Estaba llegando a mi casa.
Mis lágrimas parecían no tener fin y mi corazón estaba demasiado dañado, pero no más que el de Valentín, que encima estaba destruido por mi culpa.
Valentín estaba viviendo un infierno por culpa mía, y encima había viajado hasta aquí, abandonando todo y yo le fallé. Le fallé a él, pero no a mí. ¿Eso es egoísta? Ni idea, pero tenía muchísima pena.Levanté mi vista cuando ya estaba cerca de casa y vi salir a Alan, quien apenas me vio, frunció el ceño y corrió hacia mí.
Cuando vi ese acto, me puse a llorar con más fuerzas aún.-¿Qué te hicieron?-preguntó enojado.
-Yo fui el problema-dije llorando.
-Vámonos de acá-dijo tomándome de la mano.
Me llevó con rapidez lejos de la casa, y sabía perfectamente a dónde iríamos. Al parque en el que íbamos a conversar, a contarnos nuestros problemas, a comentar sobre los chicos y chicas que nos interesaban y todo aquello.
Después de meses estábamos allí mismo, con una Alexa bañada en lágrimas y con un Alan responsable y preocupado.Me llevó una banca la cual estaba bien apartada del resto. Nuestra banca. Ambos nos sentamos y él me miró fijamente mientras pasaba un mechón de cabello por detrás de mi oreja y me despejaba el pelo de la cara, mostrándome débil por completo.
-¿Qué pasó, hermanita?-preguntó con un tono muy dulce y comprensivo.
Lo miré fijamente mientras intentaba limpiar las lágrimas que recorrían mis mejillas.
-Arruiné a Valentín. Arruiné nuestra relación, su corazón, todo. Arruiné absolutamente todo-dije sollozando.
-¿Qué hiciste?-preguntó tranquilo.
-Le fui infiel-solté con un hilo de voz.
Él me miró fijamente, sin hacer ni un gesto y me sonrió apenado.
-Con Isaac, ¿no es así?-preguntó obviando.
-¿Por qué lo dices?-pregunté.
-Hermana, tarde o temprano ustedes iban a volver a caer en ese amor que los envuelve incondicionalmente. Todos sabemos que son el uno para el otro, y esto tenía que pasar, tristemente. Quizás no de esta forma, pero, Alexa, iba a suceder igual-se encogió de hombros.
-Soy la peor...-solté entre lágrimas.
-No, hiciste lo que te nació y fue súper maduro haber admitido el error y haberlo hablado al instante. Alexa, hiciste bien en eso, y ahora tendrás que ver qué sucederá con Valentín, porque dudo que vuelva a casa.
-Quizás se vaya a un hotel o algo así. O quizás se devuelva a su casa-solté apenada.
-Está bien, eso es lo mejor. Cada uno necesita su espacio y ya está-dijo sobándome la espalda.
Respiré profundamente y me acomodé el cabello.
-¿Qué hago con Isaac?-le pregunté complicada.
-Escucha, quiero que sepas que yo los apoyo completamente. Además, tú le haces bien a él. Lo cambias, lo ayudas a ser mejor persona, y él en ti hace algo increíble.
-¿Qué hace?-pregunté curiosa.
-Te ilumina-contestó con una sonrisa.
-¿Cómo así?-pregunté mientras se me formaba una leve sonrisa de emoción.
-Cuando estás con él o hablas sobre él, tus ojos comienzan a tener un brillo increíble, tu sonrisa representa tu alma y no lo sé, Alexa. Si tú me preguntas, entre Valentín e Isaac, yo elijo a Isaac.
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(PAUSADA) El idiota de intercambio.
RomanceTras el intercambio de Alan, el hermano de Alexa, llega un nuevo chico a vivir con su familia. Isaac, un joven totalmente apuesto, pero un completo idiota rodeado de problemas. Alexa e Isaac, dos personas muy diferentes, pero con un sentimiento en c...