Capítulo 38 - Ultimos Capítulos

1.2K 97 31
                                        

—¿Tú crees que nuestra historia se terminó? —le preguntó ahora él.

—Ya no quiero hacerte daño, quiero que seas feliz y...

—Te repito la pregunta Anahí... ¿Tú crees que nuestra historia se terminó? —dijo con dolor mientras ésta lo miraba sin saber que más decir.

Alfonso en cambio se acercó a ella y sin apartar su mirada de sus ojos, posó una mano en su mejilla y limpió las lagrimas del rostro de ella.

—Dime Anahí... ¿Nuestra historia se terminó? —dijo ahora cauteloso— Porque yo creo que apenas está comenzando.

—¿Qué dices? —dijo incredúla.

—Cuando me hablaron para decirme que estabas en peligro, yo no me podía imaginarme sin ti. Sentía que perdía un pedazo de mi vida y no sabría como continuar... —sacó de su saco un papel. Mas bien una carta, que hace tiempo leyó. Anahí lo miró sorprendida cuando vió que su escrito lo tenía Alfonso.

—¿Qué esa carta no la tenía yo? —le preguntó.

—La encontré, cuando fuí a buscarte.

—¿La leíste? —preguntó con algo de ilusión en su mirada. Esperanzada de que tan siquiera hubiera leído sus palabras.

—Sí, si la leí —sonrió y acarició su pomúlo y la comisura de su sonrisa.

—Poncho, hay tanto que quiero decirte...

—Ahora no importa, lo importante eres tú.. Nosotros —la interrumpió.

—Pero quiero contarte...

—Esta bien, pero ahora no quiero que te preocupes por nada. Te creo Anahí.

—¿Me perdonas? —dijo con súplica.

—¿Me perdonas tú a mi? —le preguntó Alfonso.

—Sh.. No, no. Yo no tengo nada que perdonarte Poncho —acarció su mano.

—Yo te amo como un loco Anahí —dijo mientras tomaba su mano libre de agujas de suero y médicamento, y plantaba un beso en el dorso de ésta delicadamente. —Yo no puedo estar sin ti, no puedo vivir sin ti, solo quiero estar contigo y ya.

—Poncho... —sonrió debilmente mientras unas lagrimas se le escapaban.

—Te amo Anahí y eso tu lo has dicho, nunca lo voy a dejar de hacer —sonrió también.

La acunó de sus mejillas y se acercó lentamente en cambio a sus pulsos, que estaban rápidamente andando.

Lentamente selló sus labios después de tanto tiempo no probaba, en un beso lleno de amor.

—Te amo —susurró Anahí en sus labios y nuevamente lo besó—. No sabes cuanto te amo —dijo en sus labios y lo besó.

—Y yo a ti.. —dijo Alfonso en sus labios.

—Si quieres podemos... —no pudó terminar porque Alfonso la volvía a besar, callándola— ¡Poncho! —protestó y rió. Al instante se quejó levemente.

—¿Qué? ¿Qué tienes? —preguntó preocupado y ésta nego.

—Nada. Sólo que me duele reírme —sonrió, rió y nuevamente se quejó.

—¡Anahí ya no te rías! —le pidió— No quiero que nada malo te pase mi amor.

—Ya estoy mejor, contigo aquí me siento más que bien.. —sonrió con animo.

—Anahí, de verdad no puedo dejar que algo malo te pase, yo te voy a cuidar —dijo y ésta asintió. Se acercó nuevamente y la besó.

—Poncho, te iba decir algo... —dijo al separarse.

Doble Vida.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora