser útil enalgo.-Ya sé que no tenemos por qué hacerlo, pero queremos. Dime qué díate viene bien a ti. Nosotras solemos reunirnos los miércoles o los jueves.-Los jueves tengo clase con Fran. Si os da igual, a mí me vendríamejor el miércoles.-Pues quedamos el miércoles entonces.El miércoles Susana se reunió con Inma, Maika y Lucía en la puerta dela facultad. Raúl se les acercó.-¡Vaya, hay consenso! Mayoría absoluta. ¿Dónde vais?-A comer.-Yo también.-Con nosotras no.-Pero quedamos para ir luego a la bolera, ¿no?Maika se volvió a Susana y le preguntó.-¿Vamos a la bolera luego?-Yo no puedo. Mi hermana trabaja esta semana de tarde y tengo quecomprar y preparar la cena para cuando vuelva. Pero podéis ir vosotras.-Bueno, supongo que para las seis habremos terminado.-Entonces en el bar a las seis.Raúl se marchó y las cuatro chicas echaron a andar por la calle.-¿Tienes alguna preferencia por la comida? -le preguntó Lucía.-No, que va. Como de todo.-Es que Inma es vegetariana y no suele comer carne. Nosotras siemprevamos a pizzerías o a algún sitio donde ella pueda pedir verdura.-A mí me gustan las verduras.-Bien, pues entonces vamos a enseñarte un sitio muy chulo y quecomo no lo conocen los chicos, no hay peligro de toparnos con ellos.-¿No queréis que os vean?-No queremos que nos oigan.-¿Les ponéis verdes?-No, pero hablamos de ellos sin disimulos y sin trabas. No siempremal, ¿eh? Y tú, antes de entrar en conversación, debes prometer nochivarte.-¿Yo? Soy una tumba.-Pero tienes mucha amistad con Fran.-Pero jamás le diría nada que me haya contado nadie sobre él.Inma le tendió la mano.-Bienvenida al club de «chicas solas».Susana se la estrechó con fuerza. Maika puntualizó:-Y que conste que no somos lesbianas. Que nos gustan los tíos arabiar. No pienses que lo de «chicas solas» tiene otra connotación. Pero devez en cuando es un gustazo reunirnos a nuestras anchas y hablar de ellossin que estén delante. ¿Tú no lo haces nunca, Susana?-Todos los días. Vivo con una hermana cinco años mayor que yo, ytodas las noches cuando nos reunimos sale alguno en nuestraconversación.-Fran, supongo.-Entre otros. No solo hablamos de él.Después de caminar un buen trecho llegaron a una calle estrecha yentraron en un bar pequeño y escondido. Se sentaron a una mesa apartadaaunque el local no estaba muy concurrido.-¿Qué tomas, Susana?-No sé, ¿qué me recomendáis?-Aquí todo está bueno. La carne, el pescado, las verduras... Nosotrasunas veces pedimos por separado y otras un surtido y todas probamos unpoco de cada plato. ¿Lo hacemos así?-Por mí perfecto.En cuestión de unos minutos escogieron y encargaron la comida y labebida.-Bueno, Susana, ya te hemos dicho la primera norma del club. Ahoraviene la segunda.-¿Hay muchas?-Importantes, solo estas dos.-Bien, dime.-Nada de mentiras entre nosotras.-¿Mentiras?-Si te hacemos alguna pregunta que no quieras responder o surgealgún tema del que no quieras hablar, simplemente dilo. Pero nada dementiras. Aunque te aseguramos que de lo que aquí se hable no saldrá nimedia palabra de ninguna de nuestras bocas. Todas tenemos cosas que noqueremos que se sepa.-Pero comprendemos que tú eres nueva y que de momento te costarásincerarte con alguien a quien no conoces mucho. Respetamos tu posiblereserva, pero no nos mientas.-Me parece bien.-Y ahora las últimas noticias... ¿Qué tal, Maika? ¿Te has liado ya contu vecino? -preguntó Inma.-¡Ojalá! Pero que va. Es de un tímido...Lucía aclaró:-Maika y yo compartimos piso y en el de al lado vive un chico que latiene loca. El chico se la come con los ojos y se ve a leguas que la espera yvigila cuando entra y cuando sale para hacerse el encontradizo, pero nopasa de ahí. Yo estoy harta de decirle que si quiere algo con él va a tenerque meterle cuello ella, pero esta dice que es de las tradicionales y quetiene que ser él quien dé el primer paso.-Y así llevan ya meses haciendo el tonto -añadió Inma.-Pero es muy divertido -respondió la aludida-. Me acompaña amenudo hasta la parada del autobús y se queda dándome conversaciónhasta que llega. Me ofrece las últimas películas que se descarga de Internet.Siempre nos tiene bien surtidas de cosas para ver.-Pero ya te digo que no pasa de ahí. Hasta la madre le suelta a Maikaalgún que otro pildorazo alabando a su vástago. Algún día tienes quevenir, Susana, para verlo.