**-Narra Erick-**
- ¡Clarence! ¡Clarence! - grité buscando al chico por todo el salón principal.
- ¿Eh? ¿Q-qué sucede Señor? - estaba guardando unos mapas, su tono de voz se notaba nervioso.
- ¿Ya pasaste a saludar a el señor Everville? - le pregunté serio.
- Pues, ya lo hicimos.
- ¿Y declaró algo?
- No.
- ¿Qué hicieron con él entonces?
- Pues, lo torturamos intentando que hablara, pero sin querer acabamos matándolo.
- ¿¡QUÉ!? ¿Acaso eres idiota? ¿Cómo van a matar al último testigo? ¿Ahora cómo demonios se supone que encontraremos "El Alba"? Esa maldita joya vale
millones - me alteré y lo sujeté del cuello de su traje alzándolo un poco.
- P-perdón señor, p-pero p-p-podría s-soltar... ahh - intentó hablar pero me di cuenta que se estaba quedando sin oxígeno por su rostro que estaba enrojeciéndose.
Lo solté aún alterado y comencé a dar vueltas por el salón con las manos en mi cintura pensando que haría, Clarence estaba respirando profundamente recuperando oxígeno.
- Señor - el chico recuperó la compostura y me habló serio - tal vez el mapa lo tenga Revólver, en serio parecía que el señor Everville no tenía nada, revisamos toda su casa.
- Lo debió haber escondido, y no seas idiota, Revólver está muerto.
- No señor, el capitán Bryan Borderoy afirmó que vió al capitán Revólver, y que era mujer.
- ¿Mujer? Oí que Revólver tenía una hija, pero nunca supuse que ella tomaría su lugar.
- Como sabemos, el capitán Revólver siempre buscó "El Alba", él tenía en su posición todos los mapas y documentos de este tesoro - dijo el chico.
- Cierto, entonces seguramente su hija debe poseerlos ahora - dije - ¡Clarence! Hay que buscar a la hija de Revólver, consigue información.
- Entendido señor - hizo un saludo militar - lo que sé hasta ahora es que ella es la capitana del Ocaso, tiene una tripulación de acerca de 40 hombres.
- E-espera, ... - me vino a la mente el rostro de Marina, pero no puede ser ella, ella no.
- ¿Sucede algo señor Erick? - me miró preocupado.
- No, ahora lárgate y busca información.
- Si señor - se retiró del salón.
Demonios, tengo que encontrar a esa maldita capitana y recuperar mis mapas, El Alba será mío a como de lugar.
**- Narra Marina-**
-^^9:46 pm^^-
Que aburrimiento...
Ya Ketchi está durmiendo a mi lado y Maya anda en sabe Dios donde...
Estar acostada en mi actual cama no es del todo agradable, digamos que está demasiado dura para mi gusto.
Miré al niño y sonreí, me siento como su madre, se ve muy adorable durmiendo.
Por un momento me vino a la cabeza:
¿Qué es el tesoro que mi padre dedicó toda su vida en encontrar?
A ver, se que es "El Tesoro del triángulo de las Bermudas" pero, ¿exactamente que será?
¿Oro? ¿Joyas? ¿Reliquias? ¿Piedras preciosas? ¿Barco hundido?
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Cosas Del Mar ©
Adventure~•~Que es mi barco mi tesoro, que es mi Dios la libertad, mi ley la fuerza del viento, mi única Patria; la Mar~•~ ... ~Si por amor te llevé al paraíso, por orgullo te arrastro hasta el infierno~ Tras la trágica muerte de su padre, Marina Ocaso here...
