15.

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Any me miraba fijamente, aveces podía ser tan transparente, pero ahora, no sabía que leer en ellos. A lo que proseguí.

- Si fuese el caso... sabes que cuentas conmigo, es decir, yo asumiría mi responsabilidad y por supuesto...- en ese momento ella se soltó a reír mas fuerte... que le pasaba porque se reía, la miré a los ojos con una clara muestra de reproche y ella paro de reír y me dijo...

- Hablas como si realmente lo estuviera además no estamos en el siglo pasado yo no te obligaría a nada.

~........~

Por supuesto que no lo obligaría, yo me las puedo arreglar sola, aunque obviamente en mis planes no está ser madre aun, pero me hacía mucha gracia verlo tan nervioso y preocupado solo le faltaba pedirme matrimonio para reparar el daño, no lo pude evitar y volví a reír esta vez con más fuerza.

- ¿Qué es tan gracioso?. – preguntó Poncho esta vez, un poco exasperado.

- Tú- dije conteniendo mi risa – Es que lo único que falta es que me pidas matrimonio para reparar tu falta...- dije y esta vez el también rió conmigo... luego me atrajo a su pecho y me susurro al oído.

- ¿Pero me lo dirías cierto? Yo dejé de reírme y lo miré a los ojos, eran cálidos y tiernos... y en ellos incluso se veía ¿ESPERANZA? Eso me puso muy nerviosa y sin poder evitarlo le respondí con sarcasmo.

- ¿Acaso el gran Alfonso Herrera quiere ser padre?- y el río bajo y me respondió.

-La verdad... nunca lo pensé y mucho menos pensé serlo ya...pero no sería tan malo...- yo lo mire con los ojos bien abiertos el sonrió al ver mi rostro y me dijo – Tranquila no te estoy pidiendo que me des un hijo- dijo él y yo casi muero de la vergüenza, el al ver mi cara roja se puso a reír y me atrajo a él... - Solo digo que si pasara no lo vería como algo malo... al menos no contigo...-a que se refería con que no conmigo??? Sería que sentía algo por mi??? Mi corazón empezó a latir ferozmente, no, no podía ser quería preguntarle pero no me atrevía era imposible el y yo no éramos nada, era solo el acuerdo... así que decidí levantar mi escudo y no dejar que ninguna ilusión se apoderara de mi... por lo cual respondí.

- De que hablas Poncho nosotros es decir- me puse muy nerviosa-no somos nada- susurré con el rostro escondido en su pecho y hasta yo note la tristeza en mi voz, el se tensó por un momento pero luego relajó su cuerpo acarició mi cabello y dijo,

- Pero eso no quiere decir que no serias una BUENA MADRE cualquier hombre estaría feliz de tener como madre de sus hijos a alguien como tu...-yo levante mi rostro para mirarlo, me veía con mucha ternura.

- Gracias...-susurré- tu también serás un BUEN PADRE algún día...- él se acerco a mí y empezó a besarme con mucha ternura deslizo sus manos por mis hombros bajando hasta mi cintura y empezó a subir la blusa que llevaba de una forma delicada.

Yo le ayude alzando mis brazos para que la sacara y luego le ayudé a sacarse la de el...él volvió a besarme suavemente pero de forma sensual... poco a poco el beso se fue haciendo más demandante pero sin perder ese toque de ternura con el que inicio, el bajo sus manos hasta mis caderas y empezó a deslizar mi short yo desabroche su pantalón y baje el cierre acariciando de forma lenta su miembro el gimió y en un rápido movimiento se deshizo de su pantalón y me haló hacia él para besarme nuevamente...me abrazó por la espalda y desabrochó mi sostén lo tiró lejos de nosotros y entonces empezó a acariciarme.

Con sus dedos pulgares hacia círculos en mis pezones mientras con sus manos apretaba mis senos yo arquee mi espalda producto del placer que sentía y luego empecé a frotarme contra su muy pronunciada erección...él empezó a gemir y a mover sus caderas al mismo compás que yo movía las mías me haló nuevamente para besarme y en un movimiento experto se deshizo de mi tanga, yo baje su bóxer hasta sus pies y luego me volví a sentar sobre el.

~........~

Me saque el bóxer desde donde ella lo dejó empujándolo con mis pies la tomé por las caderas y alce mi vista para contemplarla completamente desnuda... era la mejor vista en el mundo... ella se sentó sobre mi palpitante miembro y yo jadee su nombre.

- Oh Any...-dije con la voz entrecortada al sentir lo húmeda que estaba.

- Poncho...- me llamó ella igual que agitada que yo, la miré y me señaló la mesita e inmediatamente supe a lo que se refería, rápidamente estire mi mano y saqué un preservativo ya no debíamos volver a correr riesgos.

Cuando lo abrí ella me lo quitó y tomó mi miembro desde la raíz a la punta acariciándolo yo eché la cabeza atrás, el placer era demasiado la necesitaba AHORA... tomó el preservativo y lo deslizó muy lentamente... ella me estaba torturando a propósito... y esto lo podíamos hacer ambos, en un rápido movimiento la puse debajo de mi y tomé su seno derecho con mi boca mientras masajeaba con una mano el otro, Any empezó a jadear mas fuerte mientras levantaba sus caderas pero yo la detuve y coloqué la punta de mi miembro en su entrada.

- Oh por Dios, Poncho...-Jadeó ella un poco frustrada.

- Dime Any.- susurré y ya no soportaba mas la necesitaba.

- Te necesito...- dijo casi en una súplica y yo no lo soporte más.

- Y yo a ti..-le dije y sin más entre en ella, nuestros jadeos aumentaron de forma frenética Any puso sus piernas alrededor de mis caderas para que profundizara mis embestidas yo empecé a aumentar mi ritmo y en pocos segundos la sentí tensarse a mi alrededor en ese instante me permití hacerlo yo también y con un sordo grito que salió de la boca de ambos caímos exhaustos, Any en la cama y yo sobre ella apoyado en mis brazos para que ella no cargara con mi peso me di la vuelta y la jalé posicionándola sobre mi sin salir de ella.

- Eso fue...-empezó Any, pero yo completé la frase.

- Asombroso...-Completé yo... besando su frente.

- Si...-dijo ella mientras besaba mi hombro.

Empecé a hacer círculos en su espalda y tras unos minutos sucumbió en los brazos de morfeo. La puse a un lado de la cama y me levanté, fui al baño me quite el preservativo y me lave las manos volví a la habitación y me puse el bóxer no podría contenerme si rosaba su piel completamente desnuda contra la mí.

Me acerque nuevamente a ella y la puse sobre mi pecho, ella despertó con el movimiento, levantó su cabeza y me sonrió, le devolví el gesto y la besé, Any bajó su mano suavemente por mi pecho... Bueno, quizás no podría contenerme de cualquier manera, pensé mientras profundizaba el beso.

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El acuerdo perfecto (AyA)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora