La "perfecta" vida de la "perfecta" Irene da un gran giro cuando se acerca a Seulgi y deciden establecer un tipo de amistad. Los problemas vienen y surgen sentimientos nunca antes sentidos que probablemente hagan que salgan lastimadas.
Pero, dicen...
Despertó sola, estaba en una habitación desconocida, y sola. Recordaba haber tenido a su lado a Seulgi, ¿por qué ya no estaba aquí, a su lado?
—Sí, mamá —escuchó la voz de la menor—. Estoy comiendo bien. Mina vive conmigo, puedes estar más tranquila.
Joohyun salió de la habitación y se topó con ella. Estaba hablando por teléfono con su madre.
—No me ha pasado nada malo, estoy bien —dijo—. Daniel y el tío están cuidándome igual. Oh, olvidé decirte, pero estoy comenzando a trabajar con ellos, solo es para pagar los gastos.
Parece que su hermano ya había entrado al negocio de su familia, al igual que Seulgi, pero era solo para salir adelante.
—Debo irme, te llamo luego —colgó.
—Trajimos pan —entraron las dos personas que estaban en la sala la noche anterior—, también galletas.
—Genial, acabo de terminar el café —indicó la castaña oscura—. Baechu, ¿te quedarás a desayunar?
—¿Yo? —se señaló, todas sonrieron y asintieron— C-claro.
Se sentó al lado de Seulgi, frente a la pareja.
Chaeyoung comía una tostada con mermelada de fresa, mientras que Mina solo tomaba el café, y Seulgi comía un pan. Joohyun se fue por las galletas, le gustaban, y viendo el empaque, sabía perfectamente de que cafetería salieron. Se sentía un poco incomoda. Desde que se fue su mejor amiga y Kang, jamás volvió a tener un desayuno con otras personas que no fueran de su familia o los empleados de la casa, no había vuelto a pasar por eso de comer con amigas. No podía decir que lo hacía con Jisoo o el Consejo, porque todo eso era diferente, salir con Kim era como una cita y los del Consejo eran sus compañeros, casi amigos, y hablaban sobre trabajo.
—¿Pasa algo? —preguntó Seulgi.
—Extrañaba esto —dio un sorbo a su café—. Desde lo que pasó, no he vuelto a desayunar con amigos.
—¿Qué harán después? —consultó la más baja.
—Mina ya se va a dar un gran espectáculo, y nosotras tenemos que ir a la convención a presentar nuestros cuadros —contestó Kang.
—¿Cuadros? No sabía que ese tipo de ayuda te dio mi mamá —mencionó Irene—. Pensé que fuiste por el campo de baile.
—Gigi se fue por el arte, al igual que Chae —habló la japonesa—. Yo me fui por danza, aunque al principio estaba con Seulgi, me cambió por este tigre.
—¿Vas a participar en el recital de navidad? —curioseó, y Mina asintió— Espera... ¿Myoui Mina?
—Originaria de Japón, la mismísima Minari —dijo Chaeyoung, simulando que sus dedos eran las baquetas y la mesa el tambor.
—Mi mamá no deja de hablar de ti —comentó la pelinegra—. Dice que eres sumamente talentosa, y está tratando de convencerme para volver al escenario y hacer un tipo de colaboración.
—Oh, me encantaría ver a la grandiosa Bae Joohyun bailando o tocando en público —expresó Seulgi.
—Eres la hija de Taeyeon —Mina estaba emocionada— Eres igual de hermosa que ella, ¿por qué no me di cuenta desde anoche?
—Bueno, escuché que harás de cisne negro —mencionó—. Ahora que sé quién eres, le diré a mi mamá que si iré con ella.
—Pero antes está la exposición de ellas —señaló a las castañas oscuras—. ¿Quieres acompañarme?
—Estaré encantada de ver lo que hacen.
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