― ¿Seguro que no quieres jugar? Jeno y yo podemos cederles el turno.
Renjun se acomodó los lentes de sol y dejó que su bolso se desplomara en el camastro junto a la alberca. Hacía un clima muy agradable esa mañana, gracias a que las lluvias de esa primera semana de agosto lograron limpiar el cielo de la contaminación y dar vida a las plantas en la ciudad.
―No sé jugar.
Las tres parejas se habían reunido en el centro deportivo al que Yi Dalsik les había invitado, y luego de mucha discusión, decidieron que era mejor jugar tenis en parejas, solo que una jugaría con una parejita de recién casados que jugaba en la cancha próxima. No obstante, Renjun se había negado determinantemente a jugar, con el traje de baño listo y decidido a asolearse junto a la alberca, dejando a Yukhei plantado y con el equipo de tenis listo en vano. Apenado por la situación, Jaemin decidió ir por él, fracasando en su intento por convencerlo.
Era evidente que las cosas seguían tensas entre Renjun y Wong Yukhei, lo cual hacía que la experiencia en el club fuera incómoda para todos. El pobre de Dalsik incluso sugirió que todos se asolearan un poco para no dejar solo a Renjun, pero el bajito fue tajante cuando dejó en claro que prefería estar a solas.
―Yo tampoco sé jugar, ni siquiera lo hacemos para competir, es solo por diversión, Jun.
―Mejor ve con ellos ―insistió el rubio, acomodándose en el camastro―, quiero tomar un poco de sol.
Rendido, Jaemin se regresó a la cancha. Sacudió la cabeza en negación, haciendo entender que Renjun no dio su brazo a torcer, y tampoco pasó por alto la expresión decepcionada del alto moreno en la banca, con raqueta en mano y un suspiro de resignación.
―Juguemos tres sets ―sugirió Jeno, colocándose junto a Jaemin frente a la red que los separaba de Dalsik y Haechan―, el equipo que pierda paga el almuerzo.
―Hay que hacerlo más interesante ―intervino el moreno, con esa típica mirada retadora que comenzaba a provocar escalofríos en Jaemin―. ¡Intercambiemos parejas! Jeno conmigo y Nana con Dalsik.
―No estoy seguro de que me agrade mucho esa idea ―respondió Dalsik, con una sonrisa tenue y la mirada de deseo hacia su joven pareja.
― ¡Hay que ser justos, daddy! Tú y yo sabemos jugar, pero no estoy seguro de que el señor Lee sepa. Y ni qué decir de Nana. ¡Apenas puede sostener su raqueta!
Aquello hizo reír a los dos mayores a costa del sonrojo del pelirrosa, quien amenazó a su amigo con estamparle la raqueta en la cabeza.
―Ya verás que aprendo rápido, ¡Dalsik y yo ganaremos!
Sonriendo por haberse salido con la suya, Donghyuck intercambió lugares con su amigo, entonces las dos parejas establecieron el modo de juego y se colocaron en sus respectivas posiciones.
Después de todo, no había sido mala idea haber intercambiado, porque desde su lugar Jaemin podía apreciar lo terriblemente sexy que Jeno lucía jugando con tanta dedicación como si su vida dependiera del marcador. Fruncía el ceño, respiraba furiosamente, y los músculos que se le marcaban lo hipnotizaban al punto de dejarle el juego al pobre Dalsik.
― ¡Nana, concéntrate! ―insistió el empresario, la pareja de Jeno y Hyuck llevaba la ventaja, y si ellos anotaban el último punto, Jaemin y Dalsik perderían el primer set. Pese a la advertencia de Dalsik, fue demasiado tarde para cuando Jaemin reaccionó, puesto que Haechan se encargó de anotar el punto
¿Cómo podía concentrarse cuando Jeno lucía tan ardiente jugando al tenis?
Peor aún, ¿cómo podrían ellos ganar? Si Jeno era un buen jugador, sin considerar lo competitivo que se ponía en asuntos como ese, aunado al hecho de que todos parecían saber jugar menos él.
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Distaste | nomin
FanfictionCon Jeno, la vida de Jaemin adquiere otro sabor. El conocer el mundo sugar abrió toda una amplia gama de sabores que acariciaron sus sentidos como el más exquisito manjar. Con Jeno, la vida de Jaemin es dulce cuando lo conoce, agrio cuando se reencu...
