Una llamada suya

11 2 1
                                        

Por un lado casi mejor que se haya ido, no estuvo muy profesional que la invitase a cenar, metí la pata, y hasta el fondo, pero es que no puedo evitarlo, he notado una sintonía increíble junto a ella en el sofá, como si nos conociésemos de toda la vida, así pasaba con Maggie.

Parece más receptiva a lo que le he explicado, aunque, para ser sinceros, a mí me costó asimilarlo cuando comencé y la entiendo mucho más de lo que ella piensa.

Para colmo de males, mis dudas van en aumento conforme paso más tiempo a su lado, está siendo súper fría conmigo y yo no puedo evitar tratar de acercarme.

Pero no, mis actos deben ir por otro sendero, le voy a faltar mucho el respeto como no controle la situación, ella me trata como una compañera más, lo que debe hacer.

Para mi pesar, yo no me mantengo en ese terreno, sin querer voy tratando de estar cada vez mas cerca, pero las dudas que hay en mi cabeza hacen que sea muy torpe en el intento.

Finalmente tendremos un problema como no haga lo posible por arreglar todo esto, mi comportamiento debe ser lineal, no enviar señales contradictorias, pero ¿cómo hacerlo si ni yo misma lo tengo cristalino?

¿Una llamada suya? Creía que dejó meridiano al despedirse que no quería saber de mí hasta mañana, de hecho he comprado algo de cena rápida y he venido directa al hotel.

- ..." Vale, buenas noches" – termina Cristina.
- "Buenas noches."

¡Joder que corte!, resulta que, sin pretenderlo, la profesional está siendo ella, y yo parezco una colegiala que se pone nerviosa porque quien le gusta da señales de vida.

¡Mierda! Con el esfuerzo que hice concentrándome en no mostrarle que me gusta,  olvidé algo tan básico como programar que hacer estos días, sobre todo con sus jefes.

La deferencia hacia ellos es una simple cortina de humo, si quisiera no tendría por qué hacerlo, pero me vendrá bien que siga su rutina mañana, así podré pensar, si, lo sé, me estoy repitiendo mucho.

Esto solo les da más leña a los chicos, al final hasta yo pensaré que me está tocando el corazón, ¡por favor necesito a Sergio ya!

No tengo cuerpo para concentrarme en nada más que en los ratos que hemos pasado juntas y eso da muchísimo miedo, quiero honrar la memoria de Maggie como se merece, pero no puedo.

O controlo o la voy a liar y mucho, ¡mierda!, ¡cómo te necesito Sergio!, ¡anda, mira! ...

- Hola guapetón, ¿qué haces llamando a esta hora?
- Quería saber que tal había ido – sigue mi amigo.
- Sin ti mal, ya lo sabes, no se me dan estas cosas.

Pongo al día de lo sucedido a Carol y Sergio, ha tenido la "amabilidad" de poner el altavoz, el muy sinvergüenza, ahora mismo están los dos partiéndose de risa a mi costa.

Han visto, cosa que yo he tardado en hacer, me estoy interesando demasiado por Cristina, y, en consecuencia, decidieron que viniera sola, ¡que considerados!

¡Una trampa! Eso es lo que han hecho, me la tendieron descaradamente, aunque Carol dice que no tiene nada que ver, pero conociendo como es no le habrá disgustado tampoco.

Quieren verme pasar página, y debo reconocer que 10 años de luto son muchos, pero no he tenido la necesidad de hacerlo, hasta ahora, algo me dice que ella no es cualquier persona.

Al final consigo que me dé un poco de tregua para pensar y se encargará él de todo a primera hora, ¡menos mal!, por el bien de ambas espero equivocarme, no quisiera meter la pata, tirarle los trastos sin querer y que me mande a freír monas, y de paso, estropear el trabajo.

- Anda ya Jess, eso no va a suceder – añade Sergio.
- Ya claro porque lo digáis vosotros, ella está manteniendo distancias, cosa que debía hacer yo.
- Luego ¿reconoces que te gusta? – sigue Carol.

Que si me gusta pregunta, es un imán, del que no logró zafarme, y eso solo puede traer problemas, como que sale el sol cada día, tan segura estoy, afortunadamente él estará aquí de seguro y yo podré mantenerme al margen.

Vaya, vaya, y yo pensando que no quería saber de mí, ahora vuelve a llamar, quizá es para preguntarme por los calcetines que trae mañana, aunque no la tenía por tan sumisa.

- Chicos os dejo que tengo otra llamada.
- Un beso.

Vamos a ver que quiere la señorita en este momento...

- Buenas noches, disculpa que te moleste de nuevo, te voy a pasar a mi jefe directo.
- Buenas noches ¿Y eso porque?
- Es que creo que nadie le informó de que paso a ser empleada tuya, razona tú con él por favor, ¿me puedes echar ese cable?

¿No le habrá faltado el respeto?, este se acuerda de mí, ¿y que hace en la academia aun?, ¿para estar con su jefe? le han debido hacer volver a estas horas, de eso nada, lo arreglo ya mismo.

- ¿Te ha tratado mal? Por tu tono suena como si hayas discutido con el..., y ¿esos gritos que son?
- Estoy en las oficinas de mi compañía y mira estas horas ¿tú que crees?
- Vale, no hablaré con él por teléfono, estoy en la residencia, voy personalmente, dos minutos.
- Gracias.

Es lo que odio de esta gente, son abusadores natos, piensan que pueden hacer y decir cuanto les parece, niños pequeños con enfados tontos que, siendo adultos, provocan en el del al lado malos sentimientos.

Pues hasta aquí podíamos llegar, esto es lo último, Como me estoy arrepintiendo de haberle sugerido que continuase su vida normal mañana, debí decirle "olvidate de ellos de una vez".

Tenia que haber dejado la cena esperando en el coche, me esta sentando fatal, voy directamente a verlos, no quiero que ella sufra, ¡joder! llevan toda la razón Sergio y Carol, me gusta y mucho, ¡mierda!

Como de mal debe funcionar este sitio si ni siquiera se comunican entre ellos, ¡señor! menudo día llevo, y no parece que la madrugada vaya a mejorar.

En la barrera no ponen pegas a pesar de la hora, y más les vale porque habría montado un cirio, tengo que llegar cuanto antes, esto es culpa mía, debí haber comunicado su cambio de empleo.

Ahora la tiene un tonto sobrado a media noche echándole una bronca injustificada, me siento fatal, esto se me va de las manos si soy capaz de enfadarme así por un malentendido.

Chispa entre secretosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora