Why
Sus manos paseaban por mis piernas con delicadeza y apretaba mis muslos con mucha presión y sabía que iban a quedarme ciertas marcas, sus dedos provocaban que mis pelos se erizaran y él sonreía en mis labios cada vez que mi cuerpo respondía a sus caricias. Gemía despacio en algunas ocasiones, en otras trataba de no sonar tan fuerte.
–No lo hagas, no quiero sonar tan fuerte.–dije despegando nuestros labios y comenzando a sentir los suyos por mi quijada y cuello.
Me estaba provocando y mucho, mordía y besaba con poca delicadeza haciendo que me quejara tratando de hacerlo bajito.
–Hazlo bajito entonces.–rió y nos despegó uno del otro para mirarme con seriedad. ¿Cómo?
Nos miramos un par de segundos hasta que él recordó el tema que tenía que tratar y me sacó de mi ensoñación.
Qué asco doy.
–¡Asco! –grité mientras me tiraba de sus piernas y me bajaba de su cama rascando cada parte de mí.– Sé me han pegado todas sus porquerías, de seguro no cambiaste las sábanas animal.
Qué tonta soy, qué tonta soy. Soy una estúpida, repetía en mi cabeza sintiendo asco de mí, de él, de la cama, de ella. Daba pena ajena, por ser ingenua y estúpida.
–Anda Isa, ni siquiera ha sido para tanto.–habló después de haber reído con ganas. Estúpido.– No pusiste resistencia y te tiraste sobre mí, ya está hecho.
–Recuerdas que fuiste tú quien me tiró a la cama, yo no me iba a sentar en eso lleno de líquidos.
Su risa se hizo más intensa conforme iba hablando.
–¿Ahora soy payaso o qué?
–Chicos el desayuno está listo.–tocó la puerta e intentó abrirla pero esta estaba trancada. Fui y la abrí.– ¿Por qué tenían la puerta cerrada?– nos miró ambos muy normales y pasó de eso.– Sólo vine a decir eso, Isa te he hecho los huevos como te gustan.
Sonreí y le agradecí antes de verla desaparecer por el pasillo, era una señora realmente decente pero que lamentablemente Dios no la premió al darle un hijo como el que tenía.
–Isa, yo esperé por ti.
Sus palabras salieron de la nada, sabía que me había molestado.
–¿Esperar? Sí, claro.– reí y tomé asiento en el mueble para una sola persona de su habitación y desde ahí lo miré.– ¿Sabes Jae? No hace falta que me expliques ¿sí?
Me estaba comenzando a sentir débil por todo lo mal que me salían las cosas y por lo imbécil que era.
–Sé que estás molesta...
–Lo estoy.–dije cruzando mis piernas. Error él las miró.
–Pero simplemente pasó, ella llegó y sabes que soy débil con ella.– gracias por recordármelo.– Pensé que sería de una vez.
–Jae, ya te he dicho que no debes darme explicaciones. Sólo debiste decirme antes de que llegara.– se fue moviendo conforme iba hablando y cuando terminé ya él estaba en frente de mí buscando espacio en el sillón.
Sus manos tocaron nuevamente la piel desnuda en mis piernas y me levantó un poco para sentarse debajo.
–Sé que debí enviarte un mensaje y decirte que esperaras unos minutos más.
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Why? │jaebum
Fiksi Penggemar"¿Por qué no me puedo alejar de él, aun sabiendo que no es para mí y así me quedo?" · Todos los derechos reservados. · Contenido adulto, por favor leer bajo su responsabilidad. · Historia completamente mía. No permito ni adaptaciones ni copias.