-Sí, y entre las tres le vamos a dar un empujón para que se caigaencima de Maika a ver si la roza de una puñetera vez.-Ni se te ocurra, Inma, ni se te ocurra.-¿Y tú, Susana? ¿Qué te cuentas de toda esa historia que se montaronRaúl y Fran hace poco por ti?-No me hables, que pocas veces lo he pasado tan mal en mi vida.Cuando Lucía me contó que se habían pegado por mi culpa y que amboshabían acabado en urgencias...-No es culpa tuya si los tíos son unos imbéciles que solo sabensolucionar sus problemas a hostias. Fran sobre todo tiene los puños muyligeros. Ahí donde le ves, con esa carita de niño bueno, que parece que noha roto nunca un plato, se altera con mucha facilidad y tiene un pronto deaúpa.-Sí, y cuando está cabreado, más vale quitarse de en medio. Supongoque eso ya habrás podido comprobarlo alguna vez.-Conmigo no se ha enfadado nunca.-¿No? Pues chica, has tenido suerte. Pero él y Raúl son muy amigos ymuy coleguitas, no sé cómo se cabreó tanto como para ir a pegarle.-Yo tuve la culpa de eso. Me enfadé mucho con él porque escuché aRaúl decirle a alguien que Fran no me soportaba, pero que me teníalástima y por eso seguía dando clases conmigo.-Me lo estaba diciendo a mí -dijo Maika.-No sé exactamente a quién era, pero para mí supuso un palo porque sihay algo que no soporto es la lástima. Ni las mentiras. Le dije a Fran queno quería seguir dando clases con él y cuando averiguó el motivo se fue abuscar a Raúl. Yo no tenía ni idea de lo que iba a hacer, de lo contrario lohubiera impedido.-¡Estos hombres...!-Bueno, y tú con Fran ¿qué tal?-Después de eso bien, hemos vuelto a ser amigos otra vez.-¿Amigos? -preguntó Inma burlona.-Sí, Inma, amigos y nada más. Yo le aprecio mucho porque es elprimero que he tenido nunca. Le ayudo con las clases, pero lo que él hahecho por mí no tiene precio... Me hace tener confianza en mí misma, meha hecho salir con vosotros y sentirme a gusto.-¿Y por qué no ibas a sentirte a gusto? -volvió a preguntar Inma.-Tú no puedes entenderlo; tú eres guapa y simpática. No es fácil seruna empollona y fea además. Lo que decía Raúl aquel día no es nadanuevo para mí, llevo escuchando cosas como esas toda mi vida. Ya no mesuele afectar.-No le hagas caso a Raúl, es el mayor gilipollas de la historia.-Ya lo sé, y no me hubiera importado si no hubiera creído que repetíapalabras de Fran. Si realmente las hubiera dicho él, sí me habrían dolidomucho.-Comprendo.-Pero bueno, eso ya está solucionado, Raúl incluso me ha invitado a sucumpleaños el sábado.-Me alegro. Creo que ha montado una fiesta por todo lo alto.-Sí, hasta ha alquilado una sala en una discoteca, para que nadie nosmoleste.-Puede permitírselo, tiene cantidad de pasta -añadió Maika.-Su padre es abogado, igual que el de Fran. Los dos están forrados.-Yo estuve en casa de Fran el otro día. Es inmensa.Todas las miradas se volvieron con curiosidad hacia Susana después deescuchar sus palabras.-¿Has estado en casa de Fran? ¿En serio?Esta se sintió ligeramente cortada.-Sí... ¿Por qué me miráis así?-Pues porque Fran no ha llevado a nadie a su casa jamás. Solo Raúl laconoce.-Bueno, a mí me llevó porque necesitaba un ordenador para hacer eltrabajo de Derecho Civil del otro día. Y llegaron los padres y me invitarona cenar... Lo pasé fatal, tengo que reconocerlo. Me sentaron en un comedorque ni el del Palacio Real.-Sí, dice Raúl que tiene un pedazo de casa.-No es una casa, es un museo. Lo único que se salva es su habitación.-¿Cómo es la habitación de Fran?-Grande. Mayor que todo el apartamento que compartimos Merche yyo. Y tiene un sistema de altavoces muy chulo... Cuando suena la música seven lucecitas de colores en el techo y... -De pronto se quedó calladaconsciente de que si decía lo de la cama todas iban a malinterpretar suspalabras.-¿Y qué?-Nada.-¿Cómo que nada? Te has puesto colorada como un tomate. Venga,suelta...-Bueno, que la cama se mueve al compás de la música.-De modo que probasteis la cama.-No en el sentido que tú piensas... solo nos echamos a escuchar música.-Ya... Vamos, que conocemos a Fran y tiene las manos largas decojones.-Conmigo no, os lo aseguro. Solo estuvimos escuchando música.Viendo el apuro de Susana, Maika cambió de tema.-Dejemos eso y volvamos a la fiesta de Raúl. Decíamos que estámontando una fiesta por todo lo alto.-Sí, hay que reconocer que generoso sí es -dijo Inma torciendo elgesto.