Capítulo 01

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Capitulo 01

El Despertar

En la memoria siempre permanecen aquellos recuerdos importantes, aquellos que te causaron emociones fuertes e intensas, aquellos recuerdos que siempre te dejan una marca.

Tu memoria es frágil, puede almacenar tanta información como sucesos de tu vida pasada y presente.

Un solo momento, una sola persona, podía ser capaz de conectar muchos más recuerdos y eso... Eso era muy peligroso.

¿Qué sucedía cuando tu memoria era dañada? ¿Cuando quitaban una parte de ti?

Vacío.

Habían grandes espacios vacíos.

Espacios en blancos que no tenía idea de con que llenar, era como si una parte de mi vida, una gran parte de mi ser se hubiese esfumado y yo simplemente no podía recordar nada.

Cuando sufrí aquel accidente pasaron semanas hasta poder recuperarme, y al despertar yo era alguien más o por lo menos así me sentía. Mi cabeza daba vueltas, los mareos seguían allí y yo trataba de conectar similitudes, acciones que me hicieran recordar, que pudiera recuperar aquellos recuerdos perdidos, poder llenar esos espacios vacíos.

¿Que había olvidado?

Eso me preguntaba la mayoría del tiempo, cuantas cosas había olvidado, a veces habían personas que caminaban alrededor y me miraban de forma extraña, cuando en realidad la extraña era yo, la rara era yo.

Era incómodo, a veces molesto, estuve semanas así, metida en cama sin poder sentirme del todo bien.

De pronto solo quise levantarme, quise salir de aquel trance al que había caído y quise continuar con mi vida, me dije a mi misma que en el proceso recordaría cosas, me dije a mi misma que sería como empezar de nuevo, como conocer a todos otra vez y esa idea no me asustó, al contrario me gustó.

Lo único que no me gustaba era que muchas de las memorias perdidas eran de mi pasado, de mi familia, de mis padres aunque con el pasar de los días iban llegando imágenes confusas de a poco.

— Despertaste. — su voz, su voz era calma como si solo escucharlo fuese suficiente para que mis ánimos volvieran y para que mí corazón de acelerara.

Sonreí como idiota y me arrastré de rodillas sobre la cama, gateando hasta llegar a su lado. Dereck sonrió al igual que yo, envolví mis brazos alrededor de su cuello y luego besé sus labios suspirando en el proceso.

— Hola cariño. — Dereck acarició mi cuello con la punta de su nariz haciéndome estremecer, solía hacer eso siempre como si quisiera grabarse mi aroma.

— Hola mi bella dama.— mordió el lóbulo de mi oreja y pegué un chillido junto con una carcajada.

— Tonto, no hagas eso. — continuó haciéndolo. — Basta. — reí más fuerte.

Atraje su cuerpo hacia el mío haciendo que el cayera sobre mi sin colocar todo su peso, las palmas de sus manos se apoyaban sobre el colchón mientras yo quedaba engatusada por sus ojos grisáceos y acariciaba su rasposa barba. Suspiré por inercia y besé sus labios una vez más en un corto beso.

— ¿Eres feliz? — fruncí el ceño, desde hace semanas venía haciéndome la misma pregunta con el mismo temor en sus ojos.

— Siempre me lo preguntas y siempre recibirás la misma respuesta. Lo soy, soy feliz a tu lado.— lo besé una vez más y él me estrechó entre sus brazos, no era tonta, sabía que algo sucedía, que Dereck le temía a algo pero no sabía a qué o a quien.

Tengo Sed de Ti - IIIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora