Hablamos un rato más con Sed y Kalas se despidió de mí con un beso en la cabeza y me revolvió el pelaje, miré a Sed incómoda.
—Supongo que necesitas transformarte en otra cosa... como debes sacar tu propia cola, hice este collar—saca un collar de varias perlas en la zona delantera—cada perla se caerá cuando estés lista para sacar tu cola, la última perla es la cual tú decides si recibirla o no—asentí y Sed me indicó que me acercara para colocarme el collar, pero Sed analizó el collar que Kalas me había dado—dame la pata, mejor coloquemos las perlas en la muñeca—extendí mi pata y él la arregló para que quedara a la medida, pensé en algo vergonzoso y mi pelaje comenzó a desaparecer—las perlas harán su efecto cuando entremos al agua—sentí mis piernas volver a la normalidad y mi cabello caer por mi espalda, estaba más largo de lo acostumbrado, pues no lo había retocado, me cubría la zona de mi trasero y casi llegaba a mi pierna. Cubrí mi cuerpo ante los ojos de Sed y él saltó de la roca para caer en el agua, pensé que se golpearía por ser un lugar de baja profundidad, pero una columna de agua lo atajó en el aire y él con delicadeza se adentró al agua.
Caminé y adentré mis pies, el agua cubría hasta mi cintura cuando el brazalete comenzó a brillar y mis piernas cambiaron por una larga cola de sirena, caí al agua por completo y Sed comenzó a reír animado, mi cola era de color verde con azul, brillante como un pez y con algunos detalles color naranja con rojo, se sentía raro tener una aleta en vez de piernas, pero sentía que era una cola fuerte y segura.
—Sed, ¿mi cola personal será de este mismo color?—pregunté por fin, pero él negó con una sonrisa
—Las colas falsas, o al menos así le llamamos no cambian de color, pero las naturales, como la mía, cambian de color con tu estado de ánimo—explicó entregándome algo para cubrirme el pecho, me lo até, era una larga tira blanca. la envolví con varias vueltas y le hice un pequeño lazo en la parte delantera para que no se viera tan aburrido—verás a muchas sirenas sin algo que les cubra, normalmente lo que las cubre es el largo cabello. Pero no usamos cosas como la ropa—explicó mientras comenzaba a nadar, ambos nos sumergimos y nadamos hacia las profundidades
—¿Mucha gente tiene colas falsas?—pregunté, él negó, lo miré extrañada
—Normalmente, las colas falsas se dan para aquellas sirenas que nacen con algún problema, que nazcan con solo la mitad de la cola, o que hayan sufrido una enfermedad, pero mantenemos muy limpio nuestro hábitat y son escasas las colas falsas, no es tan fácil identificarlas, así que descuida, no eres la única. No será tan difícil como transformarse en un lobo pulgoso—dijo algo sarcástico, sonreí y me detuve en seco al ver la entrada a la academia. Era dorada, pensé que solo se daba así en los libros de fantasía.
Las sirenas nadaban por todas partes, las coloridas plantas daban una increíble imagen, los edificios a base de coral, las diferentes colas coloridas y los animales que revoloteaban.
Al entrar todos miraron en nuestra dirección, era algo realmente interesante para ellos verme, o eso podría suponer.
Saludaron a nuestra dirección cuando Sed me dejó un momento sola para buscar a la ballena.
Comencé a investigar cada rincón, hasta que vi algo rosado, algo realmente chillón pero hermoso. Al avanzar más lo tomé y tiré de él, era una cola de una chica, me sacó los dientes que se hicieron puntiagudos, el chico que la acompañaba se quejó y pude ver que su labio sangraba, estaban haciendo cosas íntimas y los he interrumpido
—¿Estás loca idiota?—me preguntó lanzando su cuerpo sobre el mío, era una chica bastante guapa, siempre y cuando no sacara ese horrible rostro de dientes puntiagudos.—¿no viste que estábamos ocupados?—miré al chico, su aleta cambió de color azul marino a gris casi negro.
—Vi un pedazo de tu cola.. pero no sabía que era, no era mi intención ha----
El chico comenzó a reír con esfuerzo y se acercó a nosotras, lamió su labio inferior que sangraba y me miró de arriba a abajo, acercó su mano y apartó un mechón de cabello que flotaba, ¿se estaba atreviendo a fijar su mirada en mi pecho?
—Nada mal—comentó con voz ronca, la chica chilló molesta e indignada, quité de golpe su mano molesta
—¿Qué crees que haces? ¿no te enseñaron a respetar? Maldito imbécil pervertido—me giré hacia la chica—ya pedí disculpas, deja de llorar y vuelve a tus suciedades con este asco de persona—me di vuelta y volví por donde había ido, Sed me esperaba con unas cosas. Al verme se acercó con velocidad y me las entregó
—Horario, habitación, reglamento y todo lo que debas saber de la academia, pronto irá Elenek a tu habitación para darte un recorrido, así que ve a instalarte princesa—asentí y ambos tomamos direcciones distintas.
Tomé la llave de mi habitación y la abrí, tenía forma de una almeja. La habitación era hermosa, tenía una cama de almeja abierta, era gigante, un sofá en forma de espiral, como el caparazón de caracol, un escritorio, una ventana, una alfombra de una extraña planta y dos espejos, en el tocador había cremas distintas, especiales para la cola y la piel, un armario para lo que me fuese a poner o simplemente la cinta, un cepillo y lo necesario para el aseo personal.
A la media hora, llamaron a la puerta, choqué con varias cosas, pues aún no acostumbraba a la aleta muy bien y abrí la cerradura.
—Abre, es Elenek—era una voz masculina y bastante sensual, abrí la puerta y me encontré con el chico apoyado en el marco de la puerta, no era cualquier chico, además de guapo, musculoso y excesivamente sexy, era ÉL chico, aquel que había interrumpido antes, aquel que tenía una pequeña herida en sus labios, aquel que se atrevió a mirar mi pecho.
Una sonrisa se dibujó en sus labios, era arrogante y eso lo hacía aún más sexy.
—Veo que babeas por mí, pero tu cola no cambia de color—aterricé nuevamente en la realidad y miré mi cola falsa—¿te enfermaste? ¿naciste con algún problema de cola? ¿por qué usas cola falsa?—sus preguntas comenzaron a que las cosas se comenzaran a ir de control, Elenek se acercaba a mí con sus preguntas intensas hasta acorralarme contra la gran ventana que daba vista a la academia
—Estoy esperando a que mi cola salga, aléjate que me incomodas—se dio cuenta de la corta distancia y su cola cambió a un azul fuerte, dio una pequeña sonrisa y tensó la mandíbula para acercarse aún más. Llevé mis manos a su pecho para detenerlo, cuando me di cuenta de lo fuerte que eran sus músculos, devolviendo la mirada para perderme en sus ojos
—No se necesita una cola de verdad para saber que me deseas pequeña farsante—susurró con su voz ronca—todo en ti apesta a lobo, apesta a humano, estaremos bajo el agua, pero el olor no se va del todo, ¿te enamoraste de un lobito y él no te dio cuerda?—apreté con fuerza mi mandíbula—seguro prefirió cogerse a otra más guapa y ágil—no me di cuenta de mis acciones, pero el silencio comenzó a reinar, su rostro miraba a mi izquierda, su mirada golpeaba el suelo, el golpe seco producido por mi mano contra su mejilla, su cola se volvía de diferentes colores, entre ellos el rojo. Su mandíbula tensa y su mirada asesina.
Su mano llevó las mías sobre mi cabeza y su otra mano me acorralaba del todo a la ventana
—Si no quieres problemas conmigo, te sugiero que nunca más me vuelvas a golpear y que por supuesto, no me vuelvas a dirigir la palabra—dicho esto se separó, dejó un mapa en el sofá y salió apresurado de donde me encontraba.
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Magic Nature
RandomAlex entra a su academia soñada, donde podrá perfeccionar sus poderes y encontrar más respuestas de quién es ella realmente. Conociendo temibles personas, vampiros, brujos, hombres lobo, ¡incluso gnomos! Una chica torpe, hermosa y poderosa. ¿Podrá...
