- Esteban es normal que reaccione así, tú mismo sabes que es difícil de asimilar.
- Ya pero no puede contradecirme de esa manera, ¡que soy su jefe!
- Vamos, trata de entender anda...- "no tengo paciencia suficiente para esto."
- Jessica me parece una falta de respeto, lo mires por donde sea, somos militares.
Como los niños pequeños, enfadado porque no le dan el trato de favor que espera, esto se pone cada vez más interesante, ¡señor, ayúdame!
- ¿Y tú cómo reaccionarías? Vamos, ponte en su lugar, para eso se crearon estos protocolos - ¿de verdad tengo que explicárselo así?
- Así no...
- ...Se crearon para poder hacérselo más llevadero porque es imposible de creer, por favor, déjame hacer mi trabajo...
- ...Jessica...
- ...He venido hoy para allanar el terreno antes de que llegue Sergio mañana, échame una mano... – "que pocas ganas de seguir hablando con un crio de 3 años."
Se supone, porque así lo hizo saber cuándo me recibió, que tenía pleno conocimiento de cómo funciona esto, llegados a este punto no sé si es cierto o actúa como un bebe.
- De otra forma sería todo muy rápido y ni se lo vería venir, es un orgullo para ti como Jefe de Unidad que un Soldado tuyo haya sido seleccionado y ese reconocimiento siempre quedará.
- Está bien, supongo que es más fácil colaborar antes de que un general te lo ordene, tendréis todo lo que necesitéis – "¡por fin! después del rollazo que le he soltado."
- Gracias - "¡obtuso caprichoso!"
No falla, es tocar la vena del reconocimiento y el orgullo y, siempre pasa lo mismo, les hincha el pecho como pavos, menos mal son tan predecibles, encima no paro de pensar en ella, no me sucedía esto desde Maggie.
No puedo permitirme volver a revivir esa historia, tengo que atajarlo como pueda, no debe verme perder el norte por este motivo, ¿Qué pensaría de mí en tal caso?
No sé si decantarme por sentir culpabilidad al engañar a Maggie u odiar a Sergio por dejarme sola con esto, Cris no me conoce de nada, pero yo...es cierto que está muerta hace mucho tiempo, pero continúo siéndole fiel como si siguiese a mi lado.
Lo malo vino cuando, al hacer el seguimiento del perfil de Robayna, sentí una cercanía insólita, algo que me empujaba, como un imán que hacía que quisiera estar cada vez más próxima.
¡Vamos!, tengo que volver a la tierra, no está bien pasar las horas pensando en lo que pudo ser con Maggie o lo que tenga que llegar o no a suceder con Cristina.
Venga, al lio, que tengo que meter a este tío en cintura si queremos que nos facilite las cosas, y me estoy yendo peligrosamente por las ramas.
Desde luego no se puede ser más oportuno, un Whatssap de Sergio que dice que también nos llevamos a dos más.
- Cambiando de tema, acaba de entrar un mensaje desde Madrid, la agencia ha dado el visto bueno a otros dos empleados tuyos, Jacqueline Souza y Jose Luis Olmedo.
- Os lleváis a los tres amigos juntos, parece que lo tenéis todo bien preparado.
- No te lo voy a negar, sabemos que tienen buena relación, si aceptan será el mejor equipo para formar, se compenetran.
Bueno, en el fondo nosotros mandamos, tampoco tiene muchas opciones, y yo quiero quitármelo de la vista cuanto antes, pero debo tratarlo con cordialidad, aún no han aceptado la oferta, siguen siendo empleados suyos.
- ¿Te supone un problema que usemos el espacio donde la cité para trabajar con Cristina tranquilamente?
- ¿Y los otros dos? Disponed de la sala de juntas sin problema, estaréis tranquilas.
- De ellos nos encargamos mañana cuando llegue mi compañero, si Robayna no está abierta, la historia cambia.
- Como quieras. - "y se va encogiéndose de hombros ¡pelele!"
Bien, al menos está siendo algo receptivo, lo cual facilitara mucho esta tarea, la idea es hacerla muy rápido, cuanto más mejor, quiero irme a casa en cuanto pueda.
Si todo va como debe en un par de días estaremos regresando, necesito tranquilidad y poner algo de espacio entre Cristina y yo, temo que pueda tentarme a traspasar la linea en cualquier momento.
No quiero ser mala compañera o irrespetuosa con ella, pero tener estas sensaciones tan parecidas a como las viví con Maggie me confunde, hace que recuerde todo lo pasado con ella, sobre todo que ya no está conmigo.
Por otro lado me hace perder el control de la situación, no debo permitir que eso suceda jamás, no quiero revivir un amor entre disparos, esa chispa de deseo que surge debe quedar extinta cuanto antes, pero necesito mi entorno para ello, sentirme segura.
- ¡Esteban! Una cosa mas, queremos tener esto solventado en un par de días...
- Eso es muy rápido, sobre todo para los chicos.
- Nuestro sistema logístico se encargara de las mudanzas, esta todo controlado...
No estás hablando con cualquier empresa, somos buenos en lo nuestro y esto es una minucia en el día a día.
- Está claro que vosotros mandáis, nos adaptaremos a lo que digáis, siempre y cuando ellos acepten, esa es la condición.
- ¿No tienes claro que puedan hacerlo bien?
Realmente lo que quiero preguntarle es si duda que aceptaran, pero eso es muy soberbio, puede provocar que se ponga en mi contra, no es bueno para nuestros intereses.
- En fin, no quiero robarte más tiempo, si te parece esperare abajo a Robayna mientras adelanto trabajo.
- Ya me iras informando de los avances, siguen estando destinados aquí, recuérdalo. - "¡anda! Pero si tiene carácter."
Vaya, vaya, ahora el soberbio es el, que vueltas da la vida, no muestra carácter cuando debe hacerlo, y en el momento que de estar sumiso saca los dientes, lo tendré en cuenta.
- Descuida, mañana a primera hora vendremos a charlar.
- Hasta mañana.
No entiendo que puede estar haciendo, dijo que tardaba cinco minutos y se está antojando una eternidad, ahí viene el coche, dios que nervios me han entrado en un momento.
Son este tipo de sentimientos que causa en mi esta mujer los que no puedo controlar, y me exasperan, no se cómo comportarme cuando la tengo al lado, tengo claro que debo ser profesional, pero mis impulsos son para acercarme más, no al contrario.
Creo que estoy obligada a tener un trato lo más plano posible cuando estoy a su lado, que no note que me siento tremendamente atraída por ella, será lo mejor, no debí invitarla a tomar un café.
Pero ¿podré hacerlo? ¿Seré capaz de hallar el punto medio? No quiero pasarme poniendo distancia, al fin y al cabo es una compañera, quiero que confíe en mí, solo que como amiga.
ESTÁS LEYENDO
Chispa entre secretos
Lãng mạnDos mujeres con mucho que procesar por delante. Una se enfrenta a un cambio laboral y la incertidumbre de verse atraída por alguien con quien no sabe qué sentir, no ayuda... La otra se enfrenta a sentimientos que hacía mucho no tenía, había bloquead...
