no me odien pls
A lo largo de la semana, la vida de Jaemin se volvió una agradable rutina en la que Jeno y él se daban los buenos días, se compartían fotos de sus desayunos y conversaban hasta que uno de ellos se ocupaba con las clases o en alguna reunión.
Si no fuese tan iluso, pensaría que eran un par de enamorados que comenzaban a conocerse.
Luego del incidente en su departamento, Jaemin entendió que el quedarse a solas era peligroso para ambos, y aunque su lado racional le obligaba a evitar situaciones como aquella, su lado egoísta le rogaba por su cercanía nuevamente.
No se habían vuelto a ver desde aquella vez, pero mantenían el contacto, e incluso la salida al cine parecía ir enserio porque Jeno le reiteró la invitación para el miércoles. Jaemin había esperado con ansias a que ese día llegara, y a pesar de que en la noche debía verse con Taecyeon, la euforia por tener otra cita con Jeno opacaba cualquier pensamiento de pasarla con el político.
Finalmente, el tan ansiado momento llegó. Salió de clases y corrió a su dormitorio para ducharse y embellecerse, incluso con mayor dedicación de la que le ponía cuando le tocaba reunirse con su nuevo daddy. Se colocó un poco de sombra en los ojos y brillo en los labios, pantalones negros ajustados, cuello de tortuga y una chaqueta blanca para protegerse del clima de mediados de octubre.
Estuvo listo casi veinte minutos antes de que Jeno pasara por él al campus, y cada instante lo ponía a temblar pensando que el mayor olvidaría su encuentro de ese día. Afortunadamente, unos tres minutos antes de las cuatro, recibió el mensaje de Jeno que lo esperaba afuera, y tuvo que reunir todo su temple para apaciguar los latidos erráticos de su corazón.
Por dios, solo irían al cine. Al oscuro y privado cine, en donde cualquier cosa podría suceder.
Apartando esos pensamientos de su cabeza, Jaemin salió de su dormitorio hacia la entrada del campus, en donde el conocido Bentley negro se encontraba parqueado. Cuando se adentró, le sorprendió ver que Jeno llevaba el cabello completamente hacia atrás, apenas un mechón rebelde se colaba para adornar su frente, a diferencia de su usual peinado de coma. Tuvo que reprimir un jadeo por lo guapísimo que se veía.
―Hey, Jaemin ―sonrió el mayor―. ¿Listo?
―Eh... sí ―respondió, parpadeando repetidas veces en confusión.
― ¿Sucede algo? ―cuestionó el mayor, dirigiendo el auto hacia las calles de camino al cine más cercano al campus. Jaemin continuaba sin apartarle la mirada. ¿Acaso sabía lo que provocaba en él? Con ese abrigo negro, el cuello de tortuga y los pantalones ajustados parecía un joven soltero llevándolo a una cita de verdad.
―No, es solo que... tu cabello.
― ¿Exageré? ―cuestionó algo tímido, lo que a Jaemin le pareció por de más tierno―. Pensé que, bueno... se me vería bien un cambio.
―Luces increíble ―Jaemin jura que eso salió inconscientemente, ¡pero es que no podía evitarlo!
―También tú, Jaemin ―rio el pelinegro―. Como siempre.
Llegaron al cine en cuestión de minutos, eligieron una película independiente a petición de Jaemin, según él para «apoyar a sus futuros colegas». Jeno también compró casi media dulcería para él, y entraron a la sala ataviados de palomitas, chocolates, gomitas, smoothies y nachos con queso.
― ¿Sabes de qué va la película?
―Solo sé que es de una pareja que termina formando parte de un culto. Los secuestran o algo así ―comentó Jaemin mientras se acomodaban en sus asientos. Jeno incluso compró asientos en la sala VIP, así que podían conversar a gusto incluso cuando la película comenzara.
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Distaste | nomin
FanfictionCon Jeno, la vida de Jaemin adquiere otro sabor. El conocer el mundo sugar abrió toda una amplia gama de sabores que acariciaron sus sentidos como el más exquisito manjar. Con Jeno, la vida de Jaemin es dulce cuando lo conoce, agrio cuando se reencu...
