Confesión.
Los fuegos artificiales estallaron en el cielo, coronando el triunfo de la misión de ese día, además no había vista más privilegiada que ese enorme árbol. Los tres adolescentes de pie en sus ramas observando el cielo nocturno, su maestro se hallaba sobre las increíbles raíces enmarañadas y sobresalientes. Hace hasta unas horas, durante el día habían ido a ayudar a montar el espectáculo pirotécnico, en medio del trabajo les robaron la pólvora a la hora del comienzo del festival, en medio de toda la muchedumbre, la comida, los juegos, las tiendas, el templo y todo el gentío, hallaron a los ladrones y retractores del festival. Ver los fuegos artificiales iluminan el cielo lleno de colores, los llenaba de orgullo, y la felicidad del éxito de un día lleno de trabajo.
No podía ser más satisfactorio en este punto.
—¡Sarada!— gritó el rubio para llamar su atención pese a estar a escasos metros de ella —¡Me gustas, Sarada!— gritó justo después del silencio vacío entre fuego y fuego, por lo que se escuchó inconfundiblemente. Mitsuki afinó esa vista de serpiente y se bajó de la rama para darles espacio a sus amigos. Eso era algo más íntimo de lo que estaba acostumbrado a ver, entretanto Konohamaru se puso nervioso y se limitó a ver atento las reacciones de Sarada.
Los ojos negros de la Uchiha brillaban de colores reflectando los fuegos artificiales estallando, descifrando lo recién escuchado. En su mente albergaba una vaga pero creciente duda de; tal vez escuche mal... Porque sería mucho más fácil de aceptar.
—¿Qué dices Sarada?, ¿Saldrás conmigo?— Su entonación estaba llena de entusiasmo. Amor juvenil en los ojos y un rubor casi en toda su cara. Su cuerpo denotaba mucha confianza en que así sería, "Sarada su novia" a partir de ahora. Por eso lo había propuesto con mucha soltura, lo más probable era que lo había ensayado repetidas veces en casa frente a un espejo.
—Ehm... Yo... No— sintió mucha presión en ese momento. —¿Me darías unos días para pensármelo?... A solas. Necesito tiempo y espacio.
Hubo un poco de confusión al principio —claro, unos días, estaré esperando tu respuesta— selló su frase con una sonrisa, se bajó de la rama del árbol con la mano en los bolsillos —Konohamru-nichan vamos a hacer el reporte nosotros—. Bajo la voz y le puso la mano en el hombro a Mitsuki —lleva a casa a Sarada.
El chico serpiente entorno los ojos —¿Por qué yo? Te acabas de confesar, sabes lo incómodo que es eso, podrías haberme avisado antes—. Protestó. Lo había tomado por sorpresa tanto como a la Uchiha, él no se lo vio venir, por otro lado estaba claro que Sarada usaría ese tiempo para quejarse, o bien hablarle de lo encandilada que quedó por la propuesta, por supuesto que no quería estar en medio de esto tan pronto, seguro que luego sería cada vez más difícil, y más incómodo para él.
Boruto junto las manos y su amigo rodó los ojos rindiéndose.
Terminaron de ver los fuegos artificiales en completo silencio, tanto Boruto como Konohamaru se fueron antes sin terminar de ver el espectáculo. Por suerte estaban en una aldea cerca de Konoha por lo que volver no sería un problema, el cielo dejó de iluminar por las luces de las lámparas decorativas y el bullicio del gentío era lo único que los abstrajo de la situación actual, el ruido de la noche de festival. Sarada bajó y dio un gritó ahogado cuando vio que Mitsuki estaba ahí esperando, se llevó la mano a la boca y abrió los ojos como platos.
—¡Mitsuki! estabas aquí, ¡Dios! qué susto me diste— sujetó sus manos en su pecho.
—A Sakura-san no le gustara que llegues sola a tu casa— inventó una excusa para no decirle que fue idea de Boruto.
—Si, cierto, pero no tenia porque enterarse mamá— le dio un golpecito en el hombro y se echó a andar —no tenías porque molestarte.
Buena parte del camino hablaron de cosas vagas, la chica cada vez ralentizaba el andar, se notaba que no quería llegar a casa todavía. Mientras el albino estaba muy agradecido que no estaba siendo usado para descargar la frustración, ni la emoción que estaba sintiendo la chica, es más le estaba costando trabajo leerla. Estaba contenta con la confesión, estaba molesta, ¿Cuál de las dos?
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Primer amor: Agridulce
Hayran KurguBoruto se acaba de confesar, al termino de una misión exitosa en frente de todo el equipo, Sarada lejos de aceptar le pidió más tiempo, pero el rubio dio por hecho que ella aceptaría y solo se estaba haciendo la difícil, Sarada por su parte necesita...
