Barcelona. Abril de 2006
Sumida en los recuerdos, no se dio cuenta de que el tiempo pasaba y seacercaba la hora de almorzar. Tenía que sobreponerse y llamar. No podíaarriesgarse a que el bufete cerrara y no le dieran cita para el día siguiente.Podía solventar el tema simplemente pidiéndole hora a la secretaria ylimitándose a dejarle a ella el sobre que Joan Rius le había dado, sinmencionar siquiera su nombre; pero tenía que ser honesta. No podía pasarpor el bufete Figueroa sin saludar a Fran. Si él se enteraba podía creer quele guardaba algún tipo de rencor, y no era así.Solo tenía miedo, pánico de volver a verle. Toda su fortaleza, sudesenvoltura se había hecho añicos un rato antes al escuchar el apellidoFigueroa.No sabía nada de Fran desde junio del 2002. Solo había llamado a Inmavarias veces al principio de irse a Barcelona y ambas habían evitadocuidadosamente el tema de Fran y su repentina ruptura. Y últimamentehabía estado tan ocupada que había perdido el contacto con todos susantiguos compañeros, aunque quizás esto se debiera a miedo a saber, másque a otra cosa.Al fin se decidió a llamar. Ella no era una cobarde, nunca lo había sido,y menos tratándose de Fran. Tenía que llamarle a él. Se lo debía.Se sirvió un vaso de agua de la botella que habitualmente tenía sobre lamesa y marcó el número con dedos temblorosos. Sin embargo, su vozsonó fuerte y segura al hablar.-Bufete Figueroa -dijo una voz agradable de mujer al otro lado delhilo.-Buenos días. Llamo desde Barcelona, del bufete Bonet y Rius.Quisiera hablar con el señor Figueroa, por favor.-¿Padre o hijo?-Hijo... a ser posible.-Enseguida le paso.Tras unos breves segundos de espera, la voz suave y bien timbrada deFran la golpeó con fuerza, ahondando en sus recuerdos.-Francisco Figueroa al habla.-Hola, Fran.Se hizo un silencio que duró apenas unos segundos.-¿Susana? ¿Eres tú?-Vaya, me has reconocido.-Por supuesto que te he reconocido. ¿Cómo podías dudarlo?Se hizo otra breve pausa. Susana tomó fuerzas para seguir hablando.-¿Cómo estás?-Muy bien. ¿Y tú?-También.-Ya me he enterado de tus éxitos por esas tierras catalanas. Ya sabía yoque te ibas a comer el mundo, chiquilla.-¡No irás a decirme que mi fama ha llegado hasta Sevilla! Mi éxito noha llegado a tanto.-Alguien me enseñó hace algún tiempo que conviene estar informadode los casos que se juzgan en la actualidad. Siempre se puede aprendermucho de ellos.-¿Estás al tanto de los casos que se juzgan en toda España?-Solo algunos. Los importantes. Seguí tu actuación en el casoMaqueda, hace un par de años. Fue genial. Me sentí muy orgulloso.El caso Maqueda había sido el primer caso importante que Susana habíallevado sola, y había ganado cuando nadie pensaba que pudiera hacerlo.Había conseguido una indemnización millonaria que había dado un buenempujón a su cuenta corriente, y había hecho saltar su nombre delanonimato. Desde entonces, el ascenso había sido continuo.-Gracias.Se hizo otro silencio que Susana rompió exponiendo el motivo de sullamada.-Te he llamado porque voy a ir a Sevilla este fin de semana y Joan meha encargado que os lleve unos documentos sobre la empresa Minot y Cia.-Sí, son clientes de mi padre, los está esperando. Pero pensábamos quelos enviarían por mensajero, como otras veces.-Esta vez será por mensajera. Aprovechan que yo voy a ir mañana yquieren que los entregue en mano. ¿Podríais darme hora? Sé que esoprobablemente lo hace la secretaria, pero he querido aprovechar parasaludarte. ¿Debo hablarlo con ella?-Por supuesto que no. Tú no necesitas pedir hora para venir aquí,Susana. En el momento en que pises el bufete, serás recibida.-Gracias. Tan cumplido como siempre. ¿Os viene bien a las cinco?-¿De la tarde? No trabajamos los viernes por la tarde, nos vamos a lasdos. Pero si no puedes por la mañana, yo pasaré a recogerlos donde medigas.-No te preocupes. El avión llega a las doce y media. Isaac estaráesperándome y le diré que me lleve directamente al bufete desde elaeropuerto. ¿Seguís en el mismo sitio?-Sí.-Bien, calculo que sobre la una o la una y media estaré ahí. Espero queno nos encontremos con ningún atasco.-No te preocupes. Si te retrasas, te esperaré.-De acuerdo. Hasta mañana.-Hasta mañana.Colgó. Las manos le temblaban como si fuera una cría cuando se volvióa servir otro vaso de agua. Su voz cálida le había traído tantos recuerdos...Había hablado con Fran como si acabara de verle el día anterior, como sino hubieran pasado tres largos años desde que se despidió de él en elsalón de actos de la facultad, ambos vestidos con sus flamantes togas deabogado.
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¿SOLO AMIGOS?
Fiksi Remajate a pasado que quieres buscar tus libros Favoritos y no encontrarlo? pues yo si este libro es de Ana Alvarez subiré su libro Sin arreglar nada sólo subiré su libro aqui en Wattpad Espero que les guste
