Luke
Se levantó y me dejo de pie, echo un lío. ¿Había dicho algo que la hubiera podido ofenderla de tal manera?
—la cuenta—pedí y una camarera muy amable me dio un pequeño papel que yo pagué sin ningún problema.
Salí corriendo esperando que ella aún estuviera aquí.
Vi su moto intacta en el parking y eso me preocupó más. No me gustaba la idea de que la hubiera pasado algo. Se encontraba mal y aún la costaba caminar.
—¡Triana! —llamé una vez más. Si tiene que volver a casa lo hará en moto. Me senté junto al vehículo.
Unas risas femeninas se hicieron presentes en la calle.
Yo giré mi cabeza despacio y no demasiado.
Eran un par de niñas jóvenes, debían tener mi edad o cerca. Parecían buenas amigas.
—Sam—la llamó la niña con una sonrisa—te amo, pese a lo que el resto piense—y para mi sorpresa sus labios se juntaron despacito, como si quisieran disfrutar el momento.
—iros de aquí, no veis que dais asco—yo giré la cabeza hacia donde procedía la voz—buscaros un buen tío como yo y dejaros de besitos entre vosotras
—¡nos queremos! ¡Qué te jodan! —gritó la hermosa chica de ojos verdes.
—Sky... No es necesario
—¿os apetece un trío? —él chico se acercó demasiado a ambas chicas
—¿te apetece una ostia?, pirate subnormal, están conmigo—le dije muy enfadado—sinceramente, con tíos como tú, yo si fuera tía también preferiría a otra tía—me puse entre las chicas y él
—vamos anda, pirate fantasma, no vayas de protector de la justicia para luego empotrartelas—me dijo con una sonrisa picara enseñando los dientes. Me encantaría pantirselos uno a uno.
—uy que mal, ya somos dos—dijo Triana poniéndose a mi lado—¿te vas? Mi amigo tiene paciencia, yo no tanto, si me obligas a sacarte de aquí, yo misma lo haré, tranquilo
—oh dios mío, otra tía más, parece que es mi día de suerte—Triana saltó encima suya y le dio una serie de puñetazos en la cara.
—eh vale vale—la agarré por la cintura y tiré de ella hacia atrás para que parase
—ya entiendo, las tías, hoy en día, sois unas brujas—dijo el individuo, abandonando el lugar con un ojo morado
—Luke—me llamó Triana que se había alejado un poco de mí. Sostenía su lateral con fuerza, cubriendolo. Pero por mucho que tapase lo inminente, el suelo lo reflejaba.
Ella palideó un poco y la cogí antes de que impactara contra la acera de asfalto.
—niñas—las dije amablemente—debéis iros y recordad, que nadie os diga lo que debéis o no ser—ambas asintieron y se fueron de la mano.
Me transmitían ternura pero ahora debía pensar en Triana y no en ellas—¿llamo a tus padres?—Le dije preocupado
—llama a mi primo, Millan, él vendrá y se hará cargo. Tú deberías irte con tu novia y tu hermana—yo la miré a los ojos, intentando adivinar si lo que quería era pedirme amablemente que me largara o me suplicaba de forma indirecta que me quedase.
—no, yo me voy a quedar contigo, al menos, hasta que venga alguien que se haga responsable. Por ahora paremos la hemorragia—me arranqué la sudadera e hice un cinturón ajustado a su cintura, que apreté un poco para detener la sangre.
Le mandé un mensaje a Mónica, quizá ella podría ayudarnos. Sabía coser, y se manejaba bien con las heridas.
—cambio de planes—paré un taxi y la monté junto a mí—aquí—Le di mi dirección y él tan solo condujo en silencio
ESTÁS LEYENDO
Desde que te vi
Teen FictionA Triana la dijeron de pequeña que si juegas con fuego te quemas y a Luke que si te metes en medio de una pelea clandestina acabas con un puñetazo en la cara. Un periodista, estudioso, responsable. Una choni, bruta, loca y con una empatia que roza e...
