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En la oscuridad de una sucia habitación, Candy caminaba de un lugar a otro. Después de unos minutos se detuvo, se sentó en el remedo de cama y las lágrimas aparecieron en su rostro al tiempo que se decía.
-No puedo creerlo... y... ahora que será de mi... la Tía Abuela dejará de quererme y Anthony creerá que le he traicionado... que he faltado a mi palabra... no, no puedo permitirlo – la joven rápidamente se puso de pie y entre gritos y golpes pedía hablar con la rectora.
Todo fue en vano, nadie acudió a los gritos de Candy, solo una silueta femenina se mantenía como espectadora ante las suplicas.
-De nada sirve que grites, nadie vendrá y seguramente mañana tendrás que dejar el colegio... has perdido Candy, ni Terry, ni Anthony estarán contigo, ni esa familia que te adoptó, todos te repudiarán y volverás a estar sola, como siempre debió ser, las historias de las huérfanas no tienen final feliz, adiós Candy – la joven Casey se retiraba a su habitación, la sonrisa de victoria resplandecía diabólicamente en su bello rostro.
Al siguiente día en la dirección del colegio.
-Hermana Keith, por qué no me informo inmediatamente este penoso incidente.
-Sé que debí informarle inmediatamente, pero no lo creí prudente ya que su salud no es la mejor.
-Y la joven Andrew, ¿se encuentra en su habitación?
-La joven Andrew se encuentra en el cuarto de meditación y conforme al reglamento ella ya no pertenece al alumnado de este colegio.
-Hermana Keith, no tome decisiones que no le corresponden – la directora hizo tocar una campanilla y entro la Hermana Margaret.
-Buen día, llamó usted Hermana Gray.
-Hermana Margaret, vaya inmediatamente al cuarto de meditación y con suma discreción lleve a la joven Andrew a su habitación.
-La joven Andrew... ¡en el cuarto de meditación!... ¿pero cómo es posible?
-Hermana Margaret después le pondré al tanto de la situación, por lo pronto apresúrese a acatar mi orden antes que los alumnos salgan de sus dormitorios.
-Enseguida Hermana Gray, permiso – la religiosa salió de inmediato.
-¿Por qué hace esto Hermana Gray?
-Creo que antes de tomar una decisión debo escuchar la versión de la joven Andrew y del joven Grandchester, estoy segura que se trata de un mal entendido, alguna explicación lógica debe de existir.
-Hermana Gray, con todo el respeto que usted me merece, creo que trata de evadir el reglamento, se perfectamente lo que vi y no solo fui yo, también la Hermana Marian y la Hermana Sophia lo vieron, o acaso... ¿cree que somos unas mentirosas?
-No dudo de sus palabras Hermana Keith, simplemente que considero justo escuchar las explicaciones de los alumnos en cuestión, en ningún momento se me ha cruzado por la mente hacer a un lado nuestro reglamento.