-¿Y a ti que te pasa con él? -preguntó Susana-. La noche delbotellón no dejaste de darle caña todo el tiempo.-Quiere ligar conmigo y yo no estoy por la labor, eso es todo. Memolesta mucho que un tío me trate como si fuera un coño con patas.-¡Joder, Inma, qué fuerte! -dijo Lucía.-Es la verdad. Lleva intentando meterme cuello un par de meses y nose da por aludido ni con mi indiferencia ni con mis desprecios.-Es que no está acostumbrado a que ninguna mujer pase de él.-Alguna vez tiene que ser la primera.-¿De verdad que no te interesa?-Por supuesto que no.-¿Ni siquiera para comprobar si es verdad lo que dicen?-Estoy segura de que es verdad. Todas coinciden y no hay más que verla cara de gilipollas que se les pone a las tías cuando hablan del tema. Ybabean por repetir.-¿Qué dicen? -preguntó Susana intrigada.-Que tiene una polla enorme y que sabe usarla de maravilla.-Creo que hasta tiene que comprarse condones especiales -añadióMaika-. No hay una sola mujer que haya estado con él que no hayadisfrutado del orgasmo de su vida.-¿En serio?-Por lo visto sí. Al menos eso es lo que cuentan.-Un buen paquete sí que tiene -añadió Maika-. ¿No te has fijadocuando lleva los vaqueros ajustados?-Pues claro que me he fijado -dijo Inma- ¿Y quién no? Para eso selos pone, el muy capullo.-¿Tú no te has fijado, Susana? -preguntó Lucía.-No, la verdad es que no.-No, ella solo tiene ojos para otro paquete.Susana enrojeció.-¿Yo? Yo nunca le he mirado el paquete a un tío.-¿Ni siquiera a «tu amigo»?-Ni siquiera a él. Me moriría de vergüenza si se diera cuenta de que lemiro ahí.-Pues deberías echarle un vistazo cuando ande distraído. Tampocoanda mal apañado el chaval -dijo Inma.-A Fran si le vi yo el año pasado en bañador -dijo Maika-, ytambién está bueno de cojones.-¡Oye! ¿Y tu Javi?-Que me guste Javi no quiere decir que esté ciega para el resto de loshombres. Igual que el hecho de que Susana solo sea amiga de Fran noquita que se dé cuenta de lo bueno que está. ¿Verdad?-Prefiero no hablar de eso -dijo la aludida.-Vale. Y volviendo a Raúl, Inma... ¿De verdad no te gustaría probarcon él? Está muy solicitado, pero parece que últimamente te dapreferencia.-¿Preferencia? Me mira como si fuera un pastelito que más tarde omás temprano se comerá. Y te aseguró que no va a comerme.-¿No te gustaría tener un «superorgasmo»?-Eso se puede conseguir también con un buen consolador.-No es lo mismo.-Por supuesto que no. El consolador no trae un imbécil incorporado alque tienes que aguantar las veintipico horas restantes.Todas se echaron a reír. Inma miró a Susana.-No te estaremos escandalizando, ¿verdad?-No, me estáis divirtiendo. ¿De esto hablan las mujeres cuando sereúnen a solas?-Nosotras sí.-Ahora comprendo lo del secreto. Al principio me chocó un poco.-Es normal que hoy estés sorprendida pero poco a poco teacostumbrarás y no te costará trabajo entrar en la conversación. Inclusohablar de cosas de las que hoy no quieres. A todas nos ha pasado alprincipio.-¿Queréis que coma con vosotras más veces? Creí que lo de hoy erapor los apuntes.-Por los apuntes te vas a librar de pagar, pero si admitimos a alguienen el club de «chicas solas», es para siempre. Nos gustaría mucho contarcontigo todas las semanas.-Bueno, como veo que una de las normas es la total sinceridad, voy aser franca con vosotras, aunque en este tema no suelo hacerlo y me limitoa poner una excusa, sobre todo con Fran. No ando muy bien de dinero yno sé si voy a poder permitirme comer fuera de casa una vez por semana.Aunque desde que Fran me paga las clases estoy algo mejor, no puedoconsentir que mi hermana cargue con la mayoría de los gastos de la casa.Quizás pueda permitírmelo una o dos veces al mes, pero no más.-Tú misma. Te avisamos y decides si te unes a nosotras ese día o no.Pero de verdad que nos encantará que vengas.-También a mí.-Y te advierto que conseguiremos que hables de todo lo que noquieres.Susana se echó a reír.-Ya veremos.Lucía miró el reloj que tenía en la muñeca.-Chicas, vamos a terminar de comer o no nos dará tiempo a llegar acasa y soltar las cosas antes de irnos a la bolera.
ESTÁS LEYENDO
¿SOLO AMIGOS?
Teen Fictionte a pasado que quieres buscar tus libros Favoritos y no encontrarlo? pues yo si este libro es de Ana Alvarez subiré su libro Sin arreglar nada sólo subiré su libro aqui en Wattpad Espero que les guste
