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Mia

Me solté de su agarre y fui corriendo escaleras arriba, no estaba segura de cuál era la habitación de Boyd, pero tenía una corazonada.

Nos encontramos a Lydia en medio del camino, estaba parada mirando a la nada.

― ¿Lydia? ―la llamó Stiles.

―Alguien se está ahogando ―susurró―, lo oí.

―Tenemos que ir por Boyd ―dijo Stiles, que me adelantó, él sí parecía saber cuál era la habitación de Boyd, así que Lydia y yo lo seguimos.

Corrimos hacia el cuarto, la puerta estaba semi-abierta, así que Stiles entró corriendo y se dirigió al baño.

Boyd yacía en la misma posición en que lo había visto, pero no estoy segura de hace cuánto fue que ingresó a la tina. Él podría estar muerto... o tal vez no, es probable que un hombre lobo aguante la respiración más que un humano regular.

Stiles trató de quitar lo que obstruía la salida de agua, pero no pudo.

―Lo bloqueó ―dijo en un tono alterado―, bloqueó el desagüe con algo. No lo alcanzo.

― ¿Qué hacemos? ―preguntó Lydia.

― ¿Sacar la caja fuerte? ―sugerí, aunque no estaba convencida, dudo que entre los tres podamos hacer algo.

―Sí, ayúdenme ―pidió Stiles.

Tratamos de sacar la caja fuerte, pero no podíamos

― ¿Está muerto? ―preguntó Lydia―. ¿Cuánto tiempo puede pasar un hombre lobo bajo el agua?

―Creo que ya te hemos dejado en claro que no somos expertos en licantropía ―le dije.

―Es demasiado pesado ―dijo Stiles, mientras soltaba la caja fuerte y se enderezaba.

Teníamos que hacer algo pronto.

Un grito de dolor llamó mi atención. Stiles cogía su brazo mientras veía la calefacción que había en el baño. Es muy obvio que se había quemado con ella.

―Un segundo ―dijo― la calefacción. Ethan volvió en sí cuando la tocó.

― ¿Qué? ―preguntó Lydia sin entender a qué se refería Stiles.

―Es el fuego ―dije mirando a Stiles.

―El fuego hace que regresen en sí, necesitamos algo caliente ―dijo él.

―Fuego bajo el agua ―sentenció Lydia, pero de manera sarcástica.

―Sus pies no están bajo el agua ―apunté.

Boyd era muy alto, sus piernas sobresalían de la tina.

―Necesitamos un encendedor ―dijo Stiles―, ¿tienes el tuyo? ―preguntó viendo a Lydia.

―No, no sé dónde lo dejó Allison luego de curar a Scott esta mañana...

Ahora solo debíamos de pensar dónde conseguir algo caliente rápido.

―Esperen ―dije― el autobús debe tener balizas de emergencia.

― ¿El autobús? ―preguntó Stiles

Rodé los ojos. ― ¡Sí, ve!

Stiles no perdió un segundo más, se fue corriendo hacia el bus tan rápido como podía. Mientras que Lydia trataba de levantar una vez más la caja fuerte. Yo empecé a buscar algo que sea caliente en el cuarto, tal vez podía encontrar algo más rápido.

Siare | EMPE #3 | Stiles StilinskiHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora