Capítulo 36

143 7 1
                                        

Juan

Tenerla en mi brazos, hacerle el amor durante toda la noche. Decirle cuanto la amo, cuanto la admiro, lo perdido que estoy si ella se va de mi lado. Esto es lo que estuve esperando durante casi un año, extrañaba su cuerpo, sus curvas, su sonrisa, esos ojos mielosos. 

-Te amo -susurro sobre sus labios, no quiero que se vaya. No me quiero volver a separar. 

Ella aún duerme sobre mis brazos, hace tiempo que no descasaba como hoy. Deben ser pasado el mediodía, no tengo ningún interés en levantarme. Si pudiera helar este momento lo haría. ME quedaría así con ella, sobre mi cuerpo, nuestras piernas entrelazadas. Su rostro escondido en el hueco de mi cuello. Su cuerpo desnudo, mis manos acariciando cada parte de ella. 

Está hermosa, su cuerpo está malditamente perfecto. Sus piernas un poco tonificadas y mierda que ese trasero está en su mejor momento. Al parecer ella también estuvo haciendo gimnasia. Su cabello tiene una pequeñas iluminaciones, que hacen que su rostro se vea más fresco. 

Comienza a hacer unos pequeños ruiditos con sus gargantas, cuanto extrañaba aquellos soniditos. Se pega más a mi cuerpo y besa mi cuello.

-Mmm -comienzo a acariciar toda su espalda y termino en la parte baja de su cintura, con mis manos ancladas en aquella zona. 

-Buenos días osita dormilona -beso su frente. 

-Me quiero quedar así para siempre -una risa se me escapa. 

-No eres la única. 

-Buen día mi amor -vuelve a besar mi cuello. 

-¿Qué planes habías hecho para hoy? -pregunto mientras acaricio su cabello, se que le encanta y su cuerpo la delata.

-Estar contigo -beso su cuello. 

Luego de un mediodía lleno de besos y caricias, preparo un desayuno bastante cargado para nosotros. Le ruego que se quede en la cama, la niña escurridiza quiere estar a mi lado. Pero pienso atenderla durante todo el día. 

Desayunamos entre risas, caricias, besos. Planeado nuestro día, esta noche haremos una cena así puede venir mi hermana con Mateo, Franco, Florencia y  Julio. No quiero ni pensar en mañana, se va por la noche. Muero por irme con ella, pero el lunes debo presentar el proyecto en el que estoy trabajando y luego estoy lleno de trabajo. 

-Pronto es tu graduación -comento mientras lavamos los platos. 

-Aún falta osito, más de cuatro meses -de solo pensar que voy a estar lejos de ella durante esos meses, mi corazón se estruje.

-No me lo pienso perder por nada del mundo, seremos un montón cariño. 

Luego el tema de la graduación quedo sanjado, ya se estaba acercando la hora de la cena. Así que fuimos a comprar algunas cosas al super, mi chica insistió en cocinar algo. Y también en manejar mi camioneta, así que ahora la estoy observando en mi gran camión con su vestido largo negro todo entubado y sus zapatillas. Su cabello suelto, ahora lo tiene corto por los hombros, su rostro sin una gota de maquillaje y sus lentes rojos. 

-Estas muy sexy -ríe ante mi comentario y decido tomar un par de fotos de este momento. 

-No me saques fotos, estoy horrible -tapa su rostro con una mano. 

-Estas hermosa -coloco mi mano en su rodilla y seguimos nuestro camino hasta el super. Estaciona como si lo hiciera todo los días. 

Se baja de un salto, yo simplemente extiendo mis piernas y ya casi toco el piso. Se coloca a mi lado y pasa su brazo sobre mi espalda, imito su movimiento y la atraigo a mi cuerpo. 

PERDURARDonde viven las historias. Descúbrelo ahora