A salvo.

90 5 1
                                    

Estaba en su living, sentada mientras él hacía el café.
La verdad es que tenía una casa muy linda y grande. Por ningún momento me había imaginado eso.

-¿Y...?

-¿Y qué?-pregunté confusa.

-¿Me dirás por qué discutiste con tu mamá?

-Su forma de ver las cosas... no me gusta. 

-Dame un segundo-dijo levantándose del sofá.

-Claro.

Lo seguí con la mirada y noté que había ido a la cocina, en donde se demoró tan sólo unos minutos.
Luego, volvió al living, pero ahora con dos tazas con café en mano.
Cuando llegó a mi lado, me extendió su mano con la taza, la cual recibí junto a una cálida sonrisa.

-Vale, te escucho-dijo sentándose en el sofá, mirándome fijamente.

-¿Sabes cuando quieres ser de una forma y viene alguien y te dice que no puedes?-pregunté.

-¡Lo detesto!

-Bueno, eso sucedió.

-Uy...

-Quiero ser y hacer cosas, y no me lo permite, y es que siempre lo hace. Siempre me tira hacia abajo, siempre. Es una madre muy distinta. Yo quiero una mamá que me potencie, que me diga que puedo cumplir todas mis metas, pero ella no me dice eso. Me elige todo, elige cómo debo vivir, qué decisiones debo tomar, cómo debo hacer las cosas, y esas mierdas.

-¿Y lo has hablado con ella?-preguntó.

-Recién hoy, pero no del todo bien.

-Quizás ahí está el error.

-Pff... Mírame, mira lo que estoy haciendo. Contándole mis problemas al chico que me llevó en moto hasta la heladería-dije riendo.

-Y yo escuchándote feliz. Alexa, sólo debes desahogarte, yo estoy dispuesto a escucharte.

-¿En serio?-le pregunté.

-Por supuesto.

-Gracias, de veras-le di una sonrisa y luego le di un sorbo a mi café.

-Y cuéntame, ¿qué piensas hacer?-dijo para luego beber un sorbo al igual que yo.

-¿Ahora?-le pregunté.

-Sí.

-Iré a algún hotel, y me quedaré allí el tiempo que sea necesario-dije.

-Hey, Alexa, no es necesario.

-¿Qué dices?-le pregunté.

-Puedes quedarte aquí-me dijo con una amplia sonrisa.

-¡Oh, Dante, no! No te preocupes, en serio-dije sonriendo amablemente.

-No, Alexa, yo no tengo ningún problema, digo, encantado-me dio una sonrisa.

Definitivamente había sido muy amable, lo cual me encantaba. Y es que falta gente así. Además, amo que me escuchen y obviamente escuchar.

(PAUSADA) El idiota de intercambio.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora