Capítulo 30
Gemí de dolor cuando la mujer quitó la venda de mi abdomen, tenía una gran zona oscura allí en mi abdomen. A pesar de que la sangre de Lucian me ayudó a controlar la hemorragia aún podía ver la pequeña marca que yo misma me causé.
— Tranquila, dentro unas horas ya ni siquiera lo notarás.
— Solo... Me interesa saber cómo está el niño. — Le repetí. No me habían dejado ver a Pet, por más que ya llevaba prácticamente 24 horas y es que primero debía descansar mientras él era revisado por el médico y el psicólogo.
Peter había pasado por un evento traumático, aunque supiera de la existencia de los vampiros él no estaba acostumbrado a ver sangre, asesinos, y bueno, personas que lucen más como temibles bestias. La puerta se abrió y Lucian entró a mi habitación junto con mi pequeño rubio en brazos.
— Mi amor. —suspiré.
Ambos levantaron la vista y por un breve segundo me sonrojé. Rápidamente desvíe mi atención a Pet.
— Mami. — Se sentó a mi lado y yo revisé su manito y su frente donde le vi algunos rasguños.
Fruncí el ceño porque a diferencia de la tarde, Pet estaba limpio, sin una sola muestra de algún golpe o algún corte.
— ¿Le has dado de tu sangre?
Inquirí y este negó titubeante. Totalmente confusa, revise por segunda vez el rostro y la mano de Pet, definitivamente, no tenía nada.
— Hay algo que deberías saber Maggy. — Hizo una mueca. La enfermera se apresuró a aclararme lo que pasaba.
— El niño ya está completamente curado. — sonrió. — La sangre de un híbrido actúa rápido.
Abrí los ojos como platos y rote mi vista, de Pet, a la mujer y viceversa.
— ¿Di... Dijiste híbrido? — balbucí examinando a Pet.
— Sí, señora, pensé que ya lo sabían. — respondió en tono de disculpa.
— Eso explica muchas cosas. — contemplé al pequeño que se acurrucaba en mi regazo, acomode los mechones rubios de su cabello por detrás de sus orejas, estaba agotado, sus párpados iban y venían intentando cerrarse y sus ojitos se apagaban queriendo dormir.
— ¿A qué te refieres? Hasta lo que tenía entendido Marcial era humano y su madre también.
— Eso es porque Marcial no era el verdadero padre de Peter. — expliqué. — Marcial no tenía ni la menor intención de cuidar de él. Parecía enojado, traicionado, molesto. Podría asegurar que se enteró de la verdad sobre Pet e hizo todo esto por vengarse.
— Eso es despiadado. Desquitarse con un niño que no tiene ni la menor culpa de lo sucedido. — Al igual que yo, Lucian estaba tan enojado que ganas no le faltaron para matar con sus propias manos a Marcial. Sin embargo, fui yo quien le pidió que me dejara ese momento, necesitaba acabar con él por mi propia cuenta.
— Eso quiere decir que la mitad de su sangre es vampírica. Pet podría ser un vampiro. — susurré finalmente. La mujer se aclaró la garganta y negó.
— Nadie dijo que era un híbrido mitad vampiro mitad humano, tiene genes licántropos en su sistema.
Mis ojos ya no cabían de la sorpresa y es que jamás hubiese imaginado que Peter perteneciera a una especie sobrenatural. Besé su sien y lo apegue más a mi pecho, con cuidado de no lastimarme el abdomen.
