09:00 AM
Despierto por el zumbido de mi cabeza, ¡Dios, como duele!, me revuelvo en la cama y trato de tocarme la herida, pero alguien me sujeta la mano en ese momento.
- Tranquila, no acerques la mano que te harás daño. – "¡es Jessica!"
- Me duele...- logro decir medio adormilada.
- Vale pido que te den un calmante, pero no te toques, ya he llamado a la enfermera.
Mientras traen mi analgésico, Jess no se despega de mí y te prometo que yo no estoy para muchas fiestas, no consigo nada más que quedarme esperando con los ojos entrecerrados.
Cuando aparece el desayuno y el anestésico, la enfermera comenta que debo comer algo para poder tomar el medicamento, así que doña estirada me chantajea para que lo haga, se ve rara.
- Quiero enseñarte algo, pero antes debes comer.
- Que sutil eres de verdad, no me apetece comer, ya te lo he dicho.
- Y sin comida no hay pastilla Celestial, también lo sabes, me parece que tienes cierta urgencia por ella diría yo.
Me tiene pillada, no tengo fuerzas para replicar, así que a tragar se ha dicho, además si de paso me muestra algo bueno mejor que mejor.
Cuando empiezo se me despierta el hambre y termino devorando todo, ¡no sabe a comida de hospital! así que no me cuesta nada tragar, de paso mato dos pájaros de un tiro.
- ¿Que querías mostrarme?, esto está bueno, no sabe a la típica bazofia de hospital, ¿cómo lo hacéis?
- Con los mejores dietistas, cocineros y género posible, así de fácil, ahora vienen.
- ¿Quién viene?
Ohhh Dios mío pero que cositas más bonitas, deben ser los mellizos que tuvo Melody, la chica que falleció, son rubios, tienen como un mes y se ve que empiezan a abrir bien los ojitos, parecen azules.
- ¿Qué va a pasar con ellos?, ¿me dejáis cogerlos?
- Te presento a Andrew y Melody, no sabemos aún qué sucederá, en el peor de los casos acabarán en un centro de acogida, ¿tienes la cabeza como para hacerlo?
- En servicios sociales no por favor, aún no tienen un mes de vida y ya van a pasar un calvario indeseable, con el calmante se me pasará.
- Los adoptarán rápido, son muy pequeños y tampoco se van a enterar.
Pasamos un buen rato con los críos, son dos angelitos y súper buenos para ser tan pequeños, a mí se me encoge el corazón de pensar lo que van a sufrir.
Ningún menor merece acabar olvidado de la mano de dios en servicios sociales, aunque me consuela pensar que, al ser tan pequeños serán adoptados rápido.
Quiero pegarme el día entero con ellos, pero estoy muy agotada y necesito dormir un poco, Jessica se da cuenta y me dice "tienes cara de cansada", yo asiento, así que se llevan a los pequeños y yo, tras volver a comer algo a medio día, caigo frita en un tris.
Me tienen muy vigilada, cada vez que pido medicación para el dolor de cabeza me recuerdan que si no me alimento no puedo abusar, esto es chantaje en estado puro, ¡que soy adulta!
¡Debería decidir cuándo comer y cuando no! digo yo, pues no, doña estirada me lo deja claro, aquí manda ella, ¡como no! Para variar, cubito de hielo al frente, ¿es que no se cansa de ser tan dura nunca?
17:00 PM
Despierto sobresaltada y Dott me calma un poco, he soñado con mi hermana y recuerdo que no he hablado con ella, deben estar muy asustados.
- Hola fiera, relájate, está todo bien, ha debido ser una pesadilla – "Dott es un cielo"
- Hola, ¿que haces aquí? – "no puedo evitar tocarme la cabeza" - mi hermana, tengo que llamar a casa o se va a asustar.
- Tranquila, Jess ya está en ello, ha telefoneado todos los días.
- ¿Todos?
- Y cada uno, aprovechaba cuando no la veías para llamar, te notaba muy agobiada y quiso darte un respiro, a decir verdad todos lo advertimos, luego, cuando tuviste el golpe se encargó de seguir llamando y calmando las aguas.
- Y ¿Dónde está ahora?
- ¿Qué pasa la echas de menos?, está encargándose de todo lo del trabajo, encontrasteis mucho material en esa oficina Cris, ahora tenemos que llevárnoslo y analizarlo.
- Esto es solo el principio ¿verdad?
- Digamos que queda una última pelea, pero gracias a que seguiste a ese tipo vamos con ventaja.
Dott no se queda atrás y me invita a merendar, lo como con ganas, pero no me quito a los mellizos de la cabeza, no es justo, sin haber nacido y ya los estaban subastando como hamburguesas, no me gusta.
- Buenos días guapa – "¡Jess!"
- Buenas tardes más bien.
- Que tal estás, ¿más descansada?
- Si, oye gracias por calmar la cosa con mi hermana, no había caído hasta ahora.
- Están tranquilos, quizá querrías hablar con ellos del golpe.
- No, les voy a preocupar, y aquí no pueden hacer nada, ¿qué tal están los bebés?
- Bien, están bien. - "no para de mirar el móvil"
Uy ese bien, no me gusta nada, pasa algo y no me lo quiere decir, y para colmo, ha puesto cara de doña estirada.
- Jessica ¿qué pasa?
- Chicas os voy a dejar, me llaman para coordinar la carga del material en el avión, ¿te quedas con ella Jess? – "pobre Dott quiere quitarse del medio."
- No, voy contigo, nos vemos luego guapa – "doña estirada a la carga."
- Jess....- "hasta Dorotea se ha dado cuenta."
- Dott no hay más que hablar, voy contigo. – "¡cubito de hielo total!"
Mientras se aclaran yo me dedico a mirar por la ventana, me fastidia mucho esa actitud tan fría, más cuando sé que hay algo que no me cuenta y encima se pira para evitar hablar del tema.
Cuando la vi llegar sentí alegría, quería pasar un rato con ella, apenas hemos estado juntas desde que me golpee la cabeza, pero no hay forma, no deja su capa de tía dura.
Al rato llega Milton y cenamos juntos, me cuenta que todos los que estaban en el local fueron detenidos y encarcelados, se les ha confiscado material personal muy explícito que tendremos que analizar.
Queda descartada toda duda de inocencia, mira te digo que casi mejor darme el piñazo porque les habría dado una colleja a cada uno por salvajes, ya casi está todo organizado para la vuelta en cuanto me den el alta.
- Milton deberíais volver todos ya, yo puedo viajar luego cuando me den el alta, además tú tienes a John y Ben.
- Precisamente por eso yo fui el primero que dijo que sin ti no se mueve, ninguno me perdonaría regresar estando tú hospitalizada, sobre todo Ben.
- Vale, en ese caso espero que sea pronto, te confieso que me voy cansando de estar aquí.
- Díselo a Jess que no se separa desde que te heriste, pero no llevas ni un día preciosa.
- ¿que no se separa dices? ya lo veo, ¿Mil que pasa? Está muy seria y nadie quiere contarme nada.
- No seas tan irónica, es cierto, eso debe decírtelo ella.
Pues voy apañada, esta mujer es más hermética que los tupper de mi madre, no hay forma de sacarle nada de nada, ya puedo armarme de paciencia si pretendo que hable conmigo.
Terminamos de cenar y, tras ver la tele un rato me quedo dormida sin querer, en principio son 48 horas, teniendo en cuenta que ya he pasado 24 casi, queda menos para salir.
ESTÁS LEYENDO
Chispa entre secretos
Roman d'amourDos mujeres con mucho que procesar por delante. Una se enfrenta a un cambio laboral y la incertidumbre de verse atraída por alguien con quien no sabe qué sentir, no ayuda... La otra se enfrenta a sentimientos que hacía mucho no tenía, había bloquead...
