Triana
—debo admitir que si no fuera por tu misisipi, habríamos perdido—Le dije a Luke divertida—te debo una, periodista de mierda—él me abrazó. Me imagino que para darme la enhorabuena—bueno, ya está bien, suéltame, odio los abrazos—le dije en un susurro
—vaya abrazo más rancio—dijo Blair abrazandonos a ambos
—Triana, te tengo que pedir algo, ¿ves esa niña de ahí? —señaló a la niña de mediana edad que había venido con Mónica y Luke—mañana debemos acompañarla al insti—yo negué. Oh no, ni loca iría al instituto y menos para ser canguro de una adolescente.
—Triana ¿verdad? —preguntó la niña acercándose—lo haces muy bien.
Blair me a dicho que mañana ambas me acompañareis a clase, de verdad, no podría estar más agradecida, ¿podemos hacer una foto? La quiero poner de fondo de pantalla—yo miré a la niña. Algo me decía que había tenido mala suerte en su vida, mucha mala suerte, pero que se mantenía fuerte, era digna de mi respeto.
—esperad yo también quiero—dijo una niña de la misma edad que la morena, supongo que serían amigas.
Las tres salimos sonrientes y me sentí feliz al ver la forma en la que aquella niña me miraba—por cierto—me dio la mano—Naima Tui, un placer—yo tomé su mano y se la di
—es mi hermana—dijo Luke
—no se parece a ti—dije divertida—tú eres el doble o el triple de feo
—bueno sólo el doble—reclamó. Luego desapareció recuperando la cámara y se apartó junto a Blair y las otras tres chicas
Me giré y vi a uno de los amigos de Zac, de esos con los que este, de vez en cuando había compartido un canutillo de mariguana en las calles del norte.
Le seguí hasta una callejuela esperando ver a mi ex amigo.
Me quedé estática y no pude evitar ver como se traspasaban droga.
Di un paso hacía atrás queriendo huir—Lino, ¿has oído? —llevaban un par de pistolas en la mano
—parece que tenemos una intrusa dijeron detrás de mí —o no, o no—pero si esta es la amante de Zac, mmmm, nos debe mucho dinero, preciosa, ¿no sabrás donde está? —yo negué.
Aunque lo hubiera sabido, que no era el caso, jamás se lo diría.
—nos la podemos llevar a ella como pago—todos asintieron
—verás Triana, tenía pensado... —me giré para ver a Luke que se asomaba con la cámara y perplejo había grabado, sin darse cuenta, a una de las bandas más peligrosas de la ciudad.
—cogedle—gritaron.
Él cogió la tarjeta de la cámara y se acercó a uno de los tipos.
—la tarjeta a cambio de la chica—dijo este.
Todo el trabajo de Luke se encontraba en esa trajera SD.
—está bien—dijo uno de ellos.
Pero le apuntó con su arma—la tarjeta a cambio de tu vida—Luke lanzó la SD despacito al suelo y cuando el chico se acercó a recogerla, le metió una patada a la pistola, la cogió y esta vez él apuntaba al chico de forma temblorosa pero manteniéndose en el sitio.
Yo aproveché el momento para soltarme y ayudar al periodista que resultaba tener más agallas de lo que yo pensaba—vete Triana—me dijo una vez que había logrado liberarme. En ese momento tres chicos apuntaban a Luke. Yo podía huir y vivir, o pringar mi vida por un periodista de mierda.
Comencé a andar por la calle rumbo al local de nuevo.
Maldita conciencia de mierda, te odiaré eternamente.
Me acerqué de nuevo al callejón y le di una patada a uno de los tipos en la cabeza. En el acto me clavó su navaja en mi costado. Luego los tres corrieron hacia la furgoneta y huyeron.
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Desde que te vi
Teen FictionA Triana la dijeron de pequeña que si juegas con fuego te quemas y a Luke que si te metes en medio de una pelea clandestina acabas con un puñetazo en la cara. Un periodista, estudioso, responsable. Una choni, bruta, loca y con una empatia que roza e...
