Despertó al escuchar los gritos de sus padres en la sala. ¿Por qué discutían tan tarde? Sabía del proceso de divorcio que se estaba llevando, aunque no conocía del todo las causas. También sabía que su papá se estaba por mudar a una nueva casa, el divorcio ya estaba, solo faltaba que fuera oficial; lo único que faltaba, y no deseaba, era que saliera en todas las noticias.
Bajó, curiosa, y se quedó en el último escalón viendo como sus padres discutían.
—¿Cómo pudiste hacer eso? —exclamó su madre, parecía enojada— ¡Es nuestra hija!
—¡No permitiré que mi hija sea eso! —contestó— Sería una vergüenza que saliera a la luz esa relación.
—¿Y tuviste que obligarla a irse, haciéndole pensar a Irene que era un juego y que estaba mal?
No entendía porque discutían, pero al escuchar esa pregunta de su madre pensó en algo más. Seulgi. Era la única persona que se fue de la nada y no sabía nada de lo sucedido.
—Era lo mejor. Esa niña era mala influencia para ella.
—¿Por qué? —musitó. Le generó cierta rabia escucharlo— ¿Cómo?
—Es una niña, solo había que decirle que pasaría esto o aquello si no se alejaba de Joohyun. También convencí a su padre para un mejor puesto en Japón —confesó, pensando que estaban solos—. Todos salimos ganando, fue lo mejor.
—¿Todos? —Irene alzó un poco la voz. Le enojaba saber que todo su sufrimiento fue causado por su padre— ¡No digas que ganamos todos!
—¿Qué haces acá, hija? —trató de hacerse el inocente.
—¿Por qué hiciste todo eso? —preguntó, conteniendo las lágrimas— ¿Qué tipo de padre le arrebata la felicidad a su hija?
—¿Felicidad? —el mayor soltó una molesta carcajada— Mírate, estás mejor sin ella. Gozas de lujos y tienes más, ¿por qué llorar por una mocosa?
—¡Porque la amo! —gritó, involuntariamente. Y ahí estaba la verdad, lo que ocultaba. Porque aun amaba a Seulgi, incluso después de haber pasado tres años sin saber de ella, con el corazón roto; ella seguiría amando a Seulgi, sin importar qué.
—No —exclamó—. ¡Eso no está bien!
—¿Arreglar un matrimonio con alguien mejor que tú, es mejor? —exclamó, las lágrimas aparecieron— ¿Esa es la razón de su divorcio?
—Descubrí cosas —contestó su madre—. No puedo permitir que el hombre que te arrebató la felicidad siga aquí; no dejaré que siga lastimándote.
—Tú no eres una lesbiana, no lo puedes ser.
—¿Cómo pudiste...?
—¡No tenía alternativa! —gritó— Era mejor hacer que se fuera y te dijera todo eso, igual que perdieran todo contacto. Por eso extravié tu teléfono y compré uno nuevo, no quería que se volvieran a ver.
Ahora entendía todo, todo su sufrimiento era debido a su padre, su ruptura, su decepción, su rencor hacia Seulgi; todos los sentimientos negativos que tenía eran debido a él, no a ella ni a Kang.
—¡Te odio!
Tras decir eso, salió corriendo a casa, sin un paradero, en concreto. Era peligroso salir en la madrugada a las calles de la ciudad, quizás tenían buena seguridad y todo eso, pero no faltaban personas que se burlaban de ella y hacían lo que querían.
Sus lágrimas le nublaban la vista, pero pudo reconocerla de lejos, y aunque quisiera dar la vuelta, no podía, no tenía a donde volver. Era demasiado tare para reaccionar, aquella chica se acercó preocupada a ella.
—Baechu, ¿qué sucede? —preguntó.
—Soy una idiota —dijo.
Seulgi la abrazó, para seguidamente hacer lo que siempre hacía al ver triste a Irene; acarició suavemente su cabello y se mantuvo en silencio, pero dándole a entender que estaba con ella.
Incluso si estaba preocupada por ella, no podía decir idioteces e interrogarla. Joohyun le diría lo que sucede hasta que estuviera totalmente calmada, es por eso que siempre se quedaba en silencio y trataba de trasmitirle su apoyo en un abrazo.
—Ya sé lo que realmente pasó.
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Perfección | SEULRENE
RomanceLa "perfecta" vida de la "perfecta" Irene da un gran giro cuando se acerca a Seulgi y deciden establecer un tipo de amistad. Los problemas vienen y surgen sentimientos nunca antes sentidos que probablemente hagan que salgan lastimadas. Pero, dicen...
