22. Charlie

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Hoy era viernes

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Hoy era viernes.

Los viernes no eran para salidas, ni para citas, ni para planes improvisados. Eran para Charlie.

Desde que se lo prometí, iba a verlo cada semana. Sin faltar. Era la única promesa que sentía que todavía podía cumplirle a Dereck.

Después del instituto, Patrick me dejó en casa. Durante el camino insistió en que saliéramos un rato.

—Podemos ir por algo, aunque sea un helado —propuso, girando el volante con una mano.

Negué suavemente.

—No puedo los viernes.

—¿Siempre?

—Siempre.

Me miró de reojo, curioso, pero no insistente.

Le conté. Le hablé de Charlie. De la promesa. De que los viernes eran sagrados.

Patrick no hizo bromas. No hizo comentarios livianos.

Solo asintió.

—Entonces los viernes son intocables —dijo—. Te traigo y te recojo si quieres.

Esa simple frase, sin dramatismo, me dio paz.

Entré a casa, me duché y me cambié con ropa cómoda. No necesitaba impresionar a nadie allí. Tomé mi bolso y caminé hasta la casa de Charlie.

Toqué el timbre.

Segundos después, la puerta se abrió.

—¡Grecia! —dijo con esa sonrisa cansada pero genuina—. Pasa, pasa.

La casa olía a café recién hecho y a madera antigua. Todo seguía igual. El mismo sillón. La misma lámpara torcida. La misma fotografía enmarcada de Dereck en la repisa.

—¿Cómo has estado? —pregunté, dejando mi bolso junto a la puerta.

—Bien... tomé tu consejo.

Levanté la vista.

—¿Sí?

—Empecé a trabajar más en la radio. Al principio estaba perdido, desorientado... me sentaba frente al micrófono y no sabía qué decir. Pero ahora... —sonrió apenas— ahora me hace bien. Me distrae.

Sentí algo tibio en el pecho.

—Me alegra. Y no es "bien"... lo estás haciendo increíble. He escuchado que mencionan tu programa en otras radios. De verdad.

Él bajó la mirada, como si no estuviera acostumbrado al elogio.

El silencio se hizo más denso cuando pronuncié su nombre sin pensarlo demasiado.

—Quién pensaría que hace tanto no tenemos a Dereck con nosotros... ¿no?

Mi voz salió fina, quebrada.

Huracán adolescenteHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora