¿Doy todo por perdido?

49 4 2
                                    

*Narra Isaac*

Estaba con Jack en la calle.
Me sentía muy, pero muy enojado. La sangre me hervía y Jack llevaba tiempo intentando calmarme, pero nada lo conseguía.
Alexa se había besado con Dante, y lo peor de todo es que los había visto. Había llegado tarde al bar, y me había acercado a mi grupo, cuando uno de ellos me dice que Alexa estaba allí, con un chico bailando, en plena pista. Así que cuando miré, efectivamente había sido así. Dante la había tomado por la cintura, y la había apegado a su cuerpo. ¡Maldito de mierda! ¿Por qué tenía que tocarla así? Me parecía repugnante su actitud. Y es que no podía tratar así a Alexa, como si fuese una cualquiera, porque está más que claro que no lo es. Luego vi como se besaron y juro por Dios que nunca antes en mi vida había sentido tanto dolor en mi pecho. Fue inevitable esa escena, así que salí por la puerta trasera del bar, llegando a la calle en donde están los autos de los trabajadores estacionados y montones de basuras del bar.

-¡Isaac, tienes que calmarte!-gritó Jack.

Quería gritar, pero me aguanté y en cambio de hacerlo, golpeé con fuerza la pared, haciéndome sangrar los nudillos.

-¡Estoy hasta la mierda de ese pedazo de mierda!-grité finalmente.

Jack se me acercó y me tomó de los hombros para intentar tranquilizarme, pero lo único que hice fue lograr zafarme bruscamente de su agarre.

-¡Venga, tío, tienes que tranquilizarte un poco!-repitió.

-Es que te juro que lo odio. ¿Por qué la tuvo que besar así?-dije articulando cada palabra mientras sentía mucho calor en mi cuerpo.

-Isaac, el muy idiota está aprovechando el momento. Todos sabemos que siempre le tuvo ganas a Alexa, y se notaba cuando iba contigo a las carreras. Él siempre la miraba de pies a cabeza-confesó.

-¡Se mira, pero no se toca! ¿Entiendes?

-Vale, cálmate un poco, chaval. Entiende que ustedes ya terminaron.

-Pero eso no significa que ya no siento cosas por ella-le dije ya más calmado, pero con dolor.

-Claro, pero hombre, ella cree que le fuiste infiel con Fiorella

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-Claro, pero hombre, ella cree que le fuiste infiel con Fiorella.

-¡Y eso es lo que más me molesta! No me deja hablar y explicarle lo que sucedió-le dije mientras me encogía de hombros.

-Por supuesto, y es que si yo fuese ella y hubiese visto esa escena, claramente no querría hablar contigo. ¡Venga, Isaac, tan sólo piénsalo! ¿Qué esperas que haga la chica? ¿Que se quede en la cama llorando y sufriendo por ti?-me dijo.

-Pero es que no me escucha-repetí.

-¡No lo hará, amigo! Debes tenerlo claro. No quiere hablar contigo, y como no quiere hablar, sólo te queda actuar.

Me quedé en silencio un momento, y lo miré.
El dolor de mi puño se incrementaba y sentía como comenzaba a arder y a correr líquido por mi mano, lo cual era sangre, pero no me importaba.

-¿Actuar?-pregunté.

-¡Claro! Debes actuar, porque está más que claro que Alexa no quiere escucharte, pero en fin. Harás algo para que quiera hacerlo, ¿entiendes?

-¿Como qué?-pregunté haciéndole un gesto para que siguiera con la idea.

Me miró sonriendo despreocupado

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Me miró sonriendo despreocupado. Esa sonrisa que da Jack, es exactamente la que me da tranquilidad, porque sé que tiene un plan increíble que no falla.

-Aria y yo nos encargaremos. Mañana en la cafetería, a las nueve de la mañana, ¿vale? Allí conversaremos todo-dijo seguro.

Lo miré y le di una sonrisa algo melancólica, pero agradeciéndole de todas formas.
¿Iría mañana a las nueve? Por supuesto que sí. Iba a hacer lo que fuera para tan sólo lograr tenerla de nuevo en mis brazos.
Nos despedimos y me alejé de aquel lugar.
Entré de nuevo al bar, me despedí de mi grupo y luego salí por la puerta principal, pensando en la escena de mierda que me había tocado ver.
Y es que es tan doloroso ver a la persona que amas, con alguien más... Los vi allí, besándose, bailando juntos, riendo. Veía cómo Alexa jugaba con su precioso cabello, como escuchaba la música y bailaba tan alegre, y detestaba no poder estar allí con ella a causa de un mal entendido.
Me fui por el centro de la calle, ya que no pasaban autos, así que del bolsillo de mi chaqueta, saqué un cigarrillo y un encendedor y lo prendí. Necesitaba fumar. Estaba muy ansioso y perdido. Caminé bajo la noche despejada, llena de estrellas. Estaba muy linda, pero Alexa invadía mis pensamientos todo el tiempo. Sus ojos, sus cabello, su sonrisa, sus labios... ¡Esos labios que el imbécil de Dante habían probado! De amor, pasaba a rabia y de rabia pasaba a tristeza. ¡Todo en segundos!
Seguí caminando, con la cabeza agachada, con la mano adolorida y con sangre, pero más me dolía el corazón.

(PAUSADA) El idiota de intercambio.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora