Juan
No puedo creer lo que estoy escuchando. No puedo creer que ella no se de cuenta de todo lo que siento por ella. Me acerco a ella, me inclino y la acuno en mis brazos, siento su aroma, siento su piel y aquí me siento en mi hogar, aquí con ella.
-Pequeña, solo te deseo a ti. Ya no se como explicar todo lo que siento por ti, ya no se que hacer para que lo entiendas.
-No quiero perjudicarte.
-Lo único que me perjudica es estar lejos tuyo, es no recibir respuesta. Luche amor, luche cada segundo, te di el espacio que me pediste. Pero luego cuando no me respondías, supe que ya no sentías nada por mi y para finalizar recién en la iglesia me corriste la mirada y eso me mato.
-Nunca me voy a perdonar todo el daño que te cause, nunca en la vida. Pero Juan soy demasiado egoísta para dejarte ir, no puedo hacerlo, no de nuevo. Pienso luchar por tu amor, voy a volver a conquistarte, voy a recordarte lo bine que lo pasamos, voy a recordarte cuanto te amo. Voy a luchar por ser una mujer para estar a tu lado.
-No necesito que me recuerdes nada, te amo así como sos testaruda, orgullosa, hermosa, buena persona, inteligente, cariñosa, amable, noble y muchas cosas más. No necesitas esforzarse por nada, te amo así tal cual sos. Para mi sos una mujer, no te veo como una niña que va a la universidad, no me interese lo que opinen los demás. solo me interesa lo que aquí sucede.
Beso frente, dejo de llorar y ahora solo hace unos ruiditos con su garganta. Le pido que respire, ella me hace caso y comienza a tranquilizarse. Sus manos acaricia mi cabello, quizás no le guste mi nuevo look. Pero ahora solo puedo pensar en sus caricias, disfruto cada una de ellas.
-Te cortaste el pelo y te quitaste la barba -acaricia mi rostro y me observa.
-¿No te gusta? -ella me estudia, me observa como si fuera un experimento de ciencias.
-Me gusta, luces más grande -enarco mis cejas y ella sonríe.
-¿Me estas diciendo viejo? -pincho su estomago. Niega con su cabeza y se sujeta de mi cuerpo, acaricia mis brazos.
-Estas enorme -susurra, sonrió ante su comentario.
-Me volví muy bueno con el boxeo y las pesas, corro todos los días. Desde que te fuiste solo hago eso y trabajo sin parar -acaricio su espalda.
-Me tendría que sentir culpable, pero cariño estás para comerte -besa mis labios, aquí está regresando mi Alicia.
-Hablaste tu, ¿Te viste al espejo? -beso su nariz.
-Me volví muy buena con el asunto de correr, todos los días lo hago. Me recuerda a ti -la acerco más a mi cuerpo y la abrazo, siento su aroma, siento sus manos alrededor de mi nuca. La siento a ella.
-Prométeme que nunca más nos vamos a separar, prométeme que nadie va a entrar en nuestra relación, prométeme que de ahora en más vamos a hablar.
-Te lo prometo -besa mis labios.
-Te amo Alicia, te amo te amo -lleno su rostro de besos.
-Te amo Juan, como nunca he amado a nadie.
-Lo vamos a lograr -acaricio su espalda.
-No me quiero volver, no quiero dejarte -besa mis labios.
-Cariño, siempre te dije que te iba a apoyar en todo. Estas haciendo un trabajo increíble en la universidad, sera un tiempo más. Luego veremos que hacemos, si vuelves o si yo voy. Pero ahora solo disfrutemos esto, te quedan dos días para quedarte.
ESTÁS LEYENDO
PERDURAR
Romance¿Cuánto puede perpetuarse una persona en tu corazón? Esta es la historia de Juan y Alicia. Solo basto un saludo, para adentrarse en un mundo lleno de sensaciones y emociones nunca antes sentidas por ninguno. Ni Juan, ni Alicia pudieron borrarse de...
