Capítulo 18 (2/3)

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Advertencia:

Lea los siguientes capítulos bajo su propia responsabilidad.
Le recomiendo buscar un lugar cómodo y tener a la mano pañitos y chocolates.

Psdt: los comentarios hacen feliz a la escritora.


Capítulo 18


Mi corazón latía errático, tan acelerado como el auto en el que Dereck condujo hacia la clínica, podría jurar que nunca odié tanto un ascensor, porque a pesar de que era el medio más rápido para subir lo vi echo una eternidad.

Para cuando ambos llegamos hasta el piso de maternidad, nos encontramos con un Lorenzo asustado, tenía los ojos irritados y a la vez confundidos, el ver nos pudo alivianar un poco su preocupación pero supuse que había algo más.

— ¿Dónde está Bee? — cuestioné al tenerlo más cerca.

— Entro... Entró a la sa... Sala de parto. — tartamudeó por lo alterado que se encontraba.

¡¿Y qué carajos hacía Enzo aquí?!

— ¡¿Por qué tú no estás con ella?! Se supone que deberías estar a su lado ¡Por dios! — llevé las manos a mi cabeza.

— Solo, solo permitirán a un familiar suyo o al padre de los niños entrar. — parpadee repetidas veces y vi a Dereck pasar una mano por su rostro.

— No, no lo entiendo, tú...

— Yo no soy el padre de los mellizos Maggy. — mis ojos se abrieron gigantescos al recibir tal noticia. Dereck no parecía sorprendido, al contrario su semblante denotaba que esto ya lo veía venir.

— Tú, pero... No lo entiendo. Ustedes...

— Es una larga historia. — preferí no tocar más el tema porque en todo caso lo hablaría después con Emma. — Ella... Ella quiere ver a Daniel. — susurró dirigiéndose a Dereck.

— Tú ¿Sabes dónde está el tal Daniel? — me metí aunque ellos no quisieran.

— Margaret. — Dereck me fulminó con la mirada y Lorenzo apretó los labios.

— Él no piensa venir Maggy, me dejó muy claro que no quiere saber nada que tenga que ver con Bee. No pienso rogarle a ese hijo de...

— Lorenzo. — advirtió Dereck.

— Es un maldito. — espeté. — ¿Qué clase de hombre no quiere ver a sus hijos?

— Margaret será mejor que nos calmemos. Lorenzo está demasiado alterado y por el bien de la nena tú también debes tranquilizarte. — Dereck me tomó de la mano y me dirigió hacia las sillas.

Enzo por otra parte no paraba de dar vueltas alrededor, sentía empatía por él y cierta tristeza, sabía que Emma era importante para él, podía notarlo y puede que también estuviera asustado. Prácticamente él aceptaría el rol de ser padre, un rol que no le pertenecía y que sin embargo parecía querer tomarlo con todo el orgullo posible.

Enzo era una buena persona, aunque a veces pareciera distante y misterioso, tenía un gran corazón, como si siempre intentara buscar la forma de ayudar a los demás. ¿Qué clase de hombre va contra sus principios y aun así llama a la persona que sabe que lo alejaría de sus seres queridos? Enzo había llamado al tal Daniel a pesar de ser consciente que él podría alejar a Bee de su lado, que podría asumir el rol de padre y dejarlo solo, Enzo lo había hecho sin rechistar y sacrificándose de cierto modo.

Tengo Sed de Ti - IIIHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora