Triana
Después de que Luke se fuera y me quedara junto a Evan, quien me llevó a mi casa, me di cuenta de lo mucho que quería a este último.
Jamás había pronunciado esas dos palabras al completo, me costaba abrazar, querer.
Me costaba ser yo misma, demostrar quien era de verdad y no lo que la gente me hacía parecer.
—Evan...—él me miró sonriente
—¿te encuentras bien? —yo tapé su boca
—cállate, necesito decirte algo—cogí aire. Estaba lista, esta vez lo lograría—Evan, yo te...
—Triana—me dijo Blair abrazandome—acabo de hablar con Luke, ¿estás bien? —yo asentí—¿vas a poder combatir?
—eso siempre, las malas hierbas nunca mueren
—me alegro—me sonrió —Luke ha pedido matrimonio a Mónica, se van a casar
—guay
—sí, nos han invitado a una fiesta. Luke a dicho que si vienes se quedará contigo sentado un rato.
Como decía, Luke era un buen chico pero estaba lejos de mi personalidad y estando a mi lado sólo le aportaría problemas.
—paso—suspiré
—¿pasas? Tía, ¿me has escuchado?, te ha invitado a una fiesta, a ti—mi "amiga" se levantó y caminó a la puerta—sabía que eras borde, pero no pensé que era para tanto
—cállate y largate, vamos, no quiero estar con nadie en estos momentos—Evan se levantó y se señaló—eso te incluye a ti, sí—Blair se incorporó y salió por la puerta.
Una de dos, vamos por la mitad.
—escúchame Triana, no sé que hemos o no hecho para molestarte pero ya sabes que lo de que te aisles a solas con tus problemas no....
—cállate—grité—vete, no me conoces, ni lo vas a hacer
—¿estás rompiendo conmigo?
—no puedo romper algo que nunca ha existido—él abrió mucho los ojos
—¿es así como piensas? Solo dime que sí y no volveré a pisar tu edificio, tan solo dilo. Dime que cuando Blair dijo lo de que me querías solo para una noche no se equivocaba—yo le miré a los ojos
—eso es lo que pienso y es la verdad, totalmente—sin apartar la vista de mis ojos abrió la puerta y salió rápidamente.
Lejos, muy lejos de mí tal y como conseguía con todos.
Si no les apartaba de por sí con los rumores, los apartaría más tarde con mi mala leche.
—guao—dijo mi primo entrando por la puerta—¿son imaginaciones mías o el tipo ese acaba de salir de tu casa disgustado?—yo me quedé estática.
Si Millan pensaba decirme que me estaba equivocando, de veras que no lo necesitaba. Lo sabía más que de sobra.
—ahora no, Millan
—ahora sí, Triana. ¿Sabes que puedes confiar en mí, verdad?
—lo sé, pero ahora no necesito tu confianza, necesito la soledad—se sentó a mi lado
—a mí no me lo parece
—por favor Millan
—vas a llorar, lo noto en tus ojos.
Tienes la mala suerte de que te he visto nacer, crecer y sé que aunque tu voz me está diciendo que me vaya, tu corazón me está rogando que me quede
—hay cosas que nunca van a cambiar—me dio la mano y acarició mi pelo para intentar que no acabara llorando.
—¿a caso lo has intentado?
ESTÁS LEYENDO
Desde que te vi
Teen FictionA Triana la dijeron de pequeña que si juegas con fuego te quemas y a Luke que si te metes en medio de una pelea clandestina acabas con un puñetazo en la cara. Un periodista, estudioso, responsable. Una choni, bruta, loca y con una empatia que roza e...
