cuarenta y cinco

1.6K 170 73
                                        

Why


Dentro del carro, con la cabeza fría, fue que pude pensar y analizar en todo lo que había hecha, había dejado mi formalidad y moral por el suelo solo por querer hacerles ver que ya no era la misma tonta que caía unas 80 veces y luego volvía sin pensarlo unas 80 veces más. Pero ya no y aunque una parte de mí decretara que había sido una completa estupidez donde había dejado por el suelo la educación que decía tener, pero por otro lado estaba mi lado consciente de la realidad que decía "¿Qué más da?"
Tenía que llegar rápido a casa y comentarle a Taehyung lo que había sucedido, pues además de ser mi esposo era mi mejor amigo y en quien podía confiar aunque fueran cosas absurdas y un poco irrespetuosas para su persona pero él entendía y era consciente que había encontrado a una tipa con unas neuronas un poco cortas.

Las niñas a mi lado estaban observando y esperando a que encendiera el motor del vehículo pero en mi mente habían tantas cosas que no me era posible concentrarme y poder hacer las cosas con precisión. Intenté entrar la llave pero las manos no me daban, me temblaban.

—Mamá, ¿estás nerviosa?

—No cielo.

Sí lo estaba.

Como pude la entré y empecé a andar con lentitud, aún estaba un poco aturdida por el comportamiento que había empleado allá dentro pero ya era un tema del pasado del cual ya no podía hacer nada, marqué al número de Tae y puse el altavoz para poder conducir y hablar con él, sonó dos veces, luego tres y luego cuando estuve a punto de cortar respondió.

—Hola cariño.

Se escuchaba cansado.

—¿Qué estabas haciendo?—me preocupaba por que estaba tan fatigado.

—Ejercitar...—dudó un poco pero decidí no interrogar más.—Te escuchas preocupada, ¿te pasa algo?

—Sí y no...—¿cómo le diría?—Por favor espérame en el cuarto cuando llegue, estoy demasiado estresada.

Hablamos unos minutitos más y acordamos, tomé mi camino ahora un poco más tranquila porque sabía que tendría a alguien para escuchar mis palabras y sería mejor pensador para saber si necesito o no ir. Rogaba a Dios que no tuviera una reacción hacia mi actitud anteriormente y que termináramos discutiendo por una estupidez que sé que no era cualquier tipo de estupidez pero ya lo había hecho y no existen maneras de cómo regresar el tiempo.

La música sonaba en un volumen bajo y las niñas tarareaban, eran los chicos de Stray Kids los dueños de la canción. Traté de centrarme en la canción y despejar mi cabeza, pero volvía a lo mismo, seguía y seguía repitiendo en mi cabeza las expresiones y los gestos que tenía Jaebum, estaba completamente sorprendido al igual que su esposa que además de eso se le notaba en el rostro que quería asesinarme. Sabía lo que había hecho y la gravedad de la situación, los problemas que habría ocasionado, pero como había dicho ya era tarde para todo.

Nunca fui así de impulsiva y me sorprendí enormemente la acción, dudaba mucho de mí y mis fuerzas de voluntad hasta ese momento.

Ser impulsivo tampoco es bueno.

—Anda, dígame lo que ha pasado.

Cuando estábamos estresados actuábamos como psicólogos, hacíamos como que no nos conocíamos.

—Doctor...—saqué los pies de los zapatos.—¿Puede darme un masaje en los pies?

Why? │jaebumDonde viven las historias. Descúbrelo ahora