Capítulo 28

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Capítulo 28


Con mi cuerpo empuje de la puerta cuantas veces podía hasta lograr romperla. Mi corazón latía desenfrenado y es que había corrido mucho para llegar hasta acá.

Saqué el bolso en donde estaban todas mis armas. Había varias dagas, un par de navajas y cuchillos que guarde en diferentes partes de mi cuerpo. Miré el reloj, Lucian y Black ya habrían llegado a la casa y para este entonces ya habrían notado que mate a Marco y que había escapado.

— ¿Qué estás haciendo?

Me sobresalté al escuchar una voz familiar. Salió de la nada y me estremeció el cuerpo, voltee la cara para encontrarme con la de Emma. Estaba allí parada con una mochila en el hombro.

— ¿Qué haces tú aquí? — Contraataqué. Se suponía que nadie sabía lo que había hecho, fui cuidadosa al venir a casa de Dereck justamente para que nadie me siguiera.

— Vine a buscar algo de ropa para llevarte cuando me dijeron que habías despertado... Y ya veo que estas muy bien. —su ceño fruncido y su mirada desaprobatoria me indicó que no le iba a agradar mucho lo que estaba ocurriendo. — ¿Esas son armas Magga?

— Sí, y te pediré que no te metas en esto.

— ¿Qué estás haciendo Margaret? — se acercó a mí. Enderece el cuerpo, quedando cara a cara con ella.

—Asesiné a Marco, Emma. — ella tapó su boca y sus ojos rojos me miraron horrorizados. — Y pienso hacer lo mismo con Marcial, voy a recuperar a Pet. — Su rostro pasó del horror a la preocupación y en menos de un segundo estaba tomando mis manos.

— Magga no, es muy peligroso. A penas ha pasado una semana desde que despertaste. Lucille es una recién nacida y tú necesitas reposo, tienes puntos que deben cerrarse y...

— Soy un híbrido Bee, mi cuerpo se cura más rápido de lo normal. Y haré esto así no estés de acuerdo... Ahora permiso, no tengo mucho tiempo. — La hice a un lado y di zancadas hacia la salida. Su voz me hizo detener otra vez.

— Dereck no hubiera querido esto Magga. — La vi de reojo y apreté mis dientes. Sentía que nadie era digno de mencionar el nombre de Dereck, ni si quiera yo. Inhale tres veces aire y negué con la cabeza.

— La última vez que le hice caso a Dereck, él terminó muerto. — Pasé saliva — Ahora ¿Vienes conmigo o haré esto sola?

Emma meditó sus posibilidades aunque al verse en semejante aprieto conmigo terminó bufando y siguiéndome él ritmo. Me informó que había traído el auto de Lorenzo, por lo que lo buscamos a toda velocidad, aún necesitaba estar en forma, no era como si mágicamente hubiese bajado todos los kilos de más que tenía, ni que los recuerdos de mi entrenamiento hubiesen regresado a mí. Estaba siguiendo mi instinto y esperaba no equivocarme.

No quería prender el móvil, sabía que Lucian estaría como loco buscándome y de seguro mi padre estaría rabioso por lo que había hecho. Aquello que dijo Marco, me dejó pensativa. Mi padre buscaba a alguien, alguien más aparte de Peter pero no sabría de quien podría tratarse, por más que reflexionaba las posibilidades no imaginaba a nadie tan importante como para dominar la decisión de Black de esa manera.

— Estas... Estas segura de lo que haces Magga... Mi... Mira yo... Yo sé que soy un vampiro. — su voz no dejaba de titubear, mientras tartamudeaba cada palabra. — Pero sigo siendo la misma Bee de antes, la que finge ser valiente por fuera pero se está haciendo pis por dentro. En cambio parece que en ti ha vuelto la antigua Maggy, la avezada y arrebatada... Esa Maggy me da miedo a veces.

Tengo Sed de Ti - IIIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